Enredos de un cacique electoral

Denuncias por posible violación a régimen de inhabilidades y presuntos nexos en millonario negocio de basuras tienen en el ojo del huracán a congresista de Cambio Radical.

Desde hace más de una década el congresista del Partido Cambio Radical Bernabé Celis Carrillo se consolidó como uno de los grandes barones electorales del departamento de Santander. Sus resultados como diputado, representante a la Cámara y actualmente como senador los ha logrado gracias a que su numeroso electorado reconoce su gestión por la educación, la infraestructura, la vivienda, el bienestar y el manejo empresarial. Sin embargo, ahora le tendrá que demostrar a la justicia que no violó el régimen de inhabilidades y que junto con su esposa, Elvia Hercilia Pérez, no tramitaron decisiones con el propósito de beneficiar a personas de su entorno dedicadas al negocio de las basuras en su región.

Un asunto que a todas luces no parece de poca monta. Al punto que desde el pasado 10 de mayo fue admitida una demanda de pérdida de investidura presentada por la Red de Veedurías de Colombia y que por reparto llegó al despacho del magistrado de la Sección Tercera del Consejo de Estado, Carlos Alberto Zambrano. Un jurista que fue designado en el alto tribunal hace sólo siete meses y quien desde que se posesionó no tenía un caso de relevancia política.

El entorno en el departamento sigue caliente. Bernabé Celis es el congresista que mayor poder tiene. Liderazgo que también adquirió por la caída sistemática de otros barones electorales de la región. Primero fue Luis Alberto Gil, de Convergencia Ciudadana, y luego sus compañeros Alfonso Riaño y Óscar Josué Reyes, y otros siete políticos de esa colectividad fueron involucrados en el escándalo de la parapolítica.

Las cosas son favorables políticamente para Celis, porque además el Partido de la U, prácticamente, no existe en la región, la izquierda no opera y el leve contrapeso político está en manos de los liberales Édgar Gómez y Jaime Durán, heredero de las banderas del fallecido Hugo Serrano. A ellos se suma el joven senador Mauricio Aguilar, hijo del exgobernador Hugo Aguilar, hoy en la cárcel. Otro actor importante en la escena política de Santander, Iván Moreno, desapareció por su detención dentro del denominado carrusel de la contratación en Bogotá.

La veeduría documentó que el lío para Bernabé Celis comenzó en 2004. Mientras el parlamentario ejercía su labor, su esposa Hercilia Páez Gómez escalaba posiciones en la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB). Allí, primero fue subdirectora administrativa de recursos naturales. Luego fue encargada de la dirección de esa entidad, un cargo que ocupó como titular y que sólo dejó el miércoles de la semana pasada por una decisión de la Corte Constitucional.

Fue precisamente la extensión del período de los directores de las denominadas CAR la que lo puso en aprietos. En 2008, mediante la Ley 1263, se tramitó en el Congreso de la República y en su discusión y votación participó Celis. Según la veeduría: “Esta fue la primera de dos leyes aprobadas por el demandado que beneficiaron la extensión del período”. La segunda fue la Ley 1444 de 2011, que nuevamente extendió el período de los directores de las CAR y que también fue votada por el senador Celis.

Pero vendrían de nuevo las elecciones de marzo de 2010. Y allí el organismo de control social relata en su demanda que previo a los comicios y con el propósito de permitir la participación de Bernabé Celis y evitar su inhabilidad derivada del cargo público que ocupaba su esposa mientras él aspiraba al Congreso, se hizo circular públicamente la versión de que se habían separado.

No obstante, el eje de la controversia está en el poder político y económico que puede representar una entidad como la CDMB. Tiene bajo su jurisdicción la capital Bucaramanga y otros 12 municipios del departamento. Maneja un presupuesto millonario, una nómina amplia, vigila el medio ambiente y otorga concesiones, permisos, autorizaciones y licencias ambientales a los proyectos que los empresarios inicien, entre otras 28 funciones.

Según estadísticas de la propia Corporación Ambiental, entre los años 2006 y 2012 Elvia Hercilia Páez Gómez, en su condición de directora y esposa del senador Celis, suscribió más de 500 contratos que suman en total varios miles de millones de pesos.

Sin embargo, este parece no ser el mayor de los problemas del senador Celis. En noviembre del año pasado la revista Dinero documentó otras denuncias. De acuerdo con la publicación, la Corte Suprema de Justicia indaga por qué en su condición de directora de la CDMB, Elvia Hercilia Páez entregó entre enero de 2010 y enero de 2011 dos licencias ambientales a la compañía Entorno Verde con el propósito de operar el principal relleno sanitario del departamento de Santander.

Información en poder de la Corte Suprema de Justicia da cuenta que la referida compañía sería de propiedad de amigos del senador Celis, incluso se busca precisar si en esa empresa tienen vínculos e intereses financistas de la campaña política que lo llevó al Senado. En concreto, se hace referencia al dirigente Reynaldo Bohórquez.

Halando la pita también apareció el nombre de otro hombre cercano al senador. Según los denunciantes ante la Corte, se debe establecer si existe algún tipo de participación del exfuncionario Fredy Anaya, quien fue candidato por Cambio Radical a la Alcaldía de Bucaramanga en las elecciones pasadas, pero fue derrotado por Luis Francisco Bohórquez. Coincidencialmente, Anaya fue el antecesor de la esposa del senador Celis en la dirección de la CDMB.

Hoy la controversia ambiental en el departamento de Santander, y especialmente en su capital Bucaramanga y los 12 municipios que conforman su área metropolitana, está en la construcción del relleno sanitario. Hay cuatro opciones, pero la más probable, Parque Chocoa, presentó cerca de 20 irregularidades.

En medio de intereses políticos, de empresas que quieren quedarse con una concesión ambiental que estima utilidades por US$100 millones en 20 años y que se salpican unas a otras, y de un senador y su esposa que descartan cualquier acto indebido, los ciudadanos en la región ya casi no saben qué hacer con las basuras.

Por eso será el Consejo de Estado y la Corte Suprema de Justicia los que den su veredicto sobre el senador Bernabé Celis. Entre tanto, su esposa Elvia Hercilia Páez, quien salió hace pocos días de su cargo por decisión de la Corte Constitucional, nuevamente postuló su nombre para ser elegida por diferentes actores locales y ya fue incluida en la terna, que seguramente la puede poner por tercera vez como directora de la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB).

La defensa del parlamentario Bernabé Celis

El congresista Bernabé Celis no ha querido referirse al tema al considerar que no hay razón para generar controversia. Sin embargo, su abogado, el penalista Hugo Bernate, ha señalado que no existe ninguna violación al régimen de inhabilidades en razón a que Elvia Hercilia Páez llegó a la dirección de la CDMB por concurso. Destacó además que la Procuraduría no ha encontrado méritos para sancionar al senador y aspira a que lo mismo suceda en la Corte Suprema de Justicia. Bernate descartó vínculos o intereses económicos del senador en el relleno sanitario.

Por su parte, la esposa del Celis dice tener en su poder dos documentos que podrían demostrar que él no votó el proyecto de ley que amplió el período de los directores de las CAR de tres a cuatro años. Una carta enviada el 10 de diciembre de 2008 al Senado expresa el impedimento y en otra, del 16 de diciembre de 2008, consta que se retiró de la sala antes de la votación del proyecto, argumentando la condición de su esposa. 

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2012-06-02T21:00:00-05:00

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Norbey Quevedo H.

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