“Lo que hizo mi hermano fue loable”

Juan Gonzalo Ángel, hermano de Luis Guillermo Ángel, sostiene que Medellín sin Tugurios fue una obra buena que se tomó Pablo Escobar.

El empresario Juan Gonzalo Ángel ha estado en los últimos meses en el ojo del huracán. Pero más que él, su hermano Luis Guillermo Ángel, amnistiado por la justicia en 1993 por su colaboración en el desmantelamiento de la organización terrorista de Pablo Escobar. Sobre sus tiempos en Medellín sin Tugurios, sus peleas con Baruch Vega, las acusaciones del senador Rodrigo Lara y otros temas espinosos, así habló con El Espectador.

–¿Cuál es el origen de su vinculación a Medellín Sin Tugurios, a la que perteneció Pablo Escobar?

–Yo no creo que el origen sea Medellín Sin Tugurios, sino que en la búsqueda de “criminalizarme” el único antecedente raro, porque no es un antecedente penal, es que yo colaboré en una sociedad sin ánimo de lucro. A mí me invitó allá un miembro de la Iglesia muy cercano a mi familia y esa sociedad Medellín Sin Tugurios, que antes tenía otro nombre, no lo recuerdo, después fue transformada, se financiaba con una ONG holandesa. Participaban bajo el auspicio del cardenal Alfonso López Trujillo, varios sacerdotes, eso después se fue agrandando se hacían eventos, se hacían subastas, cosas para tratar de que en el basurero de Medellín, que era una tragedia, un basurero con gallinazos, con carne podrida, llena de tugurios, había que erradicar eso, y era en el centro de Medellín, en una obra de muy buena imagen en esa época.

–¿Estamos hablando de qué época?

–Estamos hablando de 1980 y algo. Desafortunadamente a esa obra llegó el señor Pablo Escobar, cuando era miembro del Congreso de la República, y ellos se tomaron políticamente esa sociedad, hicieron fuertes donaciones, lo que hace toda actividad sin ánimo de lucro, pero se acabó. Yo de Medellín Sin Tugurios nunca me lucré, porque en ese tipo de cosas los únicos tugurianos que se lucraron fueron los pobres de Medellín. Lo único que hice fue ayudar, y lógicamente después de que fue estigmatizada, ya que un criminal como Pablo Escobar participó en ella, pues se disolvió o digamos dejó de operar. Ese es mi famoso pasado. También he ayudado en otras obras de caridad.

–¿Y en qué momento ingresa Pablo Escobar a Medellín Sin Tugurios?

–Yo no lo recuerdo bien. Sé que en una reunión que hubo apareció uno de esos sacerdotes con él. Recuerdo que Pablo Escobar hablaba mucho, era el que más hablaba, ahí lo conocí y nunca más lo volví a ver.

–¿Cuando usted lo ve llegar con ese sacerdote qué piensa de Pablo Escobar o qué sabe de él?

–No, yo no sabía nada, lo único que sabía era que pertenecía al Congreso. A mí no me gustó, pero nunca tuve tratos con él, nunca tuve, afortunadamente, negocios menos, ni amistad con el señor Escobar.

–Lo observa y no le gusta, ¿usted no toma la decisión de decir yo me salgo de Medellín Sin Tugurios?

–Cuando usted va a una reunión y no le gusta el uno o le gusta el otro, pues creo que hasta ahí queda el tema. No sé a qué se refiere usted, o usted qué me exige a mí de mi comportamiento. Yo voy a una reunión, va mucha gente.

–¿Y qué se dijo en esa reunión?

–Se habló de obras de construcción, de la forma como se iban a hacer las casitas, etc.

–¿Y qué decía Pablo Escobar?

–Hablaba sobre esos temas y hablaba de política más que todo.

–¿Qué comentaba en términos de política?

–No, yo no recuerdo, es que usted me está preguntando de una reunión de hace más o menos 19 años.

–¿Esa fue la única reunión que tuvo con Pablo Escobar?

–Sí, esa fue la única.

–¿Cómo evolucionó su vida después de pertenecer a Medellín Sin Tugurios?

–Eso es muy importante, yo me fui a vivir fuera de Colombia desde 1986. Volví a Colombia en 1999. Muchas de esas imputaciones que ustedes han sacado son en esa época, entonces yo digo cómo me pueden endilgar hechos que ocurrieron en mi ausencia.

–¿Hasta cuándo permanece en Medellín Sin Tugurios y en qué momento se va del país y por qué?

–Yo siempre quise vivir en Europa. Me fui para allá en 1986 y allá aprendí idiomas, estudié mucho para mi oficio que son las telecomunicaciones y a eso volví.

–¿Y cuándo se va del país no pensó en dejar definida su salida de Medellín Sin Tugurios?

–Eso se desbarató, nadie volvió a hablar de eso, porque esa fundación fue estigmatizada por la prensa por obvias razones, porque uno de sus protagonistas terminó siendo un gran terrorista.

–¿En qué momento se da cuenta usted de esta situación y dice “yo estuve en una fundación con Pablo Escobar”?

–Por los medios, y yo hice una cosa: busqué a una abogada que se llama Consuelo Devis y le dije “mira qué problema con esa fundación donde estaba yo colaborando, trata de hacer el papeleo para yo no volver a aparecer”, como quien dice, sáqueme de ahí, yo no quiero estar en esos asuntos, así sea una fundación. Pero ella tuvo un accidente y está en coma aún, ella es una abogada muy connotada. Yo pensé que ella me había hecho ese trámite. La verdad, me desentendí de ese tema, hasta ahora que han investigado hasta la saciedad y mi pasado revivió.

–¿Y cuándo hace ese trámite, cuando esta en el exterior o cuando llega a Colombia?

–No, en el momento en que empezaron a aparecer cosas del señor Escobar, obviamente, que es lo que hace cualquier persona: tomar distancia de cualquier cosa relacionada con él.

–¿Cómo vivió usted en Europa todas las acusaciones y el problema que se conoció de su hermano Luis Guillermo?

–No, es que mi hermano nunca estuvo involucrado en escándalos, mi hermano desde 1993 colabora con la justicia.

–Pero él hace una confesión a la justicia y reconoce que trabajaba con Pablo Escobar...

–Yo sé que él colabora con la justicia y eso me parece muy loable. Es más, esto no me lo edite, si el mensaje de El Espectador es no colaboren con la justicia porque aquí vamos a acabar con su honra y los vamos a perseguir, pues muy mal mensaje para la comunidad. Aquí no persiguen a los verdaderos criminales, sino a los que colaboran con la justicia, ese es el mensaje.

–¿Cómo transcurren sus años en Europa?

–Yo allá conocí a través de un amigo de Medellín a Bill Gates. Era entre 1990 y 1991. Siempre he sido muy aficionado a las comunicaciones, he estudiado mucho eso. En Europa me dediqué a estudiar mucho eso y viajamos a Exalte y yo logré conseguir una distribución de Microsoft para Colombia y para Perú, pero digamos que Colombia fue la importante, a través de este socio nosotros empezamos a enviar el Windows cuando no se conocía. Entonces hasta los años 94, 95 y 96 me dedique mucho al tema de informática, desarrollos, nos convertimos en solución. En España trabajé en una empresa de desarrollo GPS, contribuí al desarrollo del GPS. Usted lo ve en los vehículos, pues yo fui uno de los programadores que trabajaron en ese proyecto de conectar una señal a un computador y a un mapa para guiar un carro.

–¿Usted es ingeniero?

–Yo estudié ingeniería, pero sin graduarme. Estudié cuatro años y ya seguí en cursos especializados de sistemas y de comunicaciones, he hecho varios cursos con el mismo Microsoft y me dediqué mucho a eso. A raíz de una conferencia de Bill Gates en 1994 empezó la internet a inventarse, pues ya estaba, pero era muy burdo, estaba una red de universidades conectadas, y a nosotros nos daba mucha intriga eso, y yo le escuché a él decir “mire, la red que se utiliza ahora para internet, que se utiliza para llamadas telefónicas, es una red que no está apta para transmitir tanto de banda ancha, el futuro esté en las redes de cable, hay que modificarlas y empezar a utilizarlas para internet, porque son las mejores, porque una red de telefonía está diseñada para escuchar audio, en cambio una red de cable puede transmitir 80 a 100 canales de audio y video, es mucho más gruesa”. Entonces, yo con esa filosofía después me vine a trabajar en eso, vi allí una gran oportunidad, entonces empezamos a construir una red en El Poblado, en Medellín.

–¿Cuánto permaneció fuera del país?

–Oficialmente regresé en 1999, duré fuera del país 13 años, entonces ya me vine porque empecé a invertir con unos amigos en redes, una red pequeña en El Poblado, entonces me vine como presidente de una empresa llamada Cablesistemas. Yo tenía una amistad con un gringo que sabía de fibra óptica, entonces aprendí mucho, los diseños que utiliza hoy el 90% de las empresas de cable los diseñé yo. Nosotros llegábamos a una zona de la ciudad, a un pueblo, y le decíamos a la persona: “Nosotros le vamos a dar todo el know how, le vamos a dar la concesión”, porque nosotros logramos hacer una pequeña concesión de cable local que después se volvió nacional. Por ahí empecé yo, y entonces empezamos a dar unas franquicias, en los municipios cogíamos a la persona más connotada, al comerciante, y le decíamos “por qué no cableamos este pueblo, usted invierte la plata, nosotros le damos tecnología, le diseñamos las redes, le damos el sistema de facturación, tenemos la concesión”, y con eso empezamos a crecer y a crecer. Estuve desde 1999 hasta 2007 en ese mundo. En Cablesistemas, que después terminó siendo Cablepacífico y luego lo vendí.

–¿Cuándo vende Cablepacífico?

–Eso fue como en marzo de 2007. Cablepacífico se lo vendía Telmex, fue de las primeras empresas de cable que se vendieron y la empresa madre fue Cablepacífico, que hoy se llama Telmex Hogar.

–¿Usted cree que los problemas que le han aparecido se han generado por las publicaciones que se han hecho en donde se menciona a su hermano?

–Yo realmente no tengo problemas sino de imagen y de prestigio, gracias a las publicaciones que han hecho ustedes, porque yo no tengo cuentas con la justicia. Yo le voy a decir por qué realmente tengo problemas de imagen hoy y una persecución de ciertos medios. Como periodista me interesó un caso gravísimo de corrupción, el desfalco a Cajanal. Dentro de ese proyecto yo no pensé que me iba a encontrar hombres tan ilustres. Yo detecté que desde la misma oficina del zar anticorrupción, Rodrigo Lara Restrepo, se hacían gestiones para cobrar pensiones. Me enteré de que el señor Rodrigo Lara estuvo presionando, bueno, no sé la palabra, gestionando para que un juez en Buenaventura pagara a Heiner Kilombo, el cerebro de eso, unas pensiones de miles de millones. Me enteré de que el señor Heiner Kilombo le financió la campaña o que se le acusa de que le financió la campaña, porque eso está en investigación. Es bueno que quede la aclaración, yo no lo estoy acusando, estoy diciendo que hay un proceso en la Corte Suprema de Justicia donde eso se investiga. Me enteré de que estuvo en el Consejo de Estado preguntando por unas tutelas de Heiner Kilombo de miles y miles de millones, tutelas algunas de ellas, sobre todo las de más dinero, que fueron aprobadas por la Corte Constitucional.

–¿Estamos hablando de qué año?

–Eso fue como en octubre del año pasado y desde ahí, cada ocho días me están acusando yo no sé de qué, de ser hermano de Guillermo Ángel. El señor Lara cada que le ponen un micrófono, incluso me ha enviado cartas a mí, incluso tengo una carta donde él me dice que si yo continúo con esa investigación él va a hacer creer a la opinión pública que yo le hice una celada y me va a denunciar y me va a hacer extraditar. Ese es mi mayor problema.

–Es decir, ¿su dolor de cabeza es Rodrigo Lara?

–No, mi dolor de cabeza es no cesar en mi labor periodística de investigar en Cajanal, yo no tengo ninguna enemistad con Rodrigo Lara, así él lo diga, como tampoco la tengo con usted, ni con nadie. Yo soy un periodista, sigo con lo mío. Que está pasando eso, sí está pasando eso.

–¿Y qué responde a todos los señalamientos que le ha hecho Rodrigo Lara?

–Lo único que yo he hecho es lo que hace cualquier ciudadano honesto: ir y poner el denuncio. Yo fui a la Corte Suprema de Justicia y denuncié por el delito de calumnia al señor Rodrigo Lara en octubre, es decir, apenas empezó. Dos citaciones ha habido y a ninguna ha asistido. Qué tan fácil le queda al señor Lara ir a la Corte y llevar pruebas de todo lo que me acusa en vez de ir haciendo lobby para que me desprestigien.

–¿Cuál es la situación frente a las acusaciones que le hizo Baruch Vega?

–Baruch Vega es un ex presidiario de los Estados Unidos, es una persona que estuvo involucrado en un caso que ustedes conocen de corrupción, porque les sacaba unos dineros a unas personas que se entregaban en la justicia. El señor le tiene animadversión al general Naranjo, al señor Kacerosky, ex jefe de aduanas de Estados Unidos, y también le tiene fobia a Guillo Ángel, porque él dice que él fue el que lo denunció por ese caso. Entonces él saca una carta, pensando que haciéndome daño a mí le hace daño a mi hermano y me calumnia. En realidad no me acusa de nada, me acusa de ser testaferro de mi hermano, pero es que mi hermano no necesita testaferros, él su empresa la tiene a nombre de él, yo no sé si usted habrá investigado eso, yo no figuro en Helicargo ni nadie. Figura él, o sea, tú no puede ser testaferro de quien no usa testaferros. De resto no me acusa de nada, solamente me acusa de ser hermano de él, pero ustedes lo ponen en la noticia como si yo tuviera un conflicto con él. Yo no tengo un conflicto con nadie y menos con el señor Baruch, al señor Baruch no lo conozco, no conozco a nadie de los que él menciona en esa carta.

–Pero usted entabló una acción judicial contra el señor Vega, ¿qué ha pasado con la denuncia?

–Obviamente, hago lo que hace cualquier ciudadano cuando se dice una mentira, Si es verdad, pues se queda callado, pero como es mentira lo que él dice, yo fui y le puse una denuncia penal en una fiscalía. El fiscal lleva un año en el tema de notificarlo, porque ese señor vive en Miami, entonces eso tiene que ir al Ministerio. Un día llamo, no lo han podido notificar, por eso mire lo impune que es la calumnia, basta con vivir en el exterior para que a usted no lo puedan ni notificar. Los mecanismos para notificar a una persona en el exterior son tan engorrosos que tardan años. Hay una absoluta impunidad del señor Baruch.


 

–También se ha dicho que tiene mucha influencia en la Comisión Nacional de Televisión. ¿Cuál es la situación?

–Eso fue un error, aunque uno no puede llamar error, es un derecho constitucional. Cualquiera que lea la Ley de Televisión dice que hay un comisionado que es elegido por el sector que realiza televisión. Yo realizo televisión, entonces el esquema es que la gente que hace televisión se agremia y votan los actores, los productores. Hace cinco años ayudé a Fernando Álvarez votando, logró muchísimos votos, el señor es muy amigo mío y él quedó elegido, además por suerte porque era el que menor opción tenía porque el que iba ganando, Alberto Pico, tuvo unos inconvenientes de inhabilidad y declinó en Álvarez, o sea, como quien dice fue un palo. Y bueno, tener un amigo comisionado no te hace dueño de la Comisión. Todos los comisionados y en especial ese que es del sector, tienen que ser amigos de los que hacen televisión y deben propender por el desarrollo de esos sectores. Hay un comisionado que eligen los regionales, él tiene que preocuparse por los regionales. Hay un comisionado que lo elige el sector educativo, yo no tengo universidades y no tengo influencia en eso.

–¿Y el comisionado que ustedes eligieron lo ayudó?

–No, dicen que me aprobó la venta de Cablepacífico. No es cierto, o digo, perdón, sí es cierto, todas las ventas las aprobaron, todas las compras que hizo Telmex las aprobaron porque fueron legales, entonces ¿por qué se habla de mi caso si todas las aprobaron? Ese es el cargo más grande que me tienen a mí en la Comisión, que me hubiera aprobado una venta legal a una empresa que está fuera de dudas.

–¿Cuándo se hizo la venta?

–En marzo de 2007.

–¿Pero usted se quedó con Cablenoticias?

–La historia mía en producción de televisión es que en la medida que nos íbamos expandiendo hay una obligación de la Comisión en donde nos exigen hacer producción propia, entonces yo monte un canal local, pero empezó a gustarme, estábamos aprendiendo a hacer producción de televisión, también a hacer noticias locales, entonces cuando yo vendí la empresa, dije “yo quiero seguir trabajando, yo no me puedo quedar estático”. A mí me gusta, me encanta la televisión, me encanta el periodismo, entonces yo me dije “me voy a dedicar a eso. Conozco el negocio, conozco a mis clientes, porque yo fui uno de ellos”, y ahí nació Cablenoticias. Nosotros tenemos más canales, pero no justificaban, entonces enfocamos todo el esfuerzo en Cablenoticias.

–¿Entonces el canal Cablenoticias no entró en la negociación con Telmex?

–No, Telmex no tiene ningún tipo de relación ni sociedad conmigo, no soy socio de Carlos Slim como lo han dicho. Aprovecho para dejar muy en claro que el señor Carlos Slim no es socio mío, ni tiene negocios conmigo, yo le vendí una empresa, me pagó, gracias y hasta luego.

–¿Y desde cuándo usted es periodista?

–Desde el tema de hacer la producción propia empecé a hacer periodismo, a hacer entrevistas, a estudiar periodismo, hace cuatro o cinco años.

–¿Qué tan cercano es usted al Gobierno?

–Yo no soy ni siquiera uribista, yo soy de los muchos que dicen que Uribe tuvo dos muy buenos períodos, sobre todo el primero, pero no me parece bueno para la democracia que haya un tercer periodo. Yo no he sido funcionario del Estado, no tengo contratos con el Estado, no he sido beneficiario de puestos, nada, no tengo que ver nada con el Gobierno. Me acusan de ser amigo del presidente Uribe, desafortunadamente no lo soy, ojalá lo fuera, pero no lo soy. Envidiaría ser amigo de Uribe, pero no lo soy.

–¿Usted también contribuyó a la elección de la comisionada Zulma Casas?

–No, yo no me volví a meter, ni me volveré a meter en ese tema de la elección, es triste que uno no pueda ejercer un derecho, pero prefiero eso a someterme al escarnio que he sufrido por haber estado al lado de mi amigo Fernando Álvarez en esa época. Eso fue hace cinco años y ya no quiero nada con esa comisión, no me interesa, ojalá la cierren, así me dejan en paz, es risible, es una payasada decir que yo soy el dueño de esa Comisión.

–Usted dice que es periodista, ¿en qué cree que se ha equivocado la prensa con usted?

–En falta de rigor periodístico, en especial usted.

–¿En qué circunstancias?

–En salir a publicar cosas solamente por el hecho de que hablan mal de mí, sin verificación y sin darle importancia a declaraciones de personas de mucha más credibilidad que los delincuentes que me han señalado. Ustedes les han dado muchísima más importancia y trascendencia a delincuentes que a personas de mucho nivel y yo le traigo aquí a diez personas que no tienen ninguna duda de su reputación y que les pueden responder sobre todo lo que usted dice de mí y que me conocen a fondo. En eso se ha equivocado con respecto a mí.

–Pero es claro que todas las cosas que han pasado últimamente han sucedido porque el nombre de su hermano salió a relucir. ¿Usted qué opina de esto?

–Es muy importante que ese famoso aforismo de los Ángel se acabe. Yo tengo mis negocios de televisión, me mantengo muy contento con ellos. Mi hermano tuvo negocios de aviación, y hasta donde yo sé, ya no los tiene. Como hermano lo aprecio, me parece admirable que esto que él hizo en una época en que todo Colombia estaba horrorizada contra el peor terrorista que tuvo este país y él tuvo la valentía de ir a la Fiscalía, acogerse a un decreto y colaborar efectivamente para dar término al peor problema que había en esa época. Desde esa época hasta ahora yo considero que mi hermano es lo suficientemente inteligente para tener un comportamiento ejemplar. Él es una persona consciente de que si comete cualquier delito lo tiene que pagar y además pierde sus beneficios. Me parece loable que esa persona colabore con la justicia, siga colaborando. Yo no sé por qué a ustedes les parece tan malo alguien que haya colaborado con la justicia. Si el mensaje que ustedes le quieren dar a la opinión pública es no colabore con la justicia porque lo vamos a estigmatizar toda la vida, me parece también un mensaje equivocado.

–¿Tiene actualmente negocios o vinculación con su hermano?

–No, afortunadamente no los tengo. No porque haya algo malo, sino porque yo con los amigos ni con la familia hago negocios. Yo creo que los negocios son difíciles, las sociedades son muy difíciles y por eso no hago negocios, ni con amigos ni con la familia, y con él, le repito, no tengo ningún interés o he tenido interés de negocios en sus empresas de aviación, ni él ha tenido ninguna relación con mis negocios de televisión.

–Hoy, cuando han pasado más de veinte años en los que usted perteneció a Medellín Sin Tugurios, ¿se arrepiente de haber estado allí con Pablo Escobar, Jairo Ortega y demás?

–Es que yo no sabía para dónde iban ellos. Yo le voy a preguntar a usted lo mismo, vamos a suponer que usted haya sido miembro del Congreso y Pablo Escobar era miembro del Congreso, ¿entonces usted se va a arrepentir? Yo me arrepentiría de hechos malos que yo cometa, no de lo que hayan hecho terceros. No puedo arrepentirme de cosas que hagan los terceros, es una pregunta ilógica.

–¿Cual es su opinión de las denuncias de su ex jefe de seguridad Carlos Pinilla contra usted y contra su hermano?

–El señor Carlos Pinilla fue empleado de Cablepacífico. Siendo empleado de la compañía tuvo un desafortunado atentado. Un sujeto acompañado de una mujer ingresó en su oficina, donde el también hacía labores de contratista, a él le dieron un disparo. Le hicieron un disparo y lo hirieron, afortunadamente no murió. Afortunadamente en ese hecho fue capturada la acompañante del sicario. Después la Fiscalía en seguimientos capturó al sicario, quien hoy se encuentra preso en Medellín. Corrijo, hace cinco años supe que estaba preso y condenado a más de veinte años de cárcel. No sé hoy cómo esté, porque es un tema que no me afecta a mí. Eso es lo único que le puedo resumir del señor Pinilla. El señor Pinilla nunca quiso ir a la Fiscalía a declarar contra la persona que atentó contra su vida, pero afortunadamente esa persona tenía antecedentes y aún hoy está preso.

–¿Y por que cree que ahora el señor Pinilla hace acusaciones contra usted y su hermano?

–El señor Pinilla tenía unos contratos con la empresa en 2002, él en esa época del atentado tuvo unas depresiones, obviamente propias de una persona en ese estrés, y me dijo que se quería ir de la ciudad, que le pagara, que le liquidara esos contratos. Negociamos y se hizo un documento del que afortunadamente tengo el original, que reposa en la empresa, y tengo copia donde se comprueba que a él se le pagaron todas sus deudas. Yo no volví a saber del señor hasta hace muy poco, cuando él empezó a exigirme lo que supuestamente no le había pagado y él me decía que si yo no le pagaba, me iba a empezar a calumniar como me han calumniado otros medios. Él iba a utilizar todo lo que publica El Espectador y todo lo que publican otros medios de comunicación para criminalizarme inventando noticias, diciendo que yo fui, que yo participé en el atentado contra él, cosa que es ilógica, ya que el sicario está preso y él ni siquiera ha ido a presentar denuncia contra el sicario, cosa que debería y aún lo puede hacer.

–¿Una especie de extorsión?

–Pues es que él exige dinero a cambio de no hacer lo que están haciendo los medios de criminalizarme y de decir cosas. Pregúnteme por tal persona o por esta otra persona que murió, son cosas que él hace y que les aprendió a los medios de comunicación, que es utilizar rumores, y él piensa que lo le tengo temor a la mala prensa y así voy y le pago su contrato. Yo a él le he dicho por todos los medios que con mucho gusto con los abogados revisamos los contratos y si él demuestra que se debe algo, se le va a pagar. Ahí traje unos correos en donde le expreso eso: “señor, si usted dice que yo no le he pagado, venga y me lo demuestra y yo le pago, yo nunca le he dejado de pagar a nadie. Si usted dice que todas maneras no, vaya donde un juez y me demanda”. A mí lo que me parece es que hay falta de rigor de que ustedes hayan publicado todo ese rojo expediente contra mí sin siquiera haberme consultado y haber verificado la versión mía. Yo creo que cualquier periodista serio de rigor objetivo lo mínimo que hace es preguntar, no después de publicar.

–¿Cómo llegó el señor Pinilla a su compañía?

–Él trabajaba el Puerto Berrío, donde yo tuve unos negocios de búfalos, y allá lo conocí en una reunión con unos militares. Cuando a él lo echaron, se fue a Medellín a buscar trabajo y pasó un día por la empresa y me dijo que le diera trabajo. Como era oficial de inteligencia militar, pues a mí me pareció bien para manejar bien la seguridad. La empresa había llegado a un punto en que estaba creciendo y se empezaba a facturar más, entonces se tiene que pensar en la seguridad de los valores que se transportan, las oficinas, cada día tienen que ir a consignar al banco corriendo para que no las ataquen. Entonces yo lo contraté a él para que me ayudara a organizar todo el transporte logístico del dinero.

–¿Cómo percibe hoy usted su seguridad?

–Pues ustedes, todos los medios, han dicho que Luis Guillermo Ángel es informante de la justicia. Uno no tiene que tenerles miedo en la vida sino a los malos. Pero como yo soy hermano de él y me han ligado con él, pues yo sí tengo miedo de que algún malo pueda hacerme daño y es más, podría culpar al medio si a mí me pasa algo, si a mí o a mi hermano le pasa algo. Yo voy a culparlos a ustedes, porque ustedes son los que han dicho que él es informante. Yo quiero decirle que a mí nunca me ha gustado usar guardaespaldas, no me gustan las armas, no porto armas ni pienso portar y no me gusta gente cerquita con armas. Ellos más que todo lo que hacían era transportar dinero.


 

–¿Ante lo que ha denunciado el señor Pinilla usted va a entablar alguna acción legal?

–Es muy posible. Voy a mirar a fondo lo que ustedes publican, no conozco los documentos o las denuncias de él, pero obviamente si él ha puesto una falsa denuncia, claro que lo voy a hacer. Lo que yo he dicho siempre es que mientras tenga elementos jurídicos para denunciar, yo denuncio. Si algún día un periodista dice algo y yo lo considero una calumnia, pues yo lo denuncio por calumnia, así me odie o después no me quiera, yo no puedo hacer más.

–¿Usted cree que los medios lo odian?

–No, yo no soy nadie como para pensar eso, yo creo que el odio es una palabra que no se debe mencionar. Yo creo que estoy en el sitio equivocado en la hora equivocada, creo que es más como envidia más que odio. Es que yo no le he hecho daño a ningún periodista, el odio viene como es, yo no soy una persona de hacer daño, simplemente he surgido y eso crea envidias. También compito, cuando tú tienes un medio de comunicación, vendes publicidad y a nadie le gusta.

–¿Y ha hablado con su hermano de las recientes publicaciones que se han hecho?

–Sí, yo he hablado con él y a él lo único que le interesa es la justicia. La justicia hecha por ustedes en donde juzgan y condenan, ustedes van juzgando a la gente y la condenan de una vez, no le preocupa. A él le preocupa es observar siempre la justicia, él sabe que se tiene que portar bien, que tiene que colaborar con la justicia cuando se lo pidan ellos. A él no le preocupa eso, él no es un hombre público, es un hombre que vive fuera del país tranquilo. Yo sí soy un hombre público, tengo un medio de comunicación. A mí si me afecta muchísimo, por eso vengo aquí a dar la cara y a tratar de solucionar los problemas. A él no le afecta o no le preocupa, digamos. Le preocupa el día que le armen una cosa bien armada, pero yo no creo que se atrevan a eso, yo no creo, pueda que ustedes publiquen cosas malas, pero que ustedes armen las pruebas no creo que hasta allá sean capaces de llegar.

–¿Teniendo un medio de comunicación por qué no plantea allí su versión de los hechos?

–Es que me gusta jugar de visitante. Salir ahora en mi medio a ensalzarme lo puedo hacer, pero no hay necesidad. Yo sé lo que usted piensa de su futuro, lo que quiere ser profesionalmente, puede que usted no crea lo que le voy a decir, pero usted está equivocado con lo que está haciendo, porque l largo plazo se van a dar cuenta de que no fue con rigor. Puede que ahora bien, cierto, pero con el tiempo las verdades se van viendo y todo esa credibilidad… su patrimonio es la credibilidad y el mío también. A mí me parece que usted debe irse por ahí, perdone que se lo diga. Yo quisiera ser su amigo, para mí es un reto ser amigo suyo, porque usted y yo tenemos muchos amigos comunes.

–¿Qué le ha dicho su entorno frente a las publicaciones que se han hecho en donde se le menciona?

–La gente del alto nivel cuando lee sus artículos se da cuenta de que tiene muy poco rigor periodístico. La gente del pueblo sí se asusta y me llama, y me dicen “y a usted qué le va a pasar, qué cosa tan horrible”, porque es gente que lee como rápido, entonces no detectan sus puntos seguidos y eso que usted sabe usar muy hábilmente.

–¿Qué pensaría si llegaran a extraditar a su hermano a Estados Unidos?

–Pero es que no está pedido en extradición, a él no lo necesitan extraditar, el día que la justicia norteamericana lo requiera lo tienen en el chat, le dicen venga y al otro día él está allá. No meta terrorismo con eso, es salir a decir yo “a Norbey lo van a extraditar”, ¿cómo, qué hizo Norbey? Entonces yo digo ¿qué hizo mi hermano en Estados Unidos, qué indictment tiene?, y si el pedido está. Pero usted salir a decir lo van a extraditar, cómo le digo yo. La gente de bajo nivel dice “huy, a ese señor lo van a extraditar”, la gente que conoce dice “pero este tipo por qué lo dice si no hay indictment, no hay nada”. ¿Entiende lo que le quiero decir?

–Pero si llegara a pasar, ¿usted qué interpretación le daría?

–La misma que le da cualquier pariente que tiene un familiar en desgracia: “pobrecito, ojalá que pague sus cuentas con la justicia, le deseo lo mejor, que se haga justicia y si es culpable que pague por sus delitos”.

–Uno diría entonces que en concepto suyo sus dos grandes pecados son haber pertenecido a Medellín Sin Tugurios y ser hermano de “Guillo” Ángel, ¿eso es lo que ha cambiado su imagen pública?

–No, yo le digo una cosa, yo no tengo pecados porque esas dos cosas que usted dice no son pecados. Si esas dos cosas no hubieran pasado, entonces se hubieran inventado que un primo tercero un día le pegó a la señora y lo metieron a la cárcel por violencia familiar, entonces ese sería mi crimen. El pecado mío no existe, son ustedes los que lo han inventado, porque las dos cosas de que me están acusando no son delitos. ¿Sabe cuál es mi único pecado?, es haber surgido. Si yo no hubiera surgido, ustedes no estarían en esta mesa conmigo.

Defíname en una palabra:

Rodrigo Lara Restrepo...

Irresponsable.

Pablo Escobar...

Malo.

Luis Guillermo Ángel...

Hermano.

Elías Lopera...

Cura.

Carlos Pinilla...

Loco.

Baruch Vega...

Reloco mitómano.

Comisión Nacional de Televisión...

Ojalá no hubieran inventado eso.

Álvaro Uribe...

Presidente serio.

José Obdulio Gaviria...

Buen periodista.

Cablesistemas...

Flor de inicio.

Carlos Slim...

Inteligente.

Cablenoticias...

Quijotada.

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2009-10-07T20:32:44-05:00

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Norbey Quevedo H.

Investigación

“Lo que hizo mi hermano fue loable”

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