El pasado perdona y regresa

De concejal de Envigado y orador de  Escobar a congresista y candidato al Parlamento Andino.

El dirigente político antioqueño William Vélez Mesa lleva 30 años en la vida pública. Ha sido concejal, diputado y representante a la Cámara. Ahora aspira a ser uno de los cinco representantes de Colombia al Parlamento Andino, con la vocería del Partido de la U. Tiene a su favor una probada capacidad oratoria y discursiva, así como el apoyo del Gobierno. Sólo lo persigue un aspecto poco claro de su pasado: su proximidad con el extinto capo del narcotráfico Pablo Escobar Gaviria, cuando éste fungía como político.

Vélez Mesa tiene una explicación. Él era concejal de Envigado desde 1978 y conoció a Escobar Gaviria también haciendo política en el mismo municipio. Lo cierto es que con el paso de los años han venido apareciendo múltiples fotografías y varios videos donde a Vélez Mesa se le ve muy cerca de Escobar Gaviria y del ex senador Alberto Santofimio Botero; o se le escucha improvisando discursos para presentar en tarima al capo de capos cuando orientaba su movimiento Medellín Sin Tugurios.

En repetidas ocasiones, Vélez Mesa ha dicho que fue un momento desafortunado de su vida y que estuvo en el lugar equivocado. Además, ha sostenido que esas reuniones ocurrieron hacia 1981, cuando no se tenía mayor idea sobre las andanzas de Pablo Escobar Gaviria y que cuando se enteró, en 1983, de quién era el sujeto al que apoyaba políticamente, quedó horrorizado, sin palabras.

Lo cierto es que este abogado de 58 años, egresado de la Universidad Autónoma Latinoamericana de Medellín, empezó a moverse en la política en su natal Envigado, y antes de los 30 años ya ejercía como concejal y luego lo hizo como diputado a la Asamblea de Antioquia. No está muy claro en qué momento se desprendió de Escobar y su Movimiento de Renovación Liberal, pero sí que a mediados de los años 80 trabajaba con dos políticos  nombrados en Antioquia.

El primero de ellos fue el senador liberal Federico Estrada Vélez, un reputado jurista y ex embajador que murió asesinado en mayo de 1990 en Medellín por orden del narcotráfico. El segundo fue el también congresista liberal antioqueño Orlando Vásquez Velásquez, procurador general de la Nación entre 1994 y 1996, y después procesado y condenado dentro del denominado escándalo del Proceso 8.000. Con ellos integró listas al Congreso.

Sin embargo, los dirigentes políticos que le cambiaron la trayectoria fueron los primos Álvaro Uribe Vélez y Mario Uribe Escobar. De sus manos y con su apoyo electoral llegó por primera vez al Congreso de la República en 1994. En diálogo con El Espectador dijo que cumplió una destacada labor y en el momento cumbre del Proceso 8.000 en la Cámara, votó por la preclusión del presidente Ernesto Samper Pizano.

Un año después, en 1997, cuando empezó a discutirse el Acto Legislativo para revivir la extradición, intervino para proponer que esa reforma no era necesaria. Su sugerencia no fue tenida en cuenta, la extradición fue revivida y, desde el seno del Partido Liberal, volvió a dejarse contar en lar urnas, logrando repetir curul como representante a la Cámara en las elecciones de 1998, participando activamente en las discusiones de paz de la época.

Cuatro años después llegó su momento estelar. Con más de 60 mil votos alcanzó la segunda votación más alta en el departamento de Antioquia y, por obvias razones, en apoyo al Gobierno del presidente electo Álvaro Uribe Vélez, fue distinguido con la Presidencia de la Cámara de Representantes, en una legislatura que permitió la aprobación de múltiples reformas, entre ellas el referendo contra la corrupción.

Posteriormente, fue uno de los artífices del Acto Legislativo que permitió la reelección presidencial en 2006. Además, siguió trabajando en varios de sus proyectos bandera, como las normas de protección a los menores por explotación pornográfica o turismo sexual, la sanción a los consumidores de estupefacientes en lugares públicos, las leyes que crearon los estímulos al elector y la prohibición de incrementos salariales a los congresistas por encima de la inflación.

En 2006 repitió en el Congreso a nombre del movimiento Colombia Democrática, pero ahora quiere buscar nuevos rumbos, por eso es la carta del Partido de la U para el Parlamento Andino. Y seguramente saldrá electo. Los cálculos dicen que tendrá la mayor votación. Nada opaca su presente, sólo pesa en su pasado cuando avivaba a Pablo Escobar presentándolo como una de las figuras brillantes del Partido Liberal en Antioquia cuando estaba renovando la política caduca.

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