Daniel Palacios es como si fuera mi hijo: Uribe, según Cayita Daza

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Dentro de las interceptaciones que ordenó la Corte Suprema de Justicia a María Claudia Daza, hay conversaciones con el recién posesionado ministro del Interior, Daniel Palacios. Su contenido no presume irregularidades, pero da luces de su cercanía con el expresidente Álvaro Uribe y su papel en el Centro Democrático.

Desde el comienzo de sus aspiraciones políticas, cuando arrancó en las juventudes del Centro Democrático al lado de Tomás y Jerónimo Uribe, Daniel Palacios empezó a cultivar contactos, amistades y experiencia. Hoy ese pasado, alejado de los reflectores del Congreso o de las aspiraciones políticas personales, ya lo tienen a la cabeza del Ministerio del Interior. Aunque su recorrido en el mundo político siempre ha estado detrás de bambalinas, desde hace por lo menos siete años, es un hombre clave de las entrañas del uribismo. Tanto, que el propio expresidente Álvaro Uribe, en conversación telefónica con María Claudia Daza, más conocida como Cayita, le expresó a su exasesora que quería adoptarlo como un hijo.

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Esa conversación, y por lo menos seis más, producto de interceptaciones legales, dan luces para entender el papel del nuevo ministro del Interior en el Centro Democrático, y el papel protagónico que tuvo en la pasada campaña presidencial que terminó con la victoria de Iván Duque. Las grabaciones se dieron entre abril y mayo de 2018, cuando la contienda electoral estaba en pleno furor. En varias de esas llamadas Palacios habla con Cayita Daza, pues se encargaron de organizar parte de la agenda del candidato Iván Duque durante el Festival Vallenato de ese año. Cayita estuvo especialmente preocupada por la organización de las parrandas a las que asistiría Duque, y también conversó con la mamá de Palacios.

Con ella se quejó de que Palacios no le contestara el teléfono. “Ahora ese muérgano se las tira de que no me quiere contestar”, le dijo Cayita a Piedad Martínez. Esa conversación fue clave para la organización de la visita de Duque a Valledupar, pues fue la propia Martínez quien, según esos audios, hospedó en su casa al candidato presidencial. Además de reprocharle la falta de respuestaa sus llamadas, en tono de confianza Cayita le dijo a su interlocutora que estaba molesta con la persona con la que estaba saliendo Palacios. “¿Será que la novia le peleó? Que se busque otra. Y tú que le has gastado tanta plata a ese hijo para que ande así de mal (...) Esa está horrible, esa no está en su nivel”, expresó Cayita.

Piedad Martínez no es una desconocida en el mundo de la política del César. Su papá, Aníbal Martínez, fue contralor en 1974 y alcalde de Valledupar en 1990. En 1985, la Corte Suprema de Justicia lo condenó por ordenar la apertura de una cuenta de fondos de la Contraloría, desde la cual logró acceder a un préstamo a su nombre. Además de Aníbal Martínez, una de las tías del ministro, María Cleofe Martínez, también estuvo involucrada en política. Fue representante y senadora del Partido Liberal en los años 90, y desde esa época fue criticada por su cercanía con el clan Gnecco Cerchar, varios de cuyos miembros han sido condenados por haber tenido vínculos con grupos paramilitares.

La relación entre la familia Martínez y la política ha estado estrechamente relacionada con el uribismo en el Cesar. Según La Silla Vacía, el mismo Aníbal Martínez Zuleta invitó en varias ocasiones al expresidente Uribe a paseos por el río Guatapurí, y de esa relación nació también la cercanía de su nieto, Daniel Palacios, con el partido del exsenador, el Centro Democrático. En este contexto, las llamadas telefónicas interceptadas dan cuenta de que no hubo ningún paso del candidato en Valledupar que no tuviera la aprobación de Palacios. De hecho, junto con Cayita Daza, finalmente el hoy ministro planificó las parrandas vallenatas a las que debía asistir el candidato Duque.

Según esas conversaciones, escucharon a Iván Villazón, a Silvestre Dangond, a Poncho Zuleta, y también compraron un palco en uno de los eventos multitudinarios de la edición del Festival Vallenato del año 2018. En medio de las conversaciones con Cayita Daza, ella le contó de un inconveniente que habían tenido con David Maestre, un superpoderoso de la Costa Atlántica que trabajó como asesor privado del exalcalde de Barranquilla Álex Char. Cayita le aclaró a Palacios que David Maestre es pupilo de Luigi Echeverri, gerente de la campaña, con quien Daza tuvo todo tipo de problemas, pues según ella nunca le entregó plata para pagar vallas publicitarias.

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De acuerdo con Cayita, Maestre no estaba de acuerdo con que Duque fuera a Valledupar en esa época. Pero el candidato sí fue. Aparte de las parrandas vallenatas, Palacios y Cayita le organizaron una reunión privada en casa de Piedad Martínez. “Esto es entre los dos”, dijo Palacios a Cayita en llamada el 23 de abril de 2018, “en mi casa, a las 8 de la noche, la idea es reunirse con el grupo de políticos que no son del Centro (Democrático), unas 20 o 30 personas”. Cayita le contestó: “Déjame yo hago eso en persona para que no se filtre”. A esa reunión, le contó en otra conversación Palacios a Cayita, únicamente asistieron miembros del grupo Crecemos, en cabeza de Christian Moreno.

Así como el inconveniente con David Maestre, los interlocutores Daniel Palacio y Cayita Daza tuvieron otros problemas en la organización del viaje. En una de las llamadas, Cayita le contó al hoy ministro que tuvo problemas con los asesores de la candidata a la Vicepresidencia, Marta Lucía Ramírez. “Me llamaron a decir que Marta Lucía tiene que estar con Iván en el palco. Yo le dije que no (que la persona que le estaba organizando la estadía a la candidata debía incluir esa entrada) porque ese palco costó mucha plata y cada uno tiene su equipo y no puedo sacar a nadie. Que deje ella (Marta Lucía) la conchudez”, comentó Cayita a Palacios.

Las grabaciones referidas son parte de más de 1.500 audios del trabajo investigativo de las autoridades, dentro de las pesquisas ordenadas por la Corte Suprema para aclarar si Daza cometió delitos de soborno en actuación penal y fraude procesal. En una de esas conversaciones, la asesora del expresidente Uribe habló con el empresario José el Ñeñe Hernández sobre la posibilidad de entrar dinero a la campaña de Duque por debajo de la mesa. Hasta ahora ningún órgano judicial, de control o disciplinario ha emitido un fallo sobre el tema, ni tampoco se han pronunciado respecto del papel que cumplió Cayita Daza en la contienda electoral. Ella ha guardado silencio.

Aunque en las llamadas no queda claro qué pasó con la entrada de la vicepresidenta al palco de su compañero en las elecciones, lo que sí se evidenció fue el éxito de Palacios en la organización. O por lo menos eso fue lo que Cayita recalcó por teléfono a varias personas. Entre ellas al propio Palacios, a quien le confesó que había sido un error que Iván Duque terminara en parranda con Carlos Vives, invitado por Sergio Araújo, en un evento que no tenían planeado, pero que el expresidente Uribe estaba muy contento con su trabajo. Cayita le contó a Palacios sobre su conversación con Uribe en la que, según Daza, el expresidente le dijo: “Ese Daniel Palacios sí ha salido bueno, qué muchacho bueno”.

Cayita le contestó: “Yo le dije que tenía ganas de adoptarlo y me dijo: ‘No mija, el que debe adoptar soy yo. Es el único muchacho que me ayuda”. En la misma conversación, la exasesora de Uribe le recordó un evento clave para el expresidente respecto a la recomendación de una mujer. El hoy ministro explicó que la “recomendada” le había pedido trabajo para el marido, pero que, por ley de garantías, era imposible ayudarla. Daza explicó a Palacios que esa persona había vuelto a darle quejas a Uribe por no haber encontrado lo que quería y, según Cayita, el expresidente le contestó: “Daniel es como si fuera mi hijo”y si le dijo que no podía ayudarla, era cierto.

La conclusión sobre el empleo para la recomendada es que tenía que esperar un tiempo para que Palacios pudiera intervenir. En la misma conversación, Cayita habló de Luigi Echeverri y de su molestia por la falta de dinero. “Mire presidente, todo el mundo está buscando plata a escondidas para poner las vallas”, le contó Cayita a Palacios, en referencia a otra charla que habría tenido con el expresidente Álvaro Uribe Vélez. Antes de colgar, Daza le preguntó a Palacios por los cierres de la campaña y le insistió en que, si querían hacer algo en La Guajira, debían invitar al hoy ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, pues había sido clave en días anteriores para unir a varias personas y sumar votos.

Lo cierto es que ese joven que el expresidente Uribe quería adoptar hace tres años, hoy es el ministro del Interior, quien enfrenta retos gigantescos como acompañar el plan de vacunación por el COVID-19 o la responsabilidad de empujar la reactivación económica del país. A nivel político, deberá sacar adelante proyectos como fortalecer la acción comunal, el trabajo en casa, la reglamentación de la cadena perpetua para violadores y asesinos de menores de edad, el endurecimiento de delitos ambientales y las reformas a la justicia y a la salud. En una demostración de que Palacios tiene aceitado el panorama, al momento de recibir el cargo de su predecesora, Alicia Arango, el Gobierno concretó tres victorias: la elección de defensor del Pueblo y la procuradora, así como la neutralización de dos mociones de censura contra el ministro Carlos Holmes Trujillo. El Espectador contactó al ministro Palacios para esta publicación pero, al cierre de esta edición, no obtuvo respuesta.

(En este enlace puede escuchar todos los audios)

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