El caso que desvela a Pacho Santos

Siete años y ocho meses lleva la Fiscalía sin resolver el caso por los supuestos vínculos de Francisco Santos con las autodefensas.

Francisco Santos Calderón, exvicepresidente y precandidato a la Alcaldía de Bogotá, considera el proceso político. Según registros de las organizaciones de derechos humanos, el bloque Capital cometió diversos homicidios. Salvatore Mancuso. Rodrigo Tovar, alias “Jorge 40”. Fredy Rendón, alías el “Alemán”.

El pasado viernes 27 de marzo estaban citados para una audiencia de conciliación judicial en la Fiscalía la dirigente de la Unión Patriótica, Aída Avella y el exvicepresidente Francisco Santos. Sin embargo, en vez de un arreglo por la denuncia de injuria y calumnia interpuesta por el movimiento político contra Santos, el asunto terminó en un agarrón verbal. En medio de la pelea, Avella encaró a Santos con una pregunta: “Explíquele al país por qué se reunió cinco veces con Salvatore Mancuso, por qué tenía contacto directo con los Castaño”.

Aunque el exvicepresidente desestimó los comentarios de Avella y el caso quedó para un posible juicio, en el aire quedó rondando su interrogante, que es el mismo que la Fiscalía lleva casi ocho años sin esclarecer a fondo, pero ha mantenido en ascuas a Francisco Santos. ¿El exvicepresidente fue promotor para la creación de un bloque de las autodefensas en Bogotá a finales de los años 90, con el fin de contener el avance de las Farc en la capital? El comentario lo hizo Salvatore Mancuso en 2007 y la pesquisa de la justicia sigue abierta.

Ahora Francisco Santos es precandidato a la Alcaldía de Bogotá por el Centro Democrático y su abogado Juan Carlos Prías ha vuelto a insistir a la Fiscalía para que tome una decisión de fondo en este caso. Lo hace porque su cliente sabe que enfrentar una campaña política con ese expediente abierto es permitirles a sus contendores que lo fustiguen judicialmente. Sin embargo, el último fiscal que ha conocido el asunto, cuarto desde que se abrió el proceso, sostiene que no es un tema sencillo y necesita tiempo para tomar una decisión.

La historia de este expediente tiene un contexto específico. Corría el año 2007, ardía el escándalo de la parapolítica y los jefes paramilitares comenzaban a reorganizar sus estructuras criminales después del fallo de la Corte Constitucional que dejó en sus justas proporciones la Ley de Justicia y Paz. Durante una versión libre, el jefe paramilitar Salvatore Mancuso aseguró que entre 1997 y 1999, Francisco Santos se reunió varias veces con las autodefensas y, particularmente, a Carlos Castaño le había sugerido un bloque de guerra para Bogotá.

El 26 de junio de ese mismo año, 14 de las principales organizaciones de derechos humanos del país le enviaron una carta al entonces vicepresidente para pedirle explicaciones, al tiempo que calificaron de urgente la posibilidad de que se iniciara una investigación judicial para aclarar lo dicho por Mancuso. Entre otros, suscribieron la misiva la Comisión Colombiana de Juristas, el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, Codhes, Minga, Semillas de Libertad, Casa de la Mujer y el Comité de Solidaridad con los Presos Políticos.

Exactamente un mes después, un fiscal delegado ante la Corte Suprema de Justicia abrió investigación contra Francisco Santos y el primero en ser escuchado fue Salvatore Mancuso. Lo hizo en la cárcel de Itagüí en el mes de septiembre y relató que todo obedeció al interés de Carlos Castaño de que los medios tuvieran una perspectiva sobre el movimiento de las autodefensas. Incluso reveló que él mismo recogió a Santos en el aeropuerto de Montería en 1997 y después tuvo la oportunidad de reunirse con él en Bogotá.

Respecto al tema del bloque Capital, Mancuso manifestó que “medio en chanza o en serio”, en medio de la conversación Santos le planteó a Castaño que por qué no montaba un grupo de autodefensas en Bogotá. En el mismo tono, agregó Mancuso, el jefe paramilitar contestó que él sería un buen candidato para ser el comandante de ese bloque, y después señaló que se volvió a ver con Santos en Valledupar en una casa que tenían como cuartel general y que antes de despedirse le preguntó qué había dicho Castaño sobre el tema Bogotá.

Mancuso, quien entonces fungía como miembro negociador de las autodefensas, habló de dos reuniones más entre Francisco Santos y el movimiento en las que él no estuvo. Una en Bogotá, en el restaurante Carbón de Palo, con Rodrigo Tovar, alias Jorge 40 y otra en Tierralta (Córdoba) con Fredy Rendón, alias el Alemán. En ese momento, a la pregunta de si Santos tenía capacidad para influir en la decisión del bloque Capital, el testigo contestó que podía sugerir situaciones, pero que de ahí a que eso se diera había un trecho enorme.

Ese mismo día declaró el Alemán y dijo que en 1997, invitado por Carlos Castaño, estuvo en una reunión con Francisco Santos. Se habló de las autodefensas, pero el tema central del encuentro fue el secuestro, toda vez que Santos en ese momento era fundador y director de la Corporación País Libre. El Alemán no dijo nada sobre el bloque Capital. Después la Fiscalía escuchó a Jorge 40, también en Itagüí, pero al ser indagado sobre Francisco Santos recalcó que ese tema sólo iba a desarrollarlo ante su juez natural, es decir, ante Justicia y Paz.

Con base en estas declaraciones y testimonios aportados de tres periodistas de El Tiempo, así como la exdirectora de Redepaz, Ana Teresa Bernal, en agosto de 2008 la Fiscalía expidió resolución inhibitoria en favor de Santos. En síntesis, descartó que se le pudiera atribuir el delito de concierto para delinquir, que sus reuniones se dieron en el marco propio de su actividad como periodista y director de la Fundación País Libre, y que la creación del bloque Capital obedeció a una decisión autónoma de las autodefensas por estrategia militar.

Doce días después, en calidad de representante legal de la Comisión Colombiana de Juristas, el abogado Gustavo Gallón, argumentando la búsqueda de verdad, justicia y seguridad, solicitó a la Fiscalía ser admitido como parte civil y tener acceso al expediente. El 9 de septiembre de 2008, su demanda fue admitida y a partir de entonces, ante el vicefiscal de la época, Guillermo Mendoza Diago, la organización de derechos humanos empezó a actuar en el caso. Lo hizo por más de un año y el 16 de octubre de 2009 fue revocado el inhibitorio.

La vicefiscalía aseveró que hacían falta pruebas por practicar y el caso fue reabierto. En ese momento ya los 14 principales jefes del paramilitarismo llevaban 17 meses de haber sido extraditados a Estados Unidos y el tema de fondo en Colombia era la opción de un tercer mandato para el presidente Uribe. Finalmente, esa circunstancia no se dio y el proceso contra Francisco Santos ganó un segundo aire. Entonces la Fiscalía volvió a empezar con Mancuso, esta vez en una sala facilitada por la Corte Federal de Washington (Estados Unidos).

En esta ocasión, el jefe paramilitar sostuvo que desde que habló del tema Francisco Santos había tenido “nefastas consecuencias”. No sólo había sido extraditado sino que su familia estaba amenazada y su hijo menor de su primer matrimonio había sido blanco de un atentado. Tras estas advertencias, Mancuso concedió una extensa declaración en la que repitió el relato de los encuentros entre Santos y las autodefensas, habló de cartas, de correspondencia entre el periodista y Carlos Castaño, y de la reunión sostenida en las instalaciones de El Tiempo.

La amplia declaración de Mancuso en abril de 2010 activó la práctica de múltiples pruebas. Para la época, producto de las pesquisas de la parapolítica se había conocido del hallazgo del computador de Jorge 40, y también se aportó un texto autobiográfico de este jefe paramilitar titulado “Mi vida como autodefensa”. En ese documento, el propio Jorge 40 admitió haber conocido a Santos en una parranda vallenata y que efectivamente éste le preguntó a Mancuso, qué había pasado con el tema de las autodefensas en Bogotá.

Desde la reapertura del proceso, a finales de 2009, al expediente fueron llegando más piezas. Una conversación entre Mancuso y los excongresistas Eleonora Pineda y Miguel de la Espriella, en la que se advierte su afán de involucrar políticos al escándalo de la parapolítica, pero De la Espriella advierte que “lo de Santos salió y lo taparon”. Una nueva ronda de testimonios con periodistas de El Tiempo, cinco misiones de trabajo del CTI para determinar la conformación del bloque Capital y la diligencia de versión libre de Francisco Santos.

Esta última pieza procesal se acopió en marzo de 2010. En esencia, Santos admitió que entre 1996 y 1997 tuvo cuatro contactos con las autodefensas, dos veces con Carlos Castaño y dos con Salvatore Mancuso. En la primera acudió a Montería en compañía del asesor de paz Carlos Franco y, según él, nunca se habló de bloque Capital o cosa parecida. La segunda fue semanas después en el Club de El Tiempo con Mancuso y tres periodistas del diario. La tercera en diciembre de 1996 en Valledupar, por temas de la Fundación País Libre.

Sobre esta última Francisco Santos expresó que viajó con un sobrino de Simón Trinidad, cuya madre había sido secuestrada por los paramilitares y que ese día conoció a Jorge 40. Su última reunión ocurrió entre agosto y octubre de 1997, cuando estaba dedicado al Mandato por la Paz. Santos aseguró que nunca discutió sobre el bloque Capital, que lo suyo fue una relación de periodista y activista de derechos humanos y que el bloque Capital sólo surgió años después por gestión de narcotraficantes encabezados por Miguel Arroyave.

Después de la declaración de Santos, la Procuraduría le envió un documento a la Fiscalía para advertirle que de acuerdo con la normatividad aplicable el expediente de Francisco Santos debería declararse prescrito. Sin embargo, Santos envió una comunicación anunciando que renunciaba a esa prescripción en caso de que procediera y que su interés era que se siguiera investigando hasta sus últimas consecuencias. En ese momento, ya Juan Manuel Santos se perfilaba como nuevo presidente de Colombia y la parapolitica bajaba en intensidad.

El 15 de junio de 2010, Gustavo Gallón aportó su testimonio. En su declaración precisó que supo por Carlos Franco de un encuentro suyo con las autodefensas en 1999 en compañía de Francisco Santos. En dicha cita, cuando Santos vio que Carlos Castaño tenía en su computador los nombres de tres miembros de la Comisión Colombiana de Juristas como supuestos “paraguerrilleros”, reaccionó diciendo que eran personas serias y profesionales. Entonces Gallón llamó a Santos para agradecerle la gestión y pedirle detalles.

Gustavo Gallón le relató a la Fiscalía que la cita con Santos se dio en el periódico El Tiempo, pero que cuando le pidió detalles sobre su reunión con las autodefensas se puso nervioso, miró el reloj y dijo tenía que irse para una cita. Gallón se subió a la misma camioneta de Santos y le insistió que le contara los detalles de su encuentro, pero eludió cualquier respuesta. Según Gallón, Santos repitió la misma actitud elusiva con Carlos Rodríguez, del mismo Colectivo de derechos humanos, cuando una vez coincidieron en Washington.

Según la defensa del exvicepresidente, durante ocho años la Fiscalía ha recaudado casi 20 testimonios sin deducir responsabilidad suya por relaciones con las autodefensas. Diez de los testimonios han sido de paramilitares. Salvatore Mancuso; Diego Fernando Murillo, alias Don Berna; Fredy Rendón Herrera, alias el Alemán; Jorge Ernesto Rojas, Jesús Emiro Pereira, Robert Reyes, Jesús Sánchez, Edwin Tirado Morales y José Pérez. Los abogados de Santos dicen que ninguno pudo comprometerlo.

En noviembre de 2012, la parte civil solicitó incorporar al expediente nuevas declaraciones de Salvatore Mancuso. La Fiscalía rechazó la solicitud un mes después y la respuesta de la Comisión de Juristas fue recusar a la fiscal por dejar vencer procedimientos sin actuar en los términos señalados por la ley. El pasado 17 de febrero, la Fiscalía negó la recusación y le hizo saber a la parte civil que sigue revisando el caso, pero que también estudia una solicitud de prescripción, antes de tomar una decisión de fondo sobre el caso Santos.

Más allá del laberinto jurídico, crecen los rumores de que la Fiscalía está a las puertas de tomar decisiones en este candente asunto. Francisco Santos quiere ser alcalde de Bogotá, pero sabe que encarar una campaña política a salvo de toda duda judicial es un asunto complejo. Sus detractores afirman que sus reuniones con las autodefensas, con sugerencias a bordo sobre la creación del bloque Capital, no pueden ser tratadas como una chanza de periodista, sino investigadas a fondo. Otros dicen que la política esta detrás de todo.

Lo único cierto es que el capítulo menos investigado por la justicia en el tema del paramilitarismo es paradójicamente su incursión en Bogotá y sus nexos en los sanandresitos, Corabastos y unos cuantos empresarios de la ciudad. La Comisión de Juristas aportó una relación de acciones perpetradas por el bloque Capital que incluyen el atentado a Wilson Borja, el crimen del congresista Luis Alfredo Colmenares y al menos 70 casos más de homicidios, amenazas o lesiones personales. Los investigadores del tema sostienen que este registro se queda corto.

Hoy es claro que las autodefensas asesinaron en Bogotá en 1997 a los investigadores del Cinep Mario Calderón y Elsa Alvarado. Que también lo hicieron en 1998 con el abogado Eduardo Umaña Mendoza y también en 1999 con el periodista Jaime Garzón. En 2000 secuestraron y agredieron sexualmente a la periodista Jineth Bedoya. Después siguieron de largo y fueron muchos crímenes más en absoluta impunidad. ¿Quiénes integraron ese nefasto bloque Capital? Más allá del caso Francisco Santos que debe resolverse, la justicia le debe a la ciudad una respuesta en términos de verdad y memoria.

“Renuncié a la prescripción”: Santos
 
En comunicación con El Espectador desde España, el exvicepresidente Francisco Santos señaló frente al proceso: “La conciencia de mi inocencia me llevó a renunciar a la prescripción de un proceso que ya volvió a prescribir nuevamente sin que nunca hubiera nada contra mí. La Fiscalía tuvo para investigarme el tiempo que le da la pena mayor del supuesto delito más el tiempo adicional cuando renuncié a la prescripción, más el término adicional desde que prescribió mi renuncia a la prescripción hasta hoy, es decir, pasa el tiempo y prescriben y prescriben los términos y no pasa nada, como si en esta democracia existiera la investigación perpetua y como si las normas procesales y sus términos no fueran de orden público y por lo tanto de obligatorio complimiento aun para alguien tan poderoso como el Fiscal. El proceso ha ido al vaivén de los momentos de la política y espero que algún día declaren lo que tienen que declarar en derecho y en justicia: que ahí no hay nada”.
 
Cronología del caso Santos y el bloque Capital
 
2007 - Julio:
El jefe paramilitar Salvatore Mancuso entrega su versión en el proceso de Justicia y Paz y señala que Francisco Santos hizo la propuesta de crear un bloque Capital de las autodefensas en Bogotá.
 
2008 -Agosto:
Luego de escuchar en versión a varios miembros de las autodefensas, a periodistas y al propio Francisco Santos, la Fiscalía profiere resolución inhibitoria al considerar que no existió conducta punible.
 
2009 - Octubre:
La Fiscalía revoca la resolución inhibitoria contra Santos al considerar que hicieron falta pruebas por practicar en el proceso, como la ampliación del testimonio de alias “Jorge 40”.
 
2011 - Marzo:
La Vicefiscalía consideró que pruebas negadas en primera instancia eran necesarias y ordenó su práctica. Varias ONG aportaron pruebas contra Santos y la defensa solicitó el archivo del caso.
 
2012 - Noviembre:
La parte civil en el proceso le solicitó al fiscal del caso la incorporación de grabaciones adicionales de las declaraciones rendidas por Salvatore Mancuso contra Francisco Santos. 
 
2015 - Febrero:
Fiscalía niega la recusación contra el fiscal del caso a petición de la parte civil, que denunció vencimiento de los términos y que cuando fue juez estuvo investigado por beneficiar a un procesado.