El Grammy agridulce de J Balvin

Mientras se consolida como el cantante número uno de su género, recibe un llamado de la justicia.

J Balvin recibió el pasado jueves el Grammy a Mejor Canción Urbana. Foto: AFP

El cantante de música urbana y reguetón José Álvaro Osorio Balvin, conocido como J Balvin, está en la cúspide de su carrera. A sus múltiples reconocimientos se sumó el Grammy Latino a Mejor Canción Urbana por Ay vamos que obtuvo el jueves. En la gala de los premios fue la sensación por su presentación con Farruko y Major Lazer & Mo. Esa noche el artista estaba radiante con su distinción. Emocionado, dedicó el premio a Dios, su familia, al país y a su equipo de trabajo. (J Balvin recibe el premio Grammy a Mejor Canción Urbana)

Sin embargo, entre los nombres que mencionó en sus agradecimientos, uno pasó desapercibido para el público que asistió a la ceremonía en Las Vegas (Estados Unidos). Para otros, que se mueven en el ámbito de la industria musical, causó extrañeza. Se trata de Álex. Según los expertos. J Balvin se refirió a Álex Gutiérrez Montero, su exmánager y uno de los gestores de su éxito.

Extrañeza porque, si bien Gutiérrez trabajó cerca de cuatro años con el cantante, su vínculo terminó mal. En lo laboral avanza una demanda contra J Balvin que se acerca al medio millón de dólares y en lo personal una enemistad que incluso estuvo a punto de llevarlos a los puños. Hace casi dos años no hablan, sus familias viven en el exclusivo sector de Llano Grande, pero los ata un proceso en el Juzgado 13 Laboral de Medellín.

J Balvin, además de talentoso, ha tenido estudios universitarios. Con siete semestres cursados en la Facultad de Negocios Internacionales de la prestigiosa universidad Eafit de Medellín, desde niño entendió que lo suyo sería la música. Hoy a sus 30 años el cantante nacido en Medellín sigue impresionando con resultados que saltan a la vista. Sumados todos sus éxitos, se estima que han sido visitados en Youtube no menos de dos mil millones de veces. Artistas de talla mundial lo buscan para alianzas. Ha tenido primeros lugares en listados internacionales. “Es el más grande descubrimiento de música latina en muchos años”, señaló la revista Billboard. Y hasta la frase de su autoría “Ese es el negocio, socio” se volvió una expresión de país.

La suerte de su exmánager Álex Gutierrez empieza a ser bien distinta en el último tiempo. Estudioso y joven también, se graduó en negocios de música en la universidad de Berklee College of Music, ubicada en Boston (Estados Unidos) y luego se unió al equipo del artista. Hoy está en Miami y espera que la justicia laboral en Colombia le reconozca en dinero un trabajo que a su parecer no le pagó J Balvin y su empresa Real Entertainment S.A.S. que, paradójicamente, entró en liquidación el pasado 16 de enero. “Me parece muy extraño si se refirió a mí en su dedicatoria del Grammy”, señaló Gutiérrez a El Espectador.

Una relación que surgió en 2010 cuando el propio J Balvin buscó a Álex Gutiérrez para que lo asesorara en la firma de un contrato con la disquera Machete en Estados Unidos. Un trabajo que impresionó al artista al punto que al año siguiente, cuando la compañía Emi-Music le propuso firmar otro contrato, nuevamente acudió a sus servicios. Dos negocios que por su conocimiento y manejo descrestaron al cantante, al punto de nombrar a Gutiérrez como su road manager. Una misión que cumplió el padre del cantante Álvaro Osorio Ramírez, representante legal de la empresa del cantante Real Entertainment.

Para esa época, J Balvin ya empezaba a posicionarse como uno de los mejores en su género. Lanzó el tema Sin compromiso, que lo hizo célebre en Colombia. En Estados Unidos comenzó a figurar en los primeros lugares de Billboard. Llegaron entonces las campañas publicitarias y las presentaciones que, entre 12 y 14 al mes, aumentaron el trabajo para todo su equipo dentro y fuera del país y cambió, según la demanda, un documento de 39 páginas, la relación laboral que se volvió de subordinación.

Entonces empezó el tira y afloje entre las partes. Horarios extendidos, órdenes por doquier, manejo de agendas, acompañamiento en asuntos legales, coordinación con la prensa, campañas publicitarias, venta de eventos, organización del equipo de trabajo y peleas por el pago de adicionales al salario, convirtieron la relación de Gutiérrez con J Balvin y su padre Álvaro Osorio en un infierno con llamas encendidas por varios años.

En marzo de 2013, tanto el artista como su padre entendieron que los líos por el manejo de su empresa crecían. De esta manera nombraron a Héctor Contreras como ejecutivo de la empresa para liderar cambios administrativos. Entre ellos, que los empleados suscribieran contratos de prestación de servicios y afiliación como independientes al sistema de seguridad social. Allí fue troya, Gutiérrez se negó a firmarlo, argumentando que tenía un contrato de trabajo verbal a término indefinido.

A comienzos del año pasado, en medio de la tensión con Gutiérrez y el creciente éxito de J Balvin por su álbum La familia, primeros lugares en Billboard y colaboraciones con artistas como Belinda, Jay Sean o Xonia, fue ascendido a mánager personal con manejo de temas financieros. Pero, sorpresivamente y sin explicación alguna, el 16 de mayo de 2014, luego de una presentación en Barranquilla, Gutiérrez fue despedido sin justa causa de la empresa sin pago por concepto de liquidación del contrato laboral

No obstante, Gutiérrez contó que el 20 de junio reapareció J Balvin y le pidió que le comprara más seguidores para su cuenta de Instagram, para lo cual le consignó tres días después $1’476.250. Según él, con deudas y al considerar que se generó una relación laboral que implica el pago de prestaciones sociales, acudió a la justicia. De esta manera, el pasado mes de marzo el caso llegó a un juzgado laboral de Medellín.

El proceso empezó a moverse, pero hay preocupaciones en el entorno. Al comienzo la demanda no fue admitida, pero en recurso el pasado 8 de mayo, por fin el juzgado la admitió. J Balvin y su padre Álvaro Osorio hicieron una asamblea de accionistas el 31 de diciembre de 2014 y aprobaron la disolución de la sociedad Real Entertainment S.A.S. Durante cinco meses la justicia intentó notificar a J Balvin de la demanda y fue casi imposible.

El pasado 14 de octubre se aportó al expediente del caso la citación por aviso a J Balvin en su residencia en Medellín a fin de que responda por sus actuaciones. El padre del artista, Álvaro Osorio, señaló que las pretensiones de Gutiérrez son absurdas. El demandante pide que se reconozcan sus derechos laborales. El artista se consolida. “Nunca pienses que no puedes, porque el inconsciente todo lo toma en serio, así que tu puedes, sigue soñando, no te dejes de nada, ni de nadie, sigue palante”, señaló el cantante al recibir el Grammy. La última palabra la tiene un juez de la República, pero por ahora, como en su canción, parece que ese no es el negocio, socio.

La contraparte del proceso

“El caso está en un procedimiento de la justicia civil, el juez lo está evaluando, nosotros estamos esperando a lo que él defina”. De esta manera explicó el asunto Álvaro Osorio Ramírez, padre de J Balvin y representante legal de la empresa Real Entertainment.

“Ese tema es un simple juicio ordinario que puede tener cualquier colombiano, fue dicho por la Negra Candela, o sea que es un refrito”, señaló.

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