Se presentaron alrededor de 27 pruebas

La acusación contra Diego Cadena, antiguo abogado del expresidente Uribe

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El llamado a juicio contra quien fue abogado del expresidente Álvaro Uribe se da dos meses después de que le imputaran cargos por soborno a testigos y fraude procesal para, supuestamente, favorecer a Uribe (lo que ambos niegan). Cadena está en detención domiciliaria, al igual que Uribe.

La Fiscalía radicó el escrito de acusación contra el abogado Diego Cadena, quien es señalado de fraude procesal y de haber sobornado testigos para que cambiaran su testimonio en la investigación que la Corte Suprema de Justicia adelantaba contra el expresidente Álvaro Uribe. En la acusación se explicó cómo Cadena, junto al abogado Juan José Salazar -quien también fue acusado-, realizaron visitas a distintas cárceles del país y entregaron sumas de dinero a desmovilizados de las autodefensas para manipular sus testimonios y que estos señalaran al senador Iván Cepeda de haberles ofrecido dádivas a cambio de involucrar a la familia Uribe Vélez con el paramilitarismo.

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El pasado 27 de julio, la Fiscalía les imputó cargos y un juez ordenó su detención domiciliaria. Dos meses después, el fiscal del caso, Daniel Hernández, presentó un escrito de acusación en el que señala que hay 13 pruebas documentales y 14 testimonios para demostrar que para la época de los hechos, entre julio de 2017 hasta agosto de 2018, Diego Cadena y Juan José Salazar tenían total capacidad de compresión de su actuar y por lo tanto capacidad de determinación. Al punto, que la Fiscalía consideró que por su condición de abogados debían saber que esas actuaciones configuraban un delito y era prohibido hacerlo, "mostrando una actitud dolosa”. La acusación de la Fiscalía, según pudo conocer este diario, se centró en lo sucedido con los paramilitares Carlos Enrique Vélez, alias Víctor, y Juan Guillermo Monsalve.

Los pagos a Carlos Enrique Vélez

Según el escrito de acusación, el 18 julio de 2017, el abogado Cadena abordó a alias Víctor en su centro de reclusión, en la cárcel de Palmira. Sucedió hacia las cuatro de la tarde, hora en la que estaba por finalizar el horario de visitas. En la imputación de cargos, la Fiscalía resaltó que esa visita se realizó sin ninguna clase de información previa y Cadena, en provecho de un tercero, le prometió a Vélez el pago de $200 millones, de los cuales solo se alcanzó a entrar a diferentes familiares y personas cercanas al exparamilitar la suma de $48 millones.

El objetivo, según el ente investigador, era que Carlos Enrique Vélez declarara falsamente ante Corte Suprema de Justicia y dijera que Iván Cepeda lo había abordado en el pasado para que cambiara su versión frente al expresidente Álvaro Uribe a cambio de mejorar sus condiciones carcelarias. “Carlos Enrique Vélez debía cambiar su versión en favor del expresidente Álvaro Uribe Vélez, en las investigaciones que se adelantaban en contra del aforado por la masacre del Aro y también debía manifestar ante la Honorable Corte Suprema de Justicia que el senador Cepeda la había ofrecido mejorar sus condiciones carcelarias, siempre y cuando declara en contra del expresidente”, se lee en el documento de siete páginas.

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El encargado de continuar con los contactos con el confeso paramilitar Carlos Enrique Vélez fue Juan José Salazar, socio de Cadena -quien también fue llamado a juicio-. Para la Fiscalía, Salazar fue quien terminó repartiendo el dinero. "Se hicieron entregas de dineros por el valor de $48 millones así: giros por un total por $10.600.000, entregados a María Melania Cosio Serna ($200.000); a María Helena Vélez, su hermana ($5.800.00); a Daniela paz ($3.100.000); a Euridize Cortez Velasco ($700.000); a Erika Johana López Castaño ($100.000); a Francisco Javier Vélez ($200.000); a María Helena ($500.000); y sumas en efectivo por valor de $18 millones entregados a José Fernando Ocampo Vélez, su sobrino; $10 millones a Ricardo Diosaprimo, en el parque Jaime Varela de la ciudad de Cali; y $10 millones a Carlos Fernando Vélez, su hijo, quien los recibió por intermedio el exabogado del señor Vélez, Samuel Arturo Sánchez Cañón.

El ofrecimiento a Juan Guillermo Monsalve

Los hechos relacionados con Juan Guillermo Monsalve ocurrieron el 22 de febrero de 2018, cuando Cadena lo visitó en la cárcel La Picota para ofrecerle apoyo en asesorías jurídicas y la posibilidad de que ingresara a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) a cambio de que declarara falsamente ante Corte Suprema de Justicia y manifestara que también había sido abordado por el senador Iván Cepeda. El objetivo, según la Fiscalía, era que Monsalve se retractara de sus señalamientos contra Álvaro Uribe a cambio de mejores condiciones de reclusión y beneficios judiciales.

Para la Fiscalía, las dos visitas del abogado Diego Cadena a los exparamilitares son la principal muestra de que, tanto Cadena como Salazar, sabían que sus actuaciones eran ilegales al hacer ofrecimientos a testigos para que declararan falsamente. “Con ese actuar violentaron efectivamente el bien jurídico de los delitos de la eficaz y recta impartición de justicia sin que existiera justa causa, pues no se pudo vislumbrar dentro del proceso una justificante de ese actuar, dado que decidieron y quisieron hacerlo”, señaló la Fiscalía.

La Fiscalía acusó formalmente a Diego Cadena por los delitos de soborno a testigo en favor de un tercero y fraude procesal. Frente al primer delito, el escrito de acusación señaló que los dos testigos manifestaron que el abogado del expresidente Uribe llegaba con documentos en papel con membrete de su oficina y que exigía su firma, pero que al no darse esa situación, Cadena los hizo por su propia mano y posteriormente era radicados ante la Corte Suprema de Justicia. En cuanto al soborno, para el ente investigador se trata de un delito de mera conducta, pues está demostrado que Cadena entregó $48 millones a alias “Víctor” para que diera falsas declaraciones en favor de un tercero y a Monsalve le ofreció beneficios jurídicos.

“Es necesario aclarar que los documentos (cartas de retracción de Carlos Enrique Vélez y Juan Guillermo Monsalve) se presentaron ante la Corte Suprema de Justicia, dado que para ese momento no existía la Sala de Instrucción, específicamente al Despacho del Magistrado Barceló frente al radicado 52240 mismo que se adelanta contra el ex presidente Álvaro Uribe Vélez, siendo presentadas por los abogados debidamente reconocidos dentro de la actuación penal. Los elementos que fueron encontrados en inspección a lugar diferente a la escena de los hechos, en el radicado 52240 que se adelantaba en la Corte Suprema de Justicia en contra del exsenador Álvaro Uribe Vélez”, se lee en el escrito.

El interrogatorio en el que Cadena aceptó su “error”

Uno de los hechos que llevó a la Fiscalía a tener mayores sospechas ocurrió en noviembre de 2019, cuando Cadena rindió su interrogatorio y en el que lejos de dar claridad sobre la presunta compra de testigos en favor del exsenador Uribe, provocó reiteradas críticas por parte del fiscal del caso, Daniel Hernández. “Reconozco que se cometieron errores, imprudencias, pero en ningún momento aquí se sobornó a una persona para que cambiara, ocultara o mintiera en sus declaraciones (...) como el fiscal del caso, le presento mis disculpas de mis actuaciones, que no fueron de pronto… créame que esto me deja una gran experiencia”, dijo Cadena.

A la Fiscalía también le contó forma en que conoció a Uribe. Según Cadena, en una visita en una cárcel de Miami al narcotraficante Ramón Quintero le contó que tenía información que podía favorecer a Santiago Uribe, hermano del exsenador. Cadena dijo que buscó a Uribe en Febrero de 2017: “Ese día logro entrevistarme con el doctor Uribe en su casa. Él estaba operado de la próstata. Le estoy diciendo lo que se dice en la cárcel de Miami y me dice: ‘Esa información yo ya la había escuchado, me interesa mucho ayudar a mi hermano porque él es un testigo importante’. Y me cuenta: ‘Doctor Diego, cómo le parece que yo recibo tanta información, y me da pena decirlo, pero el doctor Granados no hace nada por ayudarme a esclarecer esto, ¿usted se le mide?’. Le dije: 'Presidente, yo le ofrezco mis servicios”.

(Para más información: En interrogatorio con la Fiscalía, Diego Cadena pidió disculpas)

Desde ese momento comenzó a trabajar para el expresidente, pero solo hasta abril de 2018, un año y dos meses después de la reunión, Uribe formalizó el poder que acreditaba a Cadena como su abogado. Sin embargo, para ese momento Cadena ya se había reunido con los testigos Carlos Enrique Vélez y Juan Guillermo Monsalve, los dos testigos principales que lo acusaron de ofrecerles dádivas a cambio de que se retractaran (en el caso de Monsalve) y hablaran en favor de Álvaro Uribe (en el caso de Vélez). Uno de los episodios que más llamó la atención fue que el abogado Cadena aceptó que escribió de su puño y letra la declaración de alias “Víctor”.

En su defensa, el abogado Cadena explicó que le pidió a Vélez que escribiera su testimonio, pero que él se negó porque escribía muy despacio, por lo que le pidió a Cadena que se la escribiera y él firmaba la declaración como suya. Ante esa afirmación, el fiscal Hernández lo cuestionó: “Basado en su experiencia, ¿a usted no le pareció esto supremamente irresponsable?”. Cadena respondió: “Doctor Daniel, actué de buena fe. Seguramente sí hubo un error”. El fiscal insistió en que no le era creíble la versión: “Usted es abogado y es penalista y lleva años en esto. Le pregunto nuevamente: ¿no es como mínimo una actitud irresponsable generar un documento, escribirlo con su puño y letra respecto de una información que le suministrara un testigo?”. Cadena solo atinó a decir: “Doctor, está bien, y hubo un error, no hubo mala fe”.

(En contexto: Diego Cadena habría aportado un audio editado y la Corte Suprema se dio cuenta)

Frente que Cadena le entregó a familiares de Carlos Enrique Vélez para, supuestamente, ubicar a otros testigos contra Iván Cepeda, el abogado manifestó que antes de un soborno fue una extorsión. Sin embargo, la Fiscalía no le creyó y por el contrario le recriminó que no denunciara a Vélez sino que optara por dejar una simple constancia en una notaría a través de una declaración jurada. El abogado Cadena, en su defensa, ha insistido que tiene la trazabilidad de todos los pagos hechos a Vélez, y que todo se trató de una ayuda humanitaria. Sin embargo, para el ente investigador esa versión no es creíble, pues Cadena habría ofrecido $200 millones y entregó $48 millones que distan de ser una “ayuda humanitaria” porque terminaron sirviendo para gastos corrientes y no viáticos.

Las pruebas contra Cadena

Entre las pruebas para llevar a juicio para demostrar la responsabilidad de Cadena hay 14 testimonios, entre los que están Carlos Enrique Vélez y sus familiares que recibieron la plata; Juan Guillermo Monsalve y su esposa Deyanira Gómez Sarmiento; el antiguo abogado defensor de este último, Héctor Romero; Fabian Rojas, exasesor de la Unidad de Trabajo Legislativo (UTL) de Álvaro Uribe; y Rodolfo Echeverry, el conductor y mensajero de Cadena. Asimismo, está uno de los desmovilizados que también declararon en el caso Uribe, Elmo José Mármol Torregrosa, quien es claves para la Fiscalía para demostrar la forma de actuar de Cadena en cuanto a cómo abordó a los exparamilitares.

Desde la audiencia de imputación de cargos y solicitud de medida de aseguramiento, la Fiscalía señaló que existía un choque entre la versión que les dio Cadena y la que les dio Mármol Torregrosa, quien es uno de los testigos a favor de Uribe. Mientras el abogado sostuvo que el escribió de su puño y letra (al igual que con Vélez) la declaración porque el desmovilizado era analfabeta, este último aclaró que no lo era y que la escritura de su testimonio estuvo a cargo de Cadena porque él tenía letra fea y mala ortografía. Es con este testigo que la Fiscalía busca, junto al de Vélez y Monsalve, demostrar que el abogado Cadena tenía un mismo modo de actuar: llegar finalizando el horario de visitas a las cárceles, abordar a los presos sin tener motivo alguno y ofrecer beneficios a cambio de sus testimonios.

Entre las pruebas documentales, la Fiscalía presentó informes de policía judicial sobre interceptaciones, conversaciones de Whatsapp, interrogatorios, declaraciones juradas y artículos periodísticos. Asimismo, análisis de documentos de la firma de Cadena, entre los que estaba un archivo llamado “Declaración ayuda económica humanitaria Carlos Enrique Vélez Ramirez” con fecha del 11 de julio de 2018, y una captura de pantalla de un manuscrito de Carlos Enrique Vélez. Además, en el escrito de acusación también se anexaron algunas pruebas recopiladas durante la investigación de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia, como la declaración de Fabián Rojas.

Cadena, sin embargo, no aceptó cargos en la imputación y sostiene que es inocente; que los dineros o recursos que entregó eran ayudas humanitarias y que no hubo nunca órdenes de parte del expresidente Uribe para manipular testigos con el fin de favorecer al exmandatario.

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