El oro de California, en manos de árabes

Más allá de las suspicacias sobre las asesorías de Tony Blair en Colombia, el fondo árabe Mubadala es el nuevo dueño de uno de los yacimientos de oro más grandes del mundo.

Sheikh Abdullah Bin Zayed Al Nahyan, canciller de Emiratos Árabes, en el más reciente encuentro con la canciller María Ángela Holguín. / Cancillería

No cesa el ruido por las asesorías que el exprimer ministro británico Tony Blair prestó al gobierno de Juan Manuel Santos en 2013 y 2014. Hoy está claro que se trató de un convenio entre la consultora TBA y el Departamento Nacional de Planeación para apoyar con expertos internacionales la implementación del Sistema General de Regalías. Sin embargo, las afirmaciones del periódico inglés The Sunday Telegraph, en el sentido de que Blair pudo incurrir en conflicto de intereses por algunos negocios de explotación minera, siguen creando suspicacias. La incógnita está centrada en esclarecer por qué fueron los Emiratos Árabes los que pagaron los costosos honorarios del expremier inglés.

En la carta que el embajador de Colombia en el Reino Unido, Néstor Osorio, envió al impreso británico, el diplomático expresó que el convenio se hizo en el marco de un acuerdo de cooperación internacional de país a país, en este caso entre Emiratos Árabes Unidos y Colombia, lo cual es usual en el mundo. Además agregó que Emiratos Árabes ha hecho claro su propósito de evaluar posibilidades de inversión en el país y eso no representa conflicto de intereses. Osorio admitió que recientemente el grupo Mubadala, de Abu Dabi, adquirió una sociedad que entre sus bienes tiene una mina de oro, pero insistió en que este negocio nada tiene que ver con las asesorías de Tony Blair en Colombia.

El Espectador quiso ahondar en el origen de los vínculos comerciales en ascenso con los Emiratos Árabes Unidos y en la reciente adquisición minera de la sociedad Mubadala, y el primer rastro data de 2009. Según información extraída de la Cámara de Comercio Árabe-Colombiana, junto con cinco delegados más, ese año visitó Bogotá el canciller del país asiático, Sheikh Abdullah Bin Zayed Al Nahyan y, entre otros altos funcionarios, se reunió con el entonces presidente Uribe, su ministro de Comercio Luis Guillermo Plata y el presidente de la Andi, Luis Carlos Villegas. A partir de ese momento se incentivó una relación de promoción de negocios en el marco de la llamada confianza inversionista.

Ese acercamiento se profundizó en el gobierno Santos y a través de comisiones económicas mutuas, visitas de delegaciones y algunos acuerdos, en marzo de 2012 derivó en la apertura de la Embajada de Colombia en los Emiratos Árabes, con circunscripción política y comercial en Catar, Baréin, Yemen y Kuwait. Con activos superiores a los US$10.000 millones tan sólo en el fondo Mubadala de propiedad del gobierno, era lógico que la intención de invertir en América Latina pronto iba a echar raíces en Colombia. Ya existen inversiones menores con algunos grupos económicos, pero su reciente adquisición minera en el municipio de California (Santander), es su entrada en las ligas mayores.

Para entender ese negocio es necesario devolver el tiempo hasta mediados de los años 90, cuando el Ministerio de Minas otorgó varias licencias para la exploración de oro en la región de California, en las estribaciones de la cordillera Oriental. Una de esas concesiones a 10 años la recibieron los particulares Jesús Hermes Arias y Alonso Amaya. Como ellos, otros mineros fueron beneficiarios de licencias similares. Sin embargo, a partir de 2009, varios de esos buscadores de oro fueron cediendo sus derechos a la sociedad CVS Explorations Ltda., que terminó sumando títulos hasta consolidar una apreciable extensión de terreno para la explotación de oro en una veta promisoria.

En noviembre de 2011, después de una reforma en la sociedad CVS Explorations Ltda. y para facilitar las anotaciones en el Registro Minero Nacional, la firma cambió su nombre por AUX Colombia Limitada. Según el certificado de existencia y representación legal de la época, esa firma tenía como socio principal a Carlos Alfredo Urrutia Valenzuela, quien nueve meses después asumió como embajador de Colombia en Washington. No obstante, con el tiempo se supo que el yacimiento de California quedó en manos del poderoso grupo económico EBX, del empresario brasileño Eike Batista, quien para ese momento era considerado como el séptimo hombre más rico del planeta.

En los siguientes meses, bajo el amparo de la ley que le otorgó privacidad y agilidad a la creación de sociedades, AUX Colombia cambió también su razón social por AUX Colombia SAS y, en mayo de 2013, pactó con la Agencia Nacional de Minería un nuevo contrato de concesión. El acuerdo quedó pactado hasta junio de 2028 para hacerlo efectivo en un área de 351 hectáreas distribuidas en cinco zonas. Aunque en tiempo reciente la actividad minera se había visto afectada por la presencia guerrillera del Eln, ya no fue este factor el que retardó la producción minera. El nuevo dilema fue ambiental. La proximidad del páramo de Santurbán obligó a esperar la delimitación de los terrenos.

Ese mismo mes de mayo, según consta en los registros de la Agencia Nacional de Minería, la expectativa económica del brasileño Eike Batista en Colombia se acrecentó al adquirir el control de la mina de oro La Bodega, en la misma zona de California, que entonces estaba en poder de la firma canadiense Ventana Gold. Bajo la nueva denominación de Bodega Ventana Baja BVB SAS, con similares directivos a los de AUX Colombia SAS, la expectativa quedó centrada en la posibilidad de que en una década este yacimiento de oro, considerado uno de los más grandes del mundo, lograra óptimas utilidades. Según uno de los socios del proyecto, un mínimo estimado de US$10.000 millones.

Pero vino la destorcida. En 2013, con la quiebra de su petrolera OGX, considerada la más grande de América Latina, comenzó el derrumbe del imperio económico de Eike Batista. Después de ser el representante del “Brasil de la esperanza”, el multimillonario magnate se vio forzado a acelerar la venta de activos para cubrir sus deudas. Entonces su desplome llegó a Colombia. Necesitaba con urgencia solidez económica para amortizar deudas con los bancos Bradesco e Itaú. Además, según el portal Primerapágina.com, Batista no tuvo otra opción que ceder activos en la mina de oro de California y cubrir una deuda de US$2.000 millones con el fondo Mubadala.

A ese negocio fue al que se refirió el embajador de Colombia en el Reino Unido, Néstor Osorio, en su aclaración al periódico The Sunday Telegraph. El Espectador contactó al actual representante de AUX Colombia para conocer detalles de la transacción, y César Torresini ratificó que Mubadala Development Company recibió la empresa por un proceso de reestructuración de deuda, pero que la mina de oro seguirá siendo operada por ellos. El directivo observó que el fondo árabe Mubadala adquirió la personería jurídica, pero no los activos individualmente considerados, y que por ahora no hay lugar a cesión, tal como quedó aprobado en la negociación con Mubadala.

A su vez, la presidenta de la Agencia Nacional de Minería, Natalia Gutiérrez, agregó que en efecto AUX Colombia SAS no ha presentado solicitud de cesión de derechos y, por lo tanto, sigue siendo el responsable de los títulos mineros. En otras palabras, que siguen siendo de AUX. Al margen de sus declaraciones, este diario conoció que ya se han realizado reuniones con los árabes del fondo Mubadala en el Ministerio de Minas y que su interés ha sido presentarse como los nuevos dueños de la licencia en California, en las montañas de Santander. Según una fuente consultada, el estimativo que tienen para la próxima década es extraer entre 10 y 20 millones de onzas de oro.

Por ahora esa es la realidad sobre la participación de capital árabe en el sector minero colombiano. El Gobierno insiste en que nada tiene que ver ni con los proyectos manejados por el Sistema de Regalías ni con las asesorías que prestó Tony Blair entre 2014 y 2014, que terminaron pagando los Emiratos Árabes Unidos. Es además difícil que se sepa algo más, porque según la periodista Salud Hernández, una de las cláusulas del contrato con el exprimer ministro inglés contemplaba la destrucción de los documentos. Quizá por eso no se conoce. Sólo existen los reportes que la firma de Tony Blair entregó después de 12 meses de trabajo con Planeación Nacional.

Reunión en el Ministerio de Minas

En marzo se reunieron en las instalaciones del Ministerio de Minas varios representantes árabes del fondo Mubadala, funcionarios de la Agencia Nacional de Minería junto con el ministro de Minas, Tomás González, y la viceministra María Isabel Ulloa. Uno de los asistentes a la cita ministerial le comentó a El Espectador que el propósito de la reunión fue la presentación de los nuevos propietarios de la compañía y el negocio de la mina en California (Santander). “A la reunión asistieron cuatro árabes, quienes explicaron en términos generales la trayectoria y el funcionamiento del fondo y pidieron información sobre la licencia. Este diario quiso conocer la opinión del ministro González, pero no respondió las comunicaciones.

Una mina en conflicto por la explotación del oro

Desde mayo de 2013, la Agencia Nacional de Minería tiene claro que la sociedad AUX Colombia SAS es la única titular del contrato de concesión que trabaja en el municipio de California (Santander) para la exploración de oro y de otros metales.

Sin embargo, no ha sido una decisión sin dilemas. Desde comienzos de 2012 se han planteado más de 70 solicitudes de amparo administrativo por perturbación de las actividades legales y explotación inadecuada en las zonas donde se encuentra el oro.

De la totalidad de las solicitudes, 26 han sido concedidas por la Agencia Nacional de Minería. En esas acciones de vigilancia, junto con las autoridades, la entidad ha podido verificar muchas acciones de minería ilegal y destrucción del medio ambiente.