El viacrucis electoral de Rodrigo Lara

Perdió su elección al Senado por 13 votos y va a concluir la legislatura 2010-2014 en espera de que el Consejo de Estado falle su caso.

Rodrigo Lara Restrepo, hijo del inmolado exministro Rodrigo Lara Bonilla.
Rodrigo Lara Restrepo, hijo del inmolado exministro Rodrigo Lara Bonilla.

Con los recesos legales, en 15 meses concluirán su labor los congresistas que fueron elegidos para el cuatrienio 2010-2014. Ya muchos anunciaron que no volverán y otros empiezan a buscar espacio entre los partidos para repetir curul o estrenarse como legisladores. Pero mientras el debate parlamentario cobra forma, el excongresista Rodrigo Lara Restrepo sigue aferrado a una convicción: que el Consejo de Estado le reconozca un escaño en el Senado que perdió por 13 votos, según él por excesos del Consejo Nacional Electoral.

Esta peculiar historia arrancó el domingo 14 de marzo de 2010, en las elecciones al Congreso. Ese día Rodrigo Lara se acostó con la convicción de que iba a conservar la curul que había heredado del hoy ministro de Vivienda, Germán Vargas Lleras. Al día siguiente, sobre el 93,82% de las mesas escrutadas, la Registraduría reportó que con 39.381 votos Lara era el séptimo elegido al Senado por Cambio Radical. Su confianza fue mayor cuando constató que le llevaba más de 400 votos a sus inmediatos seguidores en el partido.

Con la certeza de la curul en el bolsillo, Rodrigo Lara viajó al exterior y, a su regreso, se encontró con la sorpresa de que, luego de una revisión de los escrutinios, el Consejo Nacional Electoral había cambiado las posiciones. José Herrera obtuvo un súbito incremento del 17% en su votación y Carlos Fernando Motoa también logró repuntar. Al final, Motoa se quedó con el último escaño de Cambio Radical, y con 13 votos de diferencia, Rodrigo Lara se quedó por fuera del Congreso. A partir de ese momento empezó una pelea que aún no termina.

Aunque hoy considera que el Consejo Nacional Electoral, sin tener potestades para hacerlo, expidió un protocolo de revisiones, lo cierto es que Lara, sin otra opción a la vista, formuló su propia solicitud para que el organismo revisara los resultados de su votación en los departamentos del Valle, Tolima, Antioquia, Cundinamarca, Huila, Risaralda y Sucre. Su argumento estaba basado en supuestas discordancias entre los formularios electorales, por cuanto no coincidía el número de los votos en su favor con la realidad electoral.

Sin embargo, para sorpresa de Lara, con el argumento de que se trataba de reclamaciones caducas, el Consejo Nacional Electoral rechazó su solicitud de revisión. En concreto, el organismo precisó que las peticiones de revisión debieron hacerse antes del 3 de mayo de 2010 y sólo se formalizaron hasta el 16 de junio. Por el contrario, a su rival por la curul, Carlos Fernando Motoa, sí le aceptaron la revisión en varios departamentos. Así las cosas, oficialmente Rodrigo Lara Restrepo se quedó por fuera del Senado de la República.

Por supuestas violaciones al debido proceso, falsa motivación, denegación de justicia y abuso de poder, Rodrigo Lara optó por llevar su caso a la Sala Electoral del Consejo de Estado. En un extenso documento planteó desde una elección viciada, porque hubo suplantación de electores, sufragios de personas fallecidas y tráfico de formularios, hasta falta de competencia del Consejo Nacional Electoral, según él por asumir competencias del Poder Judicial. En particular, en su demanda insistió en que había perdido por escasos 13 votos.

Lara explicó que esa pírrica diferencia se concretó en la mesa 7 del puesto 1 de la zona 2, del municipio de Carmen de Bolívar. Esa fue la única mesa de votación del municipio donde le aparecieron 13 votos a su rival Carlos Fernando Motoa. En busca de una revisión del caso para establecer la verdad electoral, Rodrigo Lara expuso que si Motoa nunca visitó ese municipio, no era claro de dónde había sacado esos votos. Carlos Fernando Motoa respondió que su jefe de prensa era de la región y que él le había conseguido esos sufragios.

Sin embargo, su nueva pelea, esta vez en la vía judicial, se fue prolongando en el tiempo. Después de que el caso tuvo un primer ponente, en el segundo semestre de 2011, sin mayores avances, cambió de magistrado. La reclamación de Lara se sumó a otras contra la elección del Congreso 2010- 2014, y así fue como fueron acumuladas. En el camino sucedió una novedad: otra sala del Consejo de Estado anuló el reglamento del Consejo Nacional Electoral que le permitía revisar las mesas de votación. Lara confió en que eso lo favoreciera.

No obstante, el tiempo siguió pasando. En marzo de 2012 hubo proyecto de fallo. Con la caída del reglamento del Consejo Electoral quedaba para Lara abierta la expectativa de que se revisen los escrutinios de su votación. Pero la decisión siguió dilatándose, ahora porque algunos de los magistrados de la Sala consideran que primero debe establecerse si Lara solicitó la inconstitucionalidad del reglamento declarado nulo. En medio del debate ha surgido la posibilidad de que la sala se reintegre con conjueces, lo cual obligaría a cuatro o cinco meses más para dar un fallo de fondo.

En esas condiciones, Rodrigo Lara ya no sabe qué hacer. Consultado por El Espectador, declaró: “Confío en la justicia colombiana. Espero un fallo en derecho. La justicia debe restablecer el voto de 44 mil colombianos, vulnerado por la torticera decisión de algunos magistrados del Consejo Nacional Electoral”. Lo cierto es que ya quedan escasos meses para que concluya la legislatura 2010-2014 y Lara no se da por vencido. Ahora espera que los 13 votos que lo sacaron del Congreso regresen en 2013 y con ellos una curul para 13 meses.

La historia de una víctima del narcotráfico

 

Rodrigo Lara Restrepo es hijo de Rodrigo Lara Bonilla, ministro de Justicia durante el gobierno de Belisario Betancur, asesinado por un sicario al servicio del extinto narcotraficante Pablo Escobar en la noche del 30 de abril de 1984 en el norte de Bogotá.

Tras el asesinato de Lara, su esposa y sus hijos viajaron a Francia. A su retorno, Rodrigo Jr. se graduó como abogado en la Universidad Externado de Colombia. Ha desempeñado cargos en los sectores público y privado en Colombia como asesor del Ministerio del Interior, asesor del alto consejero presidencial para la Acción Social, y director del Programa de Eficiencia, Transparencia y Lucha Contra la Corrupción de Colombia. Posteriormente hizo periodismo en radio.

Aspiró al Senado en 2006. No fue elegido, pero asumió durante dos años la curul de Germán Vargas, quien renunció. En 2010 se lanzó al Senado, sin éxito. En la actualidad se desempeña como presidente de Asomóvil, gremio de compañías de telefonía celular.

 

 

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