La extraña muerte de la joven Silvia Lorena en Bogotá

Detalles inéditos del deceso de la estudiante de 22 años de la Universidad Javeriana quién falleció en la madrugada del lunes luego de caer del décimo piso del edificio donde vivía.

Este martes a las 3 de la tarde, en el cementerio Jardines del Recuerdo ubicado al norte de Bogotá, cerca de 150 personas entre familiares, estudiantes y amigos, le dieron la ultima despedida a Silvia Lorena Quintero Mora. Era una estudiante de séptimo semestre de sicología en la Universidad Javeriana quien murió en la madrugada del lunes luego de caer del décimo piso de su apartamento ubicado en Chapinero. Una de las hipótesis sobre su fallecimiento fue una supuesta discusión con su pareja. En una tarde lluviosa y fría y en medio del dolor de los asistentes al sepelio la pregunta era una sola ¿por qué no vino a las exequias su novio?.

El Espectador investigó como fueron los hechos que antecedieron a la inesperada muerte de la joven. Familiares y conocidos de la pareja señalaron que el novio de Silvia Lorena, es Charles Peterson Sarmiento. Se trata de un hombre cucuteño, quien paradójicamente es aficionado a Criminal Case, un video juego en tiempo real de Facebook cuyo objetivo es descubrir crímenes. Hijo de Charles Robert Peterson Amaya, un comerciante quien también tuvo un destino trágico.

Fue el 22 de noviembre de 2011 cuando sicarios al servicio de las autodefensas y la banda criminal "los Urabeños" ultimaron al empresario Peterson Amaya, quien era propietario de varios moteles y un negocio móvil de cocteles en Cúcuta. Los pistoleros lo ejecutaron hacia las 11 y 35 de la mañana en la avenida Los Libertadores, en una bahía del malecón a pocos metros del comando de atención inmediata CAI del sector.

Por eso, la muerte de seres queridos en trágicas circunstancias no es ajena a Charles Peterson Sarmiento, quien ahora afronta el fallecimiento de su novia Silvia Lorena con quien llevaba una relación de más de un año cuando se conocieron en su natal Cúcuta.

Sin embargo, para quienes comentaron en voz baja la ausencia en las exequias de su pareja, respondió con un mensaje a través de redes sociales, que El Espectador transcribe textualmente: “Triste amor. por qué? si teníamos muchos sueños juntos. Por qué ni podré estar a tu lado no me parece. Nuestro Amor era tan sincero y hermoso mi princesa. Dios cuidemela. Y consientemele la manito antes de dormir a ella le gusta eso. Te aamooooooooooooo. Amor”.

Silvia Lorena, nació en 1993 en Cúcuta. Durante su niñez y parte de su juventud fueron su abuela y su mamá, así como, su tío el exministro de comunicaciones y exembajador de Colombia en Venezuela, José Fernando Bautista Quintero, quienes velaron por su formación familiar y académica. Graduada en el Gimnasio Domingo Savio, siempre se caracterizó por su sencillez, alegría, buen desempeño académico, madurez y su tranquilidad a la hora de afrontar situaciones difíciles, recuerda un amigo de la familia.

Y fue justamente, cuando cumplió su mayoría de edad que viajó a Chicago, Estados Unidos, para complementar su formación y mejorar su nivel de inglés. De regreso, ya tenía claro que su futuro estaba asociado con el estudio del comportamiento humano y por eso se trasladó a Bogotá para adelantar estudios de sicología en la Universidad Javeriana.

Ya en el entorno universitario, ratificó su madurez y su capacidad para entender la condición humana, de hecho en sus exequias varios de los asistentes eran sus compañeros de clase, quienes no se cansaban de llorar y de recordar a una de las mejores estudiantes de la clase.

Iba y venia a su natal Cúcuta cada vez que sus estudios universitarios se lo permitían. Era la adoración en la familia Quintero. Sus vecinos celebraban cuando llegaba a casa. Y fue justamente en una de esas reuniones en donde conoció a Charles Peterson Sarmiento. Al comienzo como toda relación las cosas fueron felices y tranquilas. Tenían un grupo de amigos numeroso, como lo demuestra sus conexiones en Facebook que se acercan a los 2.890 amigos de Bogotá y Cúcuta.

La historia que terminó en tragedia comenzó precisamente por una invitación que tenía Silvia Lorena. La cita era el domingo y tenía como propósito ver con unos amigos el partido que desde las 2 pm disputaron Colombia y Venezuela en la Copa América de fútbol.

Según explicaron algunos vecinos de la joven a El Espectador, Silvia Lorena salió antes de mediodía de su apartaestudio ubicado en la calle 52 con carrera 7 para reunirse con sus amigos. Pocas horas después comenzó a ver el encuentro futbolero, sin la presencia de su novio Charles Peterson Sarmiento.

Testigos relataron a personas cercanas a la familia que casi finalizando el partido Peterson Sarmiento apareció en el sitio de la reunión muy molesto porque ella se había ido a ver el partido sin él. Un familiar de la joven fallecida señaló que: “Charles es un muchacho pendenciero y agresivo”.

Luego de varios reclamos mutuos entre la pareja, según relató un vigilante del edificio llegaron en las horas de la noche y comentó el celador que se notaba que estaban muy disgustados.

Hacia la madrugada del lunes festivo los ánimos se caldearon y, según le expresaron algunos vecinos a parientes de la joven, se escuchó una fuerte discusión y estruendo en el apartaestudio. Uno de los familiares de la víctima quien ingresó al inmueble le comentó a El Espectador que: “el apartamento estaba revolcado y en esa disputa ella cayó por el balcón del piso décimo, en la pelea se resbaló o el novio la empujó, por ahora es imposible establecerlo porque estaban sólo ellos.

Cuando Silvia Lorena cayó por el balcón su novio Charles Peterson Sarmiento bajó inmediatamente para auxiliarla pero a los pocos minutos falleció. Luego aparecieron en la escena de la tragedia los miembros del CTI de la Fiscalía y el cuerpo fue llevado al Instituto de Medicina Legal.

Este martes con un dictamen forense de que Lorena falleció por efectos de la caída, Medicina Legal entregó el cuerpo a su familia y no permitió su cremación para posibilitar futuras investigaciones como lo establece la ley.

Sin embargo, el caso parece que va a quedar con la tesis de que fue un accidente, descartando que haya sido un homicidio o un suicidio como se especuló inicialmente. La razón es que ya han pasado mas de dos días y Charles Peterson Sarmiento no se ha presentado ante las autoridades y no ha sido citado por la Fiscalía para conocer su versión oficial de los hechos como testigo de excepción que es. Por el contrario, la Procuraduría vigila el caso y designó una agencia especial para esclarecer los hechos.

Por ahora sólo queda el dolor de una familia que en una abrir y cerrar de ojos perdió su mas amado integrante. En pocos días Silvia Lorena viajaba a Francia a un semestre de intercambio de su carrera de sicología. Entre tanto, Charles Peterson Sarmiento no aparece y solo su mensaje en redes sociales es el único testimonio que existe para aclarar qué fue lo que realmente pasó en la madrugada del lunes.