¿Quién llamó a la Misión de la ONU en Antioquia?

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Los generales Juvenal Díaz Mateus, comandante de la Cuarta Brigada, y Juan Carlos Ramírez Trujillo, comandante de la Séptima División del Ejército, niegan haber llamado a la Misión de Verificación de la ONU en el departamento luego de que se filtrara un informe interno que daba cuenta de la posible responsabilidad de los militares en un atentado atribuido al Eln.

Gran revuelo causó en círculos políticos y militares la denuncia de El Espectador sobre filtraciones y fuga de información en la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia, y en particular de la documentación que hizo parte del reporte que funcionarios de ese organismo elaboraron desde San Vicente del Caguán sobre el bombardeo contra alias El Cucho en agosto de 2019, en el que murieron varios niños reclutados.

En la documentación del ataque militar participó el voluntario Mario Paciolla, muerto el 15 de julio, y parte de la misma fue filtrada por la Misión al senador Roy Barreras para un debate el 5 de noviembre, hecho que originó la renuncia del ministro de Defensa Guillermo Botero.

Barreras, presidente de la Comisión de Paz del Senado, una vez más negó el hecho y calificó las revelaciones como falsas y malintencionadas, y afirmó que éstas hacen daño “a la valiente y respetuosa tarea de la Misión en Colombia”.

A su turno, el senador Gustavo Petro tildó el reportaje de sesgado y revictimizante, y concluyó que “los indicios apuntan a que Mario Paciolla, funcionario italiano de la ONU, fue asesinado por agentes del Estado”. La senadora Sandra Ramírez, del partido FARC, aseguró que el fallecimiento del italiano se dio en el marco de un hecho que genera desprotección al personal de la Misión, y afirmó: “¿Suicidio? me quedan muchas dudas”.

Por su parte, el general Juvenal Díaz Mateus, comandante de la Cuarta Brigada con sede en Medellín, aclaró que él no realizó la llamada intimidante al jefe de la Misión, Francesc Claret, en octubre de 2019, que originó un viaje de urgencia del director del área de Verificación de la organización, el uruguayo Raúl Rosende, luego de que se filtrara al Ejército un informe interno que daba cuenta de la posible responsabilidad de los militares en un atentado atribuido al Eln. “La Cuarta Brigada sólo opera en cinco de las nueve regiones de Antioquia”, recalcó.

En similar sentido se pronunció el general Juan Carlos Ramírez Trujillo, comandante de la Séptima División del Ejército, que cubre todo el departamento, encargado de las relaciones institucionales con la Misión en esa región del país, con la cual, según él, la institución castrense mantiene comunicaciones cordiales y reuniones al menos dos veces al mes.

El jefe de la Misión en ese departamento, Francesc Claret, no respondió las preguntas que se le enviaron, aunque según los generales Díaz Mateus y Ramírez Trujillo se comunicó con ambos para negar la llamada de octubre, que según fuentes del organismo generó un gran temor entre quienes elaboraron el informe, la mayoría de ellos voluntarios de la ONU.

Hasta el momento, la Misión guarda silencio sobre las revelaciones de El Espectador respecto a la filtración, la entrega de información sensible y confidencial originada en el organismo al consultor Omar Cortés Reyes, exdirector de Inteligencia de la Armada Nacional y exintegrante de la Junta de Inteligencia Conjunta (JIC), ni menos aún sobre la desaparición y ocultamiento de elementos que podrían esclarecer lo sucedido a Mario Paciolla la madrugada del 15 de julio en San Vicente del Caguán.

Como lo ha informado El Espectador, funcionarios de la ONU recogieron las pertenencias del voluntario italiano al día siguiente de su muerte y limpiaron el sitio donde vivía, con lo cual se perdió la posibilidad de reconstruir los hechos y recoger nuevas evidencias materiales. Además, en la autopsia de Paciolla, realizada en Florencia, estuvo presente el jefe de la Unidad Médica de la Misión, Jaime Hernán Pedraza Liévano, pese a no ser forense.

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