Los pantallazos de los "ñoñochats" fueron hallados en un celular Otto Bula

Los chats del Ñoño Elías en el expediente Odebrecht

Son conversaciones de Whatsapp de Bernardo Elías que demuestran cómo el excongresista pasó de manejar las reuniones privadas de Odebrecht con funcionarios del Gobierno a sentir angustia ante la inminente caída de la red de corrupción.

Bernardo Elías fue condenado el pasado 28 de febrero. / Congreso

“A Otto hay que darle comida... si no, se pone de mal genio”. “Necesitamos reunirnos con él (Luis Fernando Andrade, exdirector de la Agencia Nacional de Infraestructura) en mi apartamento la próxima semana”. “Ombe, amigo, ayúdeme a salir de este enredo que tengo. Ya no aguanto más. Mucho problema con colegas”. “Déjame apagar los incendios aquí. Importante que sepas que hay un tsunami alrededor de todos”. Estos son algunos de los chats cruzados entre el exsenador Bernardo Elías y varios protagonistas del escándalo de corrupción de Odebrecht. Un compendio de mensajes que evidencian las maniobras del excongresista cordobés en favor de la multinacional brasileña. (Vea: "Condenan al "Ñoño" Elías por sus vínculos con Odebrecht")

En total son 56 conversaciones de Whatsapp y 172 fotos que están en poder de la Corte Suprema de Justicia. Los archivos revelan cómo el Ñoño Elías tenía permanente contacto con funcionarios de alto nivel del gobierno Santos, al tiempo que entregaba detalles a directivos de Odebrecht sobre cómo se estaban protegiendo sus intereses económicos. Personajes como Eleuberto Martorelli, expresidente de la multinacional brasileña en Colombia; Luis Fernando Andrade y Juan Sebastián Correa, exfuncionario de la ANI, son algunos de los protagonistas de los “ñoñochats”. Asimismo, reposan conversaciones con exsenadores, mandos medios de la ANI y funcionarios del alto gobierno. (Puede leer: "Las perlas en el patrimonio del “Ñoño” Elías")

Ñoño Elías fue condenado el pasado 28 de febrero por el caso de corrupción de Odebrecht a seis años y ocho meses de prisión, luego de aceptar su responsabilidad por dos de los cuatro delitos por los que lo investigan. Hoy está colaborando con las autoridades para delatar a otras piezas claves que aceitaron el corrupto engranaje que montó Odebrecht en Colombia. Los chats que sirvieron para evidenciar la relación del excongresista con la multinacional brasileña se hallaron luego de hacerle un procedimiento técnico a un celular que entregó Otto Bula a la Fiscalía, pues muchas de esas fotos habían sido borradas previamente. (Para más información: "La estrategia del exsenador “Ñoño” Elías para ser testigo en la Corte Suprema")

El “amigo” Martorelli

Un novelón son los chats que se cruzaron Ñoño Elías y Eleuberto Martorelli, la cabeza de Odebrecht en Colombia. Su relación, según el expediente de la Corte Suprema, comenzó en 2012 cuando el excongresista hizo parte del equipo de lobistas que presionaron para que el Gobierno cerrara el contrato de estabilidad jurídica el 31 de diciembre de ese año. Él, Federico Gaviria y Otto Bula movieron hilos para acelerar la firma, pues en esa época estaba en curso un trámite de reforma tributaria que prohibía firmar contratos de estabilidad jurídica. Con el resultado en la mano, para 2013 y 2014, Ñoño se convirtió en el aliado ideal para cerrar la adición Ocaña-Gamarra, que terminó firmándose en marzo de 2014.

Fue un tire y afloje con el Gobierno para que se firmarán los documentos Conpes y Confis, e incluir cláusulas favorables para Odebrecht. Para esa época los chats que el Ñoño le mandaba a Martorelli eran como si fueran íntimos amigos. Principalmente las conversaciones hacen referencia a reuniones para mostrar los resultados del lobby que se daban al final de la semana, entre jueves y viernes, en la casa del excongresista y en las que en algunas oportunidades estaban Luis Fernando Andrade y Juan Sebastián Correa. En una, Elías le dice al brasileño: “Amigo, ¿quieres comer esta noche a las 7 p.m?… No me desprecies”, a lo que le responde entre risas Martorelli: “Nunca”.

Asimismo, se burlaban de Otto Bula: “A Otto hay que darle comida… si no, se pone de mal genio. Los gordos son así”, escribía el Ñoño. Y Martorelli decía: “Jajá, así es. No te preocupes, a las 7 p.m. estoy ahí”. Igualmente, el excongresista lo tenía al tanto de las reuniones que él sostenía con el exdirector de la ANI. Hay pantallazos en los que le habla sobre los desayunos que tuvo con Andrade en su casa: “Esta mañana desayuné con LFA (Luis F. Andrade) en mi apto. Necesitamos reunirnos con él en mi apto la próxima semana. Te digo el día. ¡Vamos bien!”; “Quedamos de comer contigo (…) le dije que hay voluntad de tu parte para arreglar”.

A la voluntad a la que se refiere el Ñoño es a las negociaciones que adelantaban Odebrecht y la ANI en temas como, por ejemplo, el valor de los peajes en la vía Ocaña Gamarra. Entre otras conversaciones, hay una que se refiere a la forma en la que la ANI estaba comunicando a la opinión pública sobre las reuniones que adelantaba con Odebrecht. Tanto así que Martorelli le escribe al exsenador un día: “Favor urgente. Que no salga mal el comunicado de la ANI en los temas de Brasil hoy”. Ñoño Elías le contestó que no había ningún problema, que quitaron las “frases violentas” y que ellos (Odebrecht) eran los mejores.

Sin embargo, en los chats que conoció El Espectador se empieza a observar la angustia del Ñoño Elías cuando el escándalo de corrupción de Odebrecht se destapó a inicios de 2016. En una conversación, el excongresista le dice que el gordo Otto Bula lo tiene loco, que están siendo acosados y que necesitaban reunirse. Martorelli únicamente respondió: “Amigo, estamos en ello, pero importante recordarte lo que estamos sufriendo en Brasil”. La angustia de Elías se hace más evidente y en otra conversación posterior le dice: “Ombe, amigo, ayúdeme a salir de este enredo que tengo. Ya no aguanto más. Mucho problema con colegas. Se va a salir de las manos”.

En su respuesta, Martorelli le dice que se reúnan, que primero lo deje apagar los incendios porque: “(es) importante que sepas que hay un tsunami alrededor de todos”. Y el Ñoño insistió: “¿Y cómo apago yo los de acá?”. El brasileño, sereno, respondió: “¡Con paciencia!”, lo que desató la desesperación del excongresista, quien le escribió que debía ser más responsable: “Esto se les puede tirar todo. Después no digas que no te dije. Yo soy su amigo, pero se me salió de las manos”. El exdirectivo de Odebrecht solo apuntó: “Entendido. Pero nadie quiere pasar acá lo que está pasando en Brasil, ¿Verdad?”. Sin saber qué contestar, Elías terminó la conversación de la siguiente manera: “No sé de qué me hablas. Solo quiero el bien de la región. Un abrazo”.

El nuevo mejor amigo

 

“Doctor Andrade, ¿cómo está? Es su amigo el senador Bernardo Elías”. Así saludaba el Ñoño Elías al expresidente de la ANI, quien hoy está en prisión domiciliaria. Se cree que las conversaciones sucedieron desde finales de 2013 y hasta 2015, época en la que la relación de ambos se consolidó, al punto que tenían encuentros en la casa del exsenador y en las oficinas de la ANI. Fue durante el tiempo en el que se estructuró del contrato de Ocaña-Gamarra, se dio la pelea jurídica entre la ANI y Odebrecht por platas y se buscó un socio para Odebrecht que permitiera cerrar financieramente la concesión Navelena, para recuperar la navegabilidad del río Magdalena.

Elías, en su rol de intermediario, le solicitaba a Andrade, como si fuera un favor personal, que se reuniera con Éder Ferracuti, el director de la Concesionaria Ruta del Sol II, y con los representantes de Afa Vías, la empresa portuguesa que contactó junto a Otto Bula para que fuera el socio de Odebrecht en Navelena. Andrade, según las investigaciones, aceptaba estas invitaciones porque encontró en el exsenador un aliado para que se aprobaran los proyectos que la ANI presentaba ante el Congreso. “Senador, acabo de hablar con Juan (Correa). Muchas gracias por el apoyo con las dos proposiciones”, le escribió un día Andrade al exsenador. Y Elías respondió: “¡Con gusto! Usted sabe que cuenta conmigo y mis amigos incondicionalmente”.

Luis Fernando Andrade aceptó varias comidas y desayunos en la casa del senador Elías. Estos encuentros ya han sido ampliamente difundidos, pues se sabe que el mismo Otto Bula les contrataba un chef que cocinara comida vegetariana para Andrade. Las primeras reuniones que quedan evidenciadas en los “ñoñochats” estaban directamente ligadas a temas de Odebrecht y la Ruta del Sol II. Y las últimas, a los acercamientos con Afa Vías en abril de 2015, pues se habla de los amigos del exterior o los portugueses.

Otro revelador detalle de la relación entre el Ñoño Elías y Andrade que quedó registrado en los chats de Whatsapp, fue la ayuda que prestaron el exdirector de la ANI y su esposa para conseguir que la hija del excongresista fuera aceptada en un prestigioso colegio de Bogotá. El exdirector de la ANI contactó a sus amigos de la junta directiva para que ayudaran a Elías. A cambio, el exsenador le entregó regalos e invitó a cenar a la pareja a su apartamento.

“Bernardo, quería agradecerte el regalo y desearte muchas felicidades a ti, Stephany y tus hijas en esta Navidad. Por cierto, mi amigo me dijo que ya había hablado con la directora de admisiones y que estaba pendiente. Ojalá salga bien el proceso. Es increíble, pero matricular a una niña de cuatro años se ha vuelto como entrar a Harvard”, escribió Andrade a finales de 2014. Elías, entrado en confianza, le dijo: “Así es, es más fácil entrar a un club de Nueva York que entrar a estos colegios en Bogotá”. Andrade y su esposa continuaron pendientes del proceso, que concluía el 16 de marzo de 2015. Sin embargo, en los chats no se volvió a tocar el asunto y sus conversaciones tuvieron como tema central a Afa Vías.

El socio Correa

Los chats con Juan Sebastián Correa, hoy preso y quien era el enlace de la ANI ante el Congreso, se centraron en reuniones pactadas con Otto Bula y solicitudes para conocer cómo iban lo procesos de Odebrecht en la entidad. El exsenador lo invitaba a comidas donde Otto Bula lo interrogaba sobre las propuestas que los empresarios portugueses debían presentar para el cierre financiero de la concesión de Navelena. Correa en sus respuestas daba pistas de lo que sucedía en las reuniones que los extranjeros tenían con Andrade.

En medio de sus conversaciones, el Ñoño le subía el ego a Correa diciéndole que él parecía ser el dueño de la ANI. Ante esos piropos, el exfuncionario alardeaba y le daba consejos a Elías para que les dijera a los de Odebrecht que la hora de ir a negociar con Andrade estuvieran “calmados y con los humos bajitos”, porque si no se les enredaba el negocio. Asimismo, hablan de la falta de interés de Afa Vías en presentar una propuesta para cerrar financieramente el contrato de Navelena: “perdieron muchas oportunidades y todo se puede ir al piso”. Finalmente, eso fue lo que sucedió.

El último chat que fue recuperado por los investigadores entre el excongresista y Correa es una perla. En este no solo hablan de los contratos que firmó Odebrecht en Colombia, sino que muestran su preocupación ante un aviso que hizo el expresidente Álvaro Uribe sobre una noticia que saldría en los próximos días relativa al escándalo de corrupción. En esa conversación que tuvieron entre diciembre de 2015 y enero de 2016, el Ñoño Elías le pregunta a Correa: “¿Cuándo dan esa noticia? (…) ¿Con qué irán a salir? ¿Qué dice Andrade?”. El exfuncionario de la ANI contestó: “Se supone que antes del 20 de enero. Él dice que quién sabe qué locuras estén diciendo esos brasileños en USA”.