Así fue la audiencia en la que condenaron a Raúl Romero Pabón

“Me prometieron que no iba a pagar más de 7 años de cárcel”: excapitán Raúl Romero

El pasado 16 de octubre, ante un juez de Cartagena, el exoficial de la Armada fue sentenciado a 21 años y nueve meses de prisión por obligar a niñas pobres a tatuarse su nombre en el cuerpo para luego violarlas. Aunque hace dos meses el exuniformado había aceptado los delitos, esta vez quiso retractarse y alegó que le violaron su derecho al debido proceso.

Raúl Romero Pabón, condenado el pasado martes, tiene 34 años, es casado y oriundo de Chinavita (Boyacá). / El Heraldo

El pasado martes 16 de octubre, un tumulto de gente rodeaba la camioneta de la que se bajó Raúl Danilo Romero Pabón con rumbo al Juzgado de Cartagena para saber los términos de su condena por tatuarles su nombre a niñas pobres y luego abusar de ellas. Mientras la gente le gritaba “violador”, el excapitán de la Armada corría con prisa custodiado por miembros del Inpec, con un cuaderno negro tapando su cara. Parecía asunto resuelto, pues dos meses antes el procesado había aceptado los delitos agravados que le imputó la Fiscalía: concierto para delinquir y explotación sexual de menores. Solo era cuestión de que el juez Freddy Machado López fijara cuánto tiempo de cárcel tendría que pagar. (Lea: “Me marcó como a los animales”: testimonio por el que cayó el excapitán Raúl Romero)

A las 3:41 p.m. empezó la audiencia con la serena presentación de las partes. Sin embargo, el tono subió ocho minutos después tras escuchar, de boca del abogado de Danilo Romero Pabón, Ricardo Bettin Verbel, que su cliente se iba a retractar. El juez Freddy Machado intervino y recordó que el excapitán Romero había aceptado los delitos el pasado 28 de julio ante un juez de control de garantías, de forma libre, voluntaria y debidamente asesorada, y que no se encontraba bajos los efectos del alcohol o las drogas. “¿Cuáles son las circunstancias distintas por las cuales pide la retractación?”, preguntó el juez Machado. Entonces Raúl Danilo Romero Pabón tomó la palabra, alegando que había sido presionado. (Video: Marcela, la mamá que salvó a sus hijas de un militar pedófilo)

“Es mi intención retractarme del allanamiento de cargos, porque el día que me allané (…) estaba bajo la presión de la señora fiscal, toda vez que ella representa los intereses de la Armada Nacional. Es familiar de una persona que trabajó conmigo, con la que hubo diferencias. Estaba presionado también por el abogado que me representó en su momento, Manuel Maturana Rodríguez, que trabaja para el Fondo de Asistencia Jurídica de la Armada (Fajarc) y, junto a la fiscal, me indujeron a un error. Inclusive, la fiscal mandó razones al centro donde estoy recluido y se mantuvieron en la promesa de que yo no iba a pagar más de siete años físicos por aceptar cargos”, aseguró el excapitán. (Lea: El “retiro discrecional” del excapitán Raúl Romero de la Armada)

Seguidamente, el juez Freddy Machado le preguntó al procesado si esos hechos estaban denunciados, pero Romero dijo que no. El turno para hablar pasó entonces a la fiscal. Ella, asombrada y enojada por lo que había escuchado, afirmó que le parecía “cobarde” que el excapitán se valiera de “mentiras”. “En ningún momento tuve comunicación con Romero antes de que se allanara a cargos. Se acercó a mí llorando, pidiéndome perdón en nombre de todas de las mujeres de Colombia por las groserías que había cometido. Me dijo que su deseo era aceptar cargos con la única condición de que no se mostraran los videos ni los audios con los que contaba la Fiscalía”, aseveró la fiscal del caso.

El excapitán Raúl Danilo Romero Pabón fue condenado a 21 años de prisión. / Archivo particular

Tanto ella como el defensor de víctimas, Elkin Castañeda Gómez, afirmaron que la iniciativa de aceptar cargos surgió de Romero y su abogado. “Tengo en mi poder un oficio que el señor firmó con su puño y letra en el cual está diciendo que su aceptación es libre y voluntaria. Si bien tiene derecho a defenderse, me parece bajo que esté usando mi nombre para tratar de defenderse. Es poco ético”, añadió la fiscal. En medio del debate incluso salió a relucir que el exuniformado ofreció brindar informaciones sobre otros oficiales de la Armada que estarían vinculados a sus actuaciones ilícitas, pero nunca se concretó esa colaboración.

Minutos después, la discusión se trasladó al abogado Bettin y el juez Freddy Machado. El primero intentó argumentar la retractación, mientras el segundo alegaba que la diligencia de ese día estaba citada para dictar sentencia y que, en consecuencia, iba a proceder a fijarla. “Tengo que leer las irregularidades. Yo me puedo retractar en cualquier estadio de la diligencia. Usted, señor juez, no puede dictar sentencia hasta que yo no lo haga”, replicó el abogado Bettin. Sin embargo, sus reclamos no fueron atendidos y el juez Machado le recordó que tenía a su disposición todos los recursos para atacar sus decisiones si estaba en desacuerdo con ellas.

El veredicto de Machado fue de condena a 21 años y nueve meses de cárcel y la inhabilitación para el ejercicio de funciones públicas durante 20 años, teniendo en cuenta que el sentenciado no presentaba antecedentes penales. El excapitán Romero Pabón, de manera directa y a través de Hillary Madero (joven detenida) y John Padilla (tatuador), pidió la realización de acceso carnal y acto sexual con menores de edad, a quienes también prometió dinero aprovechándose de que vivían en barrios marginados. Luego obligaba a sus víctimas a tatuarse su nombre en el cuerpo y las fotografiaba. “Las trataba como cosas”, añadió el juez Freddy Machado.

El juez concluyó la primera fase de la audiencia con una observación: por una visión machista, el caso de Raúl Danilo Romero no tuvo la misma relevancia social y mediática que tuvo el de Liliana Campos Puello, alias la Madame, capturada junto al excapitán en el marco de la operación Vesta y señalada de ser la mayor proxeneta de la capital de Bolívar. “Los menores son sujetos de protección especial y el accionar de Romero evidencia una perversidad desproporcionada y capaz de corromper la estructura familiar, aprovechándose de los sectores marginales y de las necesidades de nuestra ciudad. Se exhorta a la Alcaldía de Cartagena para que, a través de sus escuelas, fortalezca políticas públicas contra la explotación sexual”, añadió Machado.

De inmediato, la Fiscalía anunció que en cinco días sustentará su recurso, pero se adelantó a afirmar que en ese alegato pedirá que el exoficial Raúl Danilo Romero Pabón sea recluido en una cárcel para personas particulares, pues ahora está preso en la prisión de Sabanalarga (Atlántico), exclusiva para funcionarios públicos. Además anunció que apelará la decisión del juez Freddy Machado en lo referente a compulsar copias a las autoridades penales y disciplinarias para que establezcan si la fiscal o el abogado Manuel Maturana actuaron o no de forma irregular.

El testimonio por el que cayó el excapitán Raúl Romero

La segunda apelación estuvo a cargo del abogado Ricardo Bettin Verbel, quien se explayó y sustentó de inmediato su contradicción. Reiteró que la retractación de su cliente sí procede porque existieron vicios en la aceptación de los cargos, y dejó constancia de que el juez no le dio el espacio procesal para argumentarla, “violando el debido proceso”. “Igualmente se violan los derechos a la intimidad y se hacen juicios paralelos. Es un hecho notorio, que vale de prueba, que todos los periódicos de la ciudad de Cartagena dan por condenado a mi cliente”.

En otro de los puntos de su defensa se refirió a la resolución mediante la cual Romero Pabón fue retirado de la Armada el 25 de julio de 2018, el mismo día que un juez ordenó su captura. Según él, dicho acto administrativo no fue notificado “de forma legal”, por lo que no quedó en firme y es inválido, lo que se traduce en que el hoy condenado “sigue siendo miembro de la Armada Nacional y debería recibir un tratamiento diferente”, y recordó que fue capturado en las instalaciones de la institución. El abogado se quejó de que la Armada tuviera un interés en desvincular rápidamente a Romero Pabón.

Luego vino la contrarréplica de la fiscal y el abogado de las víctimas, Elkin Castañeda, quienes coincidieron en que, si bien es cierto que el procesado tenía el derecho a defenderse, Romero no demostró que fue presionado o coaccionado para aceptar los delitos hace dos meses y que todo se quedó en meros “dichos”. “Dame la prueba y te doy el derecho, y aquí no hay nada probado”, aseveró Castañeda. Aunque la fiscal afirmó que nunca le prometió nada a Raúl Danilo Romero ni llegó a un trato con él, la defensa de las víctimas dejó entrever que hubo una especie de “negociación” antes de la imputación de cargos.

“Raúl Romero Pabón y su abogado se acercaron a mí para que intercediera ante la señora fiscal, habida cuenta de que los delitos que se le iban a imputar oscilaban entre cuatro y cinco, manifestando su deseo de aceptar los cargos, pero que le tuvieran en cuenta ese allanamiento antes de la imputación (realizada el 28 de julio de 2018). Por eso nace ese manuscrito elaborado por mí y firmado por el excapitán Danilo Romero Pabón, donde se le retiran, antes de imputarle, tres delitos y se le imputan solo dos. Esa fue la única negociación, entre comillas, a que pudo haber accedido la fiscal por medio del suscrito”.

Cuando se produjo la captura del excapitán Raúl Danilo Romero, el fiscal general, Néstor Humberto Martínez, dijo en rueda de prensa que el exmarino había aceptado los cargos que le imputó la Fiscalía: concierto para delinquir, demanda y explotación sexual comercial de persona menor de 18 años de edad, estímulo a la prostitución de menores de edad, utilización o facilitación de medios de comunicación para facilitar explotación sexual comercial de persona menor de 18 años de edad y uso de menores de edad en la comisión de delitos. Pero lo cierto es que la imputación solo se realizó por los dos primeros. Ahora, un magistrado del Tribunal Superior de Cartagena tendrá que decidir si Raúl Danilo Romero Pabón tiene o no la razón.

El Espectador se comunicó con la Fiscalía para preguntar por qué se dio de este cambio en la imputación de cargos. Su respuesta fue que, por tratarse de un tema que todavía tiene reserva sumarial, no podía pronunciarse al respecto.