Sociedades con Mossack Fonseca

Panamá, uno de los destinos favoritos de Álex Saab

El empresario investigado en Colombia por supuesto lavado de activos, creó un entramado societario en Panamá entre 2013 y 2015. Las autoridades tienen en la mira sus negocios, que se entrelazan con su hermano y socio, Amir Luis Saab Morán.

En más de dos décadas, Álex Naín Saab Morán, el joven barranquillero que vendía uniformes corporativos en los años 80, logró transformar sus negocios locales en un emporio empresarial en el sector textil, la construcción y la alimentación. Su actividad comercial llegó a más de 10 países, principalmente Colombia, Panamá y Venezuela —donde es señalado de ser contratista del chavismo— y hoy acumula una millonaria fortuna casi imposible de rastrear. Sin embargo, su éxito empresarial quedó en entredicho hace unas semanas, tras la captura del revisor fiscal y el contador de sus empresas, pues la Fiscalía los señala de presuntamente participar en el entramado societario de Saab Morán para lavar dinero y enriquecerse ilícitamente. (Lea aquí: Detalles del caso por el que huye Alex Saab, el contratista del chavismo)

Las averiguaciones de los investigadores sostienen que Álex Saab y varios de sus familiares se aliaron para lavar más de $25.000 millones a través de ocho empresas colombianas. Según las pesquisas, el corazón de estas actividades ilegales sería la sociedad Shatex S.A.S., constituida en 1998 en Barranquilla, en la que hay evidencia de doble contabilidad, importaciones ficticias y contratos con compañías inexistentes. Algunos de los puntos que más llaman la atención en los informes de la Fiscalía son el inusual crecimiento económico de Shatex S.A.S. en 2007, cuando aumentó en 923 % sus ingresos, y el posterior declive en 2010 y 2011, cuando no reportó ningún ingreso alegando el cese de actividades. (Lea aquí: Así cayó el policía que filtró la captura de Alex Saab)

Al menos en el papel, Shatex S.A.S. dejó de funcionar hace ocho años, pero la Fiscalía descubrió que en 2010 realizó ventas por más de $200 millones, compras por $77 millones e importaciones y exportaciones por más de $600 millones. Álex Saab, quien se encuentra prófugo de la justicia tras filtrarse el operativo de su captura, tendrá que explicar por qué esos movimientos no fueron declarados ante la DIAN mientras parecía que su empresa era un negocio perdido. Sin embargo, aunque en Colombia los documentos mercantiles daban esa impresión de inactividad, tres años después el empresario barranquillero constituyó al menos cuatro sociedades más en Panamá y otras jurisdicciones que se caracterizan por no revelar la identidad de sus clientes. (Lea aquí: Capturan al revisor fiscal y al contador de empresas de Alex Saab)

Las gestiones de estos nuevos negocios estuvieron a cargo de la firma panameña Mossack Fonseca, cuyos documentos fueron filtrados en 2016 en una investigación periodística apodada Panama Papers y organizada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación. La publicación, liderada en Colombia por la alianza El Espectador-Connectas, reveló prácticas del bufete para facilitar la evasión de impuestos y desató investigaciones judiciales alrededor del mundo. Como consecuencia de esto, el representante legal de Mossack Fonseca en Colombia, Juan Esteban Arellano, hoy es procesado penalmente por falsedad ideológica en documento privado, enriquecimiento ilícito, lavado de activos y concierto para delinquir.

El contador de las empresas de Alex Saab, Devis Mendoza y el revisor fiscal Ronbinson Ruiz Guerrero. / Mauricio Alvarado - El Espectador

Arellano fue la persona que tramitó la creación de la estructura societaria de Saab en Panamá y otros paraísos fiscales. En octubre de 2013, el abogado barranquillero Juan Carlos Gloria de Vino, actuando como intermediario de Álex Saab, le solicitó crear cuatro sociedades en jurisdicciones con beneficios tributarios. “Se requiere un poder general a favor de Álex Saab Morán para que represente a la sociedad en todo tipo de operaciones, incluyendo apertura de cuentas, compra de inmuebles, negociación de valores y acciones”, aseguró Gloria de Vino en un correo electrónico enviado a la firma Mossack Fonseca.

De esta manera se crearon Neston Property Ltd., en las Islas Vírgenes Británicas; Proment Intl., en Costa Rica, y Lintel Overseas Inc. y Kingstone Team Inc., en Panamá. La accionista única de estas empresas es Seafire Foundation, propiedad de Álex Saab. Más adelante, en 2015, su hermano Amir Luis Saab Morán, quien también es investigado por lavado de activos y cuyo paradero es incierto, creó las empresas Roseacre Corporation, en Belice, y Clayville Inc., en Panamá, a través de su fundación Venedig. “Necesitamos un poder especial a nombre de Amir Luis Saab Morán para aperturar cuentas bancarias y hacer inversiones en sociedades”, se lee en otro correo electrónico enviado por el abogado Gloria de Vino a la controvertida firma Mossack Fonseca.

En conclusión, a partir de las fundaciones Seafire y Venedig se entrelazan las sociedades constituidas por Mossack Fonseca para los Saab Morán. En la primera, los hijos de Álex Saab (Isham Alí, Shadi Naím y Jad Alí Saab Certain) también administran los bienes, y en la segunda aparecen sus hermanos Amir, Luis Alberto y Katia Saab Morán. y su mamá, Rosa Morán Aguancha. Este consejo corporativo conformado por familiares se asemeja al denunciado por la Fiscalía en la empresa Shatex S.A.S., en la que figuran nuevamente Luis Alberto y Amir Luis Saab Morán, Rosa María Morán Aguancha, Álex Saab Morán, y su exesposa, Cynthia Eugenia Certain Ospina.

Sobre la participación de los familiares de Saab en sus negocios, una fuente le dijo a la DEA en abril de 2018 que “unas personas de descendencia libanesa” estaban dedicadas a la creación de empresas fachada para invertir grandes sumas de dinero de dudosa procedencia. “Álex Saab sería el jefe de la organización y Amir Saab, su hermano y socio, tiene conocimiento y participa de forma directa de todas las actividades”. El portal Armando.info también ha denunciado que Saab y su socio colombiano Álvaro Pulido han logrado convertirse en los mayores contratistas del Estado venezolano, en vivienda y a través del sonado programa de alimentación CLAP, con empresas como Group Grand Limited, de la que han sido directivos los hijos de Saab y Pulido, Shadi Nain Saab y Enmanuel Rubio González.

Juan Carlos Gloria de Vino, el abogado que sirvió de intermediario entre Álex Saab y Mossack Fonseca, le dijo a este diario que las mencionadas sociedades de su cliente en jurisdicciones secretas están inactivas desde su creación. “El señor Álex Saab ha sido cliente de mi oficina de abogados y le hemos asesorado en varios asuntos civiles y comerciales en Colombia, tales como el divorcio con su exesposa, la elaboración de contratos y estudios de títulos para adquisición de inmuebles, la creación de sociedades locales, la contratación de bienes y servicios y la estructuración de asociaciones con terceros, impuestos, entre otros”.Sobre su relación con Amir Saab Morán, hermano de Álex Saab, Gloria de Vino agregó que no ha gestionado sus negocios en Panamá. “Fui intermediario en la creación de la Fundación Venedig (…), gestionada directamente por el señor Amir Luis Saab Morán, quien es su presidente. Se creó como una estructura fiduciaria con el único propósito de precautelar el patrimonio del señor Amir Luis Saab, su esposa y sus tres hijos. Álex Saab no tiene relación alguna con la Fundación Venedig”, añadió el abogado. Sin embargo, Gloria de Vino sí asesoró la creación en Colombia de la sociedad Venedig Capital S.A.S., de Amir Luis Saab Morán. “No tiene vínculo o relación alguna con el señor Álex Saab o sociedades controladas por éste, ni fue creada por solicitud de él”, reiteró el abogado.

No obstante, la Fiscalía tiene bajo la lupa a esta empresa por su supuesta participación en el esquema de lavado de activos. Gloria de Vino fue, además, uno de los intermediarios de Mossack Fonseca con el Caribe. La mayoría de sus clientes son empresarios de Barranquilla. Entre ellos David Maestre Castro, exasesor del alcalde Álex Char. Junto a su hermano Hernán Maestre, de la junta directiva de la Cámara de Comercio de Barranquilla, creó la sociedad Mikron Equities S.A. en las Islas Vírgenes Británicas. Otro de los clientes es Manuel Guillermo Vives de Andreis, constructor que, según La Silla Vacía, ha ganado contratos en el programa de viviendas gratis que lideró el exvicepresidente Germán Vargas Lleras, y el centro de convenciones Puerta de Oro.

Otro nombre en la lista de Juan Carlos Gloria de Vino es Ramón Navarro Pereira, procesado por los delitos de enriquecimiento ilícito de particulares, administración desleal y falsedad en documento privado. El exgerente de la empresa de acueducto, alcantarillado y aseo en Barranquilla, Triple A, es señalado de apropiarse ilícitamente, junto con otros directivos, de más de $27.800 millones, mediante la creación de 54 órdenes de pedido de bienes y servicios que no fueron adquiridos. Navarro y su esposa, Jeannette Lux de Navarro, crearon en octubre de 2013 la empresa Quartsun Develop Inc. en las Islas Vírgenes Británicas. Aunque Navarro aseguró que se trataba de una inversión personal, las autoridades investigan si dineros del desfalco fueron a parar a Panamá.

“Lo que se haya hecho con esa sociedad escapa a mi control y conocimiento, como sucede en tantos otros casos en que he actuado como mero intermediario. No he sido su abogado, ni le he asesorado en sus negocios. Respecto de las otras personas mencionadas, las cuales también acudieron a mí como intermediario para crear sociedades en el exterior, solo debo agregar que son reputados empresarios de la ciudad y no tienen ni han tenido cuestionamientos penales o tributarios”, concluyó el abogado Gloria de Vino.

Al margen de las sociedades que creó el grupo Saab en Panamá, la Fiscalía sigue rastreando a dónde fue a parar el dinero que entre 2004 y 2011 logró mover a través de operaciones ficticias de comercio exterior con su empresa Shatex. La sospecha de los investigadores es que parte de la plata que no fue declarada en Colombia terminó en cuentas en el exterior de compañías de papel, que al parecer pertenecían a Saab, como habría sucedido en Panamá, donde siete de los ocho clientes registrados por Shatex en ese país no existían en los registros oficiales. A su vez, autoridades de México, Estados Unidos e Israel les siguen la pista a los negocios de Álex Saab a nivel mundial.