360 ciberdelincuentes han sido capturados durante este año

La Policía capturó a 10 personas relacionadas con fraudes bancarios.

En desarrollo de una ofensiva de la Policía Nacional contra los ciberdelincuentes, este año han sido detenidas 360 personas relacionadas con hurto y estafa a través de los sistemas informáticos.

El más reciente golpe a estas estructuras delincuenciales, se registró este martes, con la captura de 10 personas, solicitadas por el delito de hurto agravado y transferencias no consentidas por un monto de 1.200 millones de pesos.

Con este resultado, ya son 16 las estructuras criminales desmanteladas por en todo el territorio nacional.

Según confirmó el director de la Policía, general Rodolfo Palomino, los capturados están sindicados de hurtar la millonaria suma a tres empresas con sede en las ciudades de Barranquilla y Cali, para tal propósito, efectuó desvíos de dineros a supuestos proveedores inexistentes, de igual forma, usaron un software malicioso para la materialización de transferencias electrónicas no consentidas.

“Una vez están comprometidos los computadores, los delincuentes configuran los programas espías para que reporten la información a cuentas de correo de la organización delictiva, de esta forma logran sustraer la información digitada por los funcionarios cuando estos acceden a realizar consultas de saldos y realizar transferencias propias de su cargo y responsabilidad, agregó el director de la Institución.

Una vez trasferido el dinero de la cuenta de la víctima (empresa) a las cuentas receptoras, es retirado por falsos contratistas, para luego ser acopiado por un integrante de la organización. Como retribución por el préstamo de la cuenta, los receptores tenían una participación del 10% del total consignado.

La diferenciación de roles de esta organización delictiva, define diversos papeles, entre los cuales se cuentan el rompedor de contraseñas o hacker, los reclutadores que obtienen los nombres de los titulares de las cuentas para la transferencia del dinero, los beneficiarios de pagos de servicios o transferencias de dinero y las empresas fachada o falsos contratistas.

La estructura criminal estaba dirigida por una mujer, quien cuenta con amplios conocimientos en temas relacionados con finanzas. Esta persona se desempeñaba como secretaria de gerencia de las empresas afectadas, gozando gracias a ello de la confianza y credibilidad del gerente administrativo, condición que supo aprovechar para infiltrar proveedores ficticios y realizar los desvíos de dinero.

Los demás capturados se hacían pasar por proveedores de las empresas afectadas y a su vez se encargaban de reclutar personas para que facilitaran sus cuentas bancarias a cambio de un porcentaje del 10% del valor consignado.

En la acción policial se llevaron a cabo 57 búsquedas selectivas en bases de datos de entidades financieras, 23 inspecciones, 30 cotejos dactiloscópicos, 18 entrevistas, 13 interrogatorios y fueron analizados 83 links transaccionales.