4.507 hombres salieron de las filas guerrilleras

Para el Ministerio de Defensa fue un año exitoso en la lucha contra las bandas criminales, las Farc y el Eln.

El ministro de Defensa presentó el informe estadístico de resultados operacionales del año pasado. / Archivo

Mientras el Eln acepta la propuesta del Gobierno para iniciar las diálogos de paz y las Farc continúan en las negociaciones en La Habana (Cuba), el ministro de Defensa, junto con la cúpula de la Fuerzas Militares, presentó el balance operacional de 2014 y precisó que la voluntad de las guerrillas para desescalar el conflicto es producto de los golpes que se les han dado durante los últimos años. Durante 2014, la Fuerza Pública logró la neutralización —entre capturas, desmovilizaciones y muertes— de 4.507 guerrilleros.

Según las cifras del Ministerio de Defensa, el año pasado 1.175 hombres dejaron las filas de las Farc, mientras otros 2.329 fueron capturados y 250 murieron en combate. En pocas palabras, 3.754 guerrilleros dejaron de ser parte de los más de 6.700 que hoy son el pie de guerra de las Farc. Respecto al Eln, que en estos momentos tiene 1.495 combatientes, en 2014 perdió 46 subversivos en combate, fueron capturados 537 y otros 170 se desmovilizaron. En cuanto a las bandas criminales, los resultados son similares: las autoridades capturaron a 2.666 personas que pertenecían a las filas del Clan Úsuga, los Rastrojos y el Erpac (Ejército Revolucionario Antisubversivo de Colombia).

Fuentes del ministerio advirtieron que estas cifras pueden subir durante 2015, ya que no sólo se encuentran en curso los procesos de paz en los que se discute la dejación de armas, sino que, para ellos, muchos guerrilleros están quedándose solos en las montañas colombianas y el miedo los ha hecho retirarse de los frentes. Igualmente, varias autoridades del Estado, como la Fiscalía, la Policía y el Ministerio de Defensa, han advertido que bandas criminales como el Clan Úsuga han hecho propuestas de someterse a la justicia.

A pesar de que las Fuerzas Armadas aseguran que 903 municipios del país no cuentan con presencia efectiva de las Farc —el Eln sólo actúa en el 4% del territorio nacional—, muchas regiones del país han sido víctimas de las extorsiones y del accionar conjunto de estas guerrillas con las bandas criminales. Especialmente, las zonas de explotación minera han sufrido un auge de violencia porque se han convertido en los fortines económicos de estas estructuras. Tanto el Eln, como las Farc y las bandas criminales se han asentado en puntos estratégicos para controlar la mercancía que sale de los yacimientos de recursos minerales.

Por este motivo, la Fuerza Pública logró en 2014 una histórica cifra en términos de incautaciones de oro ilegal en el país. En 2010 no se registró operativo alguno. En 2011 apenas tres kilogramos fueron recuperados. Para 2012 la cifra había subido a 11 kilogramos. En 2013 este registro se mantuvo. Pero el año pasado las autoridades confiscaron 739 kilogramos de oro, avaluados en más US$26 millones, que al parecer terminarían en las arcas de estas organizaciones al margen de la ley. El ministro Pinzón señaló que combatir la minería ilegal es uno de los propósitos de 2015, no sólo porque se ha convertido en la nueva fuente de financiación, sino porque es una actividad económica de la que dependen muchos campesinos que se han visto extorsionados y amenazados por las bandas criminales y la guerrilla.

Uno de los principales problemas a los que se han visto enfrentadas las autoridades es que en Colombia aún no existe un marco jurídico fuerte para perseguir los delitos relacionados con la minería ilegal. Según cifras del Ministerio de Defensa, durante 2014 se incautaron 542 máquinas —entre buldózeres, dragas y retroexcavadoras— y se destruyeron 108 que fueron identificadas como pertenecientes a estructuras criminales. Asimismo indicaron que 655 minas fueron intervenidas y capturadas 1.757 personas.

En cuanto al narcotráfico, las Fuerzas Armadas aseguraron que el año pasado lograron la incautación de 816 toneladas de droga —166 de cocaína, 301 de marihuana y 349 de heroína—, y agregaron que, según el consolidado histórico de cultivos ilícitos en el país, actualmente existen 48.189 hectáreas. De acuerdo con las estadísticas de las autoridades, supuestamente 1,8 de cada 3 kilogramos de la producción potencial de cocaína fueron incautados. El ministro Pinzón también hizo dijo que, a comparación de 2013, los atentados contra oleoductos, puentes, vías y torres de energía que se presentaron en 2014 cayeron 48%. Lo cual permitió concluir que en el 89% de los municipios colombianos no se presentaron atentados.

El ministro Pinzón también destacó que los asesinatos de miembros de la Fuerza Pública disminuyeron 20% en 2014. Mientras en 2013 murieron 361 uniformados, el año pasado fueron 289. Esta situación es reflejo de lo que ocurrió en el país, que registró la tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes más baja de los últimos 34 años. La razón es que ciudades que se caracterizaban por ser violentas, como Cali y Medellín, bajaron sus índices: la primera registró 442 homicidios y la segunda 267. Sin embargo, no todo fue color de rosa, ya que en Bogotá se presentaron 65 casos más y en Barranquilla 22.

En pocas palabras, las cifras presentadas por el Ministerio de Defensa muestran un balance positivo en resultados operacionales en temas de seguridad ciudadana y orden público. Pero la preocupación es latente. Diferentes sectores del país, como el puerto de Buenaventura y Tumaco, siguen presentando brotes de violencia. Regiones como el Bajo Cauca, el sur de Bolívar y las zonas fronterizas siguen siendo fortines de la guerrilla y las bandas criminales. Para las Fuerzas Armadas la consigna es clara: pese a los procesos de paz, los operativos no cesarán y los bombardeos continuarán.

 

 

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