5 conclusiones de la encuesta de violencia sexual en la guerra

Este trabajo hace parte de la campaña “Saquen mi cuerpo de la guerra”, que surgió en 2009 para visibilizar la violencia sexual contra las mujeres durante el conflicto.

Según la encuesta, más de 800.000 mujeres en Colombia han sido víctimas de violencia sexual en el marco del conflicto armado. Foto: Casa de la Mujer

Esta semana se conocieron los resultados de una gran encuesta que la ONG Oxfam y 14 organizaciones sociales realizaron en 29 departamentos del país, con el propósito de conocer más a fondo la problemática de la violencia sexual en el marco del conflicto interno colombiano. Los resultados son devastadores. Según la información recogida, más de 800 mil mujeres fueron víctimas de delitos sexuales en relación con los enfrentamientos entre las guerrillas, los grupos paramilitares y el Estado. Y no hay actor armado que no haya tenido que ver con estos crímenes. 

De esa encuesta se derivan varias conclusiones. Si desea leer el informe completo, aquí lo encuentra. 

1. Las cifras de víctimas son mayores a las denunciadas oficialmente

Aunque el Estado no hace un trabajo sistemático para determinar el impacto de la violencia sexual en la guerra, entidades como la Defensoría del Pueblo le han puesto atención al tema y han denunciado que, diariamente, se ha atendido al menos a una mujer por este tipo de delitos. Esta encuesta, realizada en 142 municipios donde hay presencia de todos los actores armados, concluyó que unas 400 mujeres habrían sido víctimas de violencia sexual cada día. Una estadística que se incrementa en ciudades grandes e intermedias. 

2. Las víctimas son de estrato bajos

La violencia sexual no abarca solamente las violaciones. Incluye también la regulación de la vida social, el acoso sexual y la imposición de actos como los servicios domésticos, la esterilización, el embarazo, el aborto o la prostitución. La encuesta revela que, en este tipo de delitos, las víctimas se encuentran principalmente en el estrato socioeconómico 2. Aunque, en general, "la proporción de mujeres víctimas es mayor para aquellas que están en el estrato socioeconómico 1, que en los demás estratos socioeconómicos". 

3.  Mujeres afro, las más acosadas

El acoso sexual, señala el informe, se entiende "como cualquier presión o insinuación no deseada por la mujer en este caso que lo recibe y que busca la satisfacción de deseos sexuales por quien la ejerce. Es claro pues que el acoso sexual puede darse a través de propuestas, ofensas, gestos obscenos o comentarios sexuales". La encuesta deja ver que, en el país, las mujeres que se identifican a sí mismas como negras son quienes más sufren por este tipo de violencia. 

4. Un método para regular la vida social 

La encuesta indica que, de las mujeres que aceptaron haber sido víctimas de algún tipo de violencia sexual, la mayoría (el 64,2%) sufrió este delito en la forma de regulación de la vida social, que en el marco del informe se entiende como "el acto o el conjunto de actos por los cuales, mediante el uso de la fuerza o amenaza de usarla, se busca establecer patrones de comportamiento y conducta social. Entre las principales formas de regulación de la vida social se encuentran el control de la sexualidad y la regulación de la vida afectiva". 

5. Los responsables

Los actores armados ilegales siguen siendo denunciados como los principales partícipes de la violencia sexual en el marco de la guerra. De los ocho delitos que se tuvo en cuenta para la encuesta, ellos fueron responsables de prostitución forzada, acoso sexual, servicios domésticos forzados, violación, regulación de la vida social, embarazo forzado y aborto forzado. Los miembros de la Fuerza Pública tampoco quedaron exentos: las mujeres víctimas los señalaron de delitos como acoso sexual, servicios domésticos forzados, violación y regulación de la vida social.