La acusación por el descalabro del Fondo Premium

El Espectador conoció el escrito de acusación contra Tomás Jaramillo, Juan Carlos Ortiz, Víctor Maldonado y otras cinco personas que al parecer desfalcaron a 1.028 inversionistas.

Juan Carlos Ortiz, Tomás Jaramillo y Víctor Maldonado. Archivo
Una delegación de alto nivel de la Fiscalía tiene todo preparado para viajar a España y solicitar formalmente que se agilicen los trámites de extradición del empresario Víctor Maldonado, uno de los protagonistas del desfalco a 1.028 personas que invirtieron sus ahorros en el Fondo Premium. El objetivo es que Maldonado esté junto con Juan Carlos Ortiz, Tomás Jaramillo y otras cinco personas en la audiencia en la que serán acusados formalmente por cinco delitos y por haberse apropiado, al parecer, de $340.000 millones irregularmente.
 
El Espectador conoció las 265 páginas del escrito de acusación, en el que se aportaron más de 350 pruebas entre documentos, discos duros, correos electrónicos, testimonios, interrogatorios, entrevistas y peritos que demostrarían cómo, a través de un contrato suscrito entre Interbolsa y el Fondo Premium en 2005, Ortiz, Maldonado, Jaramillo, Rachid Maluf, Nathalia Zúñiga, Juan Andrés Tirado, Claudia Aristizábal y Ricardo Martínez crearon una red de sociedades en el extranjero que les permitió triangular los dineros de los inversionistas de Interbolsa.
 
Según la Fiscalía, se utilizaron siete sociedades para lograr la triangulación de dineros. Las empresas fueron constituidas en Bahamas, Estados Unidos, Curazao, Islas Vírgenes Británicas, Panamá y Colombia, y se encontró una serie de similitudes que permitieron descubrir la estructura montada por Ortiz, Jaramillo y compañía, como, por ejemplo, que los representantes legales eran los mismos en todas las firmas.
 
De acuerdo con las autoridades, Ortiz y Jaramillo crearon tres fondos de inversión en el extranjero en los que tuvieran la última palabra sobre las decisiones de inversión. Asimismo ofrecieron un producto financiero a través de un contrato de corresponsalía con Interbolsa para promocionar el Fondo Premium y lograr que los inversionistas creyeran que sus recursos estaban en el exterior, cuando en realidad tenían una red que permitía que la plata retornara con visos de legalidad a Colombia y fuera a parar a sus bolsillos.
 
Es más, según se lee en el escrito de acusación, los investigadores demostraron que Ortiz, Jaramillo y Maldonado lograron que sus empresas fueran las reales destinatarias del dinero de los inversionistas del Fondo Premium. Cabe recordar que Rentafolio Bursátil, propiedad de la familia Ortiz, y Valores Incorporados, que compartían oficina en el tercer piso de Interbolsa y eran manejadas por los protagonistas del escándalo, eran las sociedades en Colombia encargadas de recibir los préstamos que se hacían desde Andean Capital en Panamá e Intertourist en Islas Vírgenes Británicas, las dos empresas a las que fueron a parar los dineros del fondo.
 
Según la Fiscalía, “idearon e implementaron toda la estrategia que les permitió varias vías para captar dinero, que debía ir a Premium Capital Appreciation Fund, pero que terminó en otras sociedades no autorizadas donde estaban ubicadas las sociedades Valores Incorporados y Rentafolio, en las que se recibió dinero en efectivo a nombre de Valores Incorporados, entre los años 2006 y 2012. Que en el lugar de domicilio de dichas sociedades existía una caja fuerte, donde se recibía de manera directa los dineros en efectivo entregado por clientes de Interbolsa interesados en realizar operaciones en el mercado de valores del extranjero”.
 
La Fiscalía agregó en el escrito de acusación que más de 95 personas entregaron dinero en efectivo en dichas sociedades, que no estaban autorizadas a recibir estos pagos. Según los investigadores, están plenamente identificados los funcionarios de Valores Incorporados que participaron en las transacciones. “Se realiza la verificación de más de 91 operaciones de dineros a través de esta sociedad y a través de los cuales se concluirá que la sociedad Valores Incorporados recibió en efectivo la suma de $3.100 millones”, indicó el ente investigador.
 
La Fiscalía precisó que el mayor beneficiario de estas irregularidades fue Víctor Maldonado, quien, además de ser el socio mayoritario de Interbolsa, recibió a través de Valores Incorporados y Rentafolio Bursátil millonarios préstamos que le sirvieron como músculo financiero para sus empresas Helados Modernos, Malta y Tres Palmas. “Tomar dineros que provengan de terceros, es decir, que no son propios, y entregarlos a terceros como préstamos, mutuos, o sin razonabilidad financiera, son actividades de captación masiva y habitual de dineros del público”, concluyó el ente investigador.
 
Según las cifras de Valores Incorporados, 23 personas tenían deudas que llegaban a los $129.572 millones. Entre ellas estaban Víctor Maldonado y Alessandro Corridori y sus empresas, las cuales concentraban el 63% de la deuda. Estos dineros sirvieron para que entre 2009 y 2011 los otros implicados en el escándalo de Interbolsa lograran manipular la bolsa y hacer crecer el valor de la acción de Fabricato. Es más, según la Fiscalía, se jugó con los dineros de los inversionistas al punto que se entregaron préstamos a Maldonado y Corridori sin las garantías necesarias y creando un riesgo para los clientes del Fondo Premium, que terminaron perdiendo sus ahorros.
 
Ahora sólo queda esperar para saber qué sucederá con Víctor Maldonado. Si la Fiscalía logra que las autoridades españolas agilicen los proceso de extradición, lo más probables es que se logre tener en una sola audiencia a todos los protagonistas del descalabro en el Fondo Premium. Es preciso recordar que tanto Ortiz como Jaramillo y Ricardo Martínez aceptaron cargos por manipulación fraudulenta de especies, estafa agravada y concierto para delinquir. Por los otros dos delitos, captación masiva e ilegal de dinero y omisión de reintegro, supuestamente están negociando un acuerdo con las autoridades, sin embargo, sus propuestas de reparación han sido catalogadas como una burla.