Aeronáutica niega que su director usó avioneta de la entidad para ir a partido de fútbol

Dice que solo cuenta con dos aeronaves con permiso para operar y que sus registros demuestran que éstas se encontraban en otras ciudades.

Aeronáutica Civil

Luego de que se interpusiera una denuncia penal y otra disciplinaria contra el director de la Aeronáutica Civil, Alfredo Bocanegra Varón, en las que se le señala de usar una avioneta de la entidad para ir a ver el partido entre la Selección Colombia y la de Uruguay el pasado 11 de octubre, la entidad negó esta versión.

La Aeronáutica aseguró que actualmente solo tiene dos aeronaves con permiso para operar, una con matrícula HK3554-G y otra de HK3200 – G. Ambas, según la entidad, cuentan con certificados de Grupo de Vuelos que consignan los trayectos de las avionetas.

De acuerdo con estos, el 11 de octubre la primera de ellas “se encontraba en vuelo de calibración al sistema VOR/DME que sirve a Buenaventura, con dos pilotos al mando de la aeronave y un ingeniero operador de consola como único pasajero”. La segunda estaba “en vuelo de inspección al sistema de luces PAPI perteneciente al Aeropuerto Internacional Palonegro que sirve a Bucaramanga, con dos pilotos al mando de la aeronave y un ingeniero operador de consola como único pasajero”.

Y agrega que, por el contrario, Bocanegra se desplazó en ese día sobre las 11:57a.m. en una aeronave distinta desde el Aeropuerto de Guaymaral hacia el Aeropuerto Ernesto Cortissoz, de Barranquilla, “con matrícula HK4460-G tipo C90”, y que no pertenece a la Aeronáutica. 

En el documento de la denuncia, la red de Veedurías Ciudadanas, en cabeza de Pablo Bustos, presentó registros fotográficos del funcionario acompañado por otras cuatro personas, quienes serían algunos de sus asesores más cercanos, abordo de una avioneta que, según la red, sería propiedad de la Aeronáutica.

Bustos aseveró que el uso de las aeronaves de dicha institución "es exclusivo de prestación de funciones públicas" y  presuntamente, "fue paradójicamente utilizado para fines estricta y fútilmente privados y recreativos en compañía  de varios  de sus asesores, con lo cual se habría generado un detrimento patrimonial al Estado en términos de combustible, tripulación, mantenimiento, ocupación del espacio aéreo, tiempo de los funcionarios acompañantes".