Nuevas pruebas que involucrarían a general Nicacio Martínez con falsos positivos

La agencia de noticias The Associated Press asegura tener evidencias de que el comandante del Ejército realizó varios pagos a supuestos informantes, pero en realidad, el dinero habría llegado a cuentas de soldados, hoy condenados por ejecuciones extrajudiciales. El general asegura que no tiene ninguna investigación en su contra.

El general Nicacio Martínez, comandante del Ejército. Tomada de Twitter.

La estela de reacciones por cuenta de la publicación del diario estadounidense The New York Times, en la que cuestionó el supuesto retorno de ejecuciones extrajudiciales al país, sigue vigente. Hoy, la agencia de noticias The Associated Press (AP) publicó un artículo en el que menciona tener nuevas pruebas que vincularían al general Nicacio Martínez Espinel, comandante del Ejército, con varias investigaciones de falsos positivos en Colombia. 

La agencia señala que, a raíz de la publicación del New York Times, una fuente, que prefirió guardar su nombre por seguridad, le entregó una serie de documentos que estarían en poder de la Fiscalía. En ellos, dice AP, se mostraría que el general Martínez realizó varios pagos a supuestas fuentes del Ejército, pero que, en realidad, el dinero llegó a las cuentas de varios soldados, hoy investigados por ejecuciones extrajudiciales.

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Según la publicación, los pagos se realizaron en 2005 y habrían sido por lo menos siete. “Alguno de esos pagos, que nunca excedieron los $500, fueron enviados a supuestos informantes  cuyos nombres y números de identificaciones no coincidieron. En dos de esos casos, investigadores judiciales encontraron que el beneficiario real del dinero fue el soldado Óscar Alfonso, quien fue condenado a 40 años de cárcel por su sol en el asesinato de un civil. Otro de los beneficiarios ocultos fue un exjefe paramilitar, sentenciado a 15 años por delitos de extorsión”, dice AP. 

El artículo, además, menciona lo que considera otra inconsistencia: en dos ocasiones, el general Martínez Espinel pagó por información que sirvió para combatir a un supuesto grupo guerrillero. El pagó, que tiene la firma del comandante, se habría realizado el 17 de mayo de 2005 y, tres días después, el enfrentamiento se llevó a cabo, con el resultado de un hombre sin identificar muerto. El cuerpo fue hallado junto a una granada y una pistola, dicen los documentos revelados por Associated Press.

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Por su parte, el general Martínez Espinel ha desmentido todas las acusaciones en su contra, y a ha señalado que no tiene en su contra ninguna investigación penal o disciplinaria. “(El comandante) dijo que la palabra la tienen las autoridades judiciales que determinarán el valor de los documentos que tienen su firma, pero que en el tiempo en el que estuvo en la décima brigada, no tuvo ningún rol o responsabilidad en las operaciones de combate y que, por el contrario, su trabajo fue puramente administrativo”, dice la nota de AP.

Martínez Espinel ha dicho en varias ocasiones que siempre estará listo para responder cualquier pregunta de las autoridades, como hasta el momento lo ha hecho, y que solo Dios y sus hombres saben cómo ha actuado. Aunque las evidencias que divulgó la agencia de noticias serían nuevas, esta no es la primera vez que el nombre del general sale salpicado en temas de falsos positivos. En febrero de este año, la organización Human Rights Watch criticó duramente la decisión del presidente Duque de nombrarlo como comandante del Ejército. 

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Según la denuncia de la ong, Martínez fue el segundo al mando de la décima brigada durante un periodo de tiempo que hoy investiga la Fiscalía pues, al parecer, se habrían cometido por lo menos 23 ejecuciones extrajudiciales. Además, dijo la organización de derechos humanos, existirían pruebas de que el hoy comandante del Ejército  habría certificado pagos a un informante que los condujo a conseguir “excelentes resultados” durante un supuesto combates en el que resultó muerta una niña de 13 años y un indígena.

AP recordó que, por ese caso, dos soldados fueron condenados por el secuestro y ejecución extrajudicial de los dos civiles. Por otra parte, la agencia de noticias mencionó en su publicación la razón del revuelvo que suscitó la publicación de New York Times. "Ahora hay informaciones de que Martínez Espinel, como jefe del ejército, está tratando de restablecer las políticas que, según los críticos, condujeron a las ejecuciones", dice la nota. 

Según el artículo del diario estadounidense, varias órdenes y directrices desde el comando del general Martínez habrían presionado a los soldados a reportar más resultados, una política que según expertos, abre la puerta para el regreso de los falsos positivos. Por ejemplo el hecho de “no exigir la perfección para realizar operaciones, hay que lanzar operaciones con un 60 - 70 % de credibilidad y exactitud”, como lo expresó el ministro de Defensa, Guillermo Botero esta semana.

Ante el revuelo de la publicación, el Ejército tomó la decisión de cambiar una de las mencionadas directrices. Se trata del documento “Planteamiento de objetivos 2019”, con el cual se pidió a los comandantes de divisiones y unidades a señalar los resultados operacionales de 2018 y se les ordenó duplicarlos en 2019. Uno de los cuestionamientos al Ejército fue si, con esa directriz, se podía acaso generar tal presión sobre las tropas al punto de poner en riesgo a la población civil.

El comandante Martínez dijo que ese escenario no era cierto. Sin embargo, confesó el general, la directriz será modificada para evitar malinterpretaciones. El ministro de Defensa, Guillermo Botero, junto al canciller Carlos Holmes Trujillo le enviaron esta semana una carta al New York Times, en la que cuestionaron la publicación y aseguraron que los hechos descritos en el texto describen una visión "tendenciosa, distorsionada y parcializada de los esfuerzos del estado colombiano y sus fuerzas armadas por estabilizar la situación en el territorio colombiano para garantizar orden y seguridad”.

Por su parte, el editor ejecutivo del medio, Dean Baquet, les aseguró a ambos ministros que "no tenemos una agenda política ni nos interesa promover la ideología de ninguno de los lados involucrados en el conflicto en Colombia, ni en ningún otro país". Según Holmes Trujillo, la próxima semana asistirá a una reunión en Nueva York en la que espera encotnrarse con los editores y el autor del artículo.

Por su parte, el presidente Iván Duque ha respaldado las actuaciones del general Martínez y el pasado viernes anunció la creación de una comisión especial para que le siga la pista a las acciones militares que podrían ser irregulares. “La instrucción ha sido cero tolerancia con cualquier conducta que sea violatoria de la ley y de la Constitución, cero tolerancia con cualquier circunstancia que deshonre el uniforme de la patria”, señaló Duque.