Agresión contra defensores de la comunidad LGBT en La Modelo

Los hechos ocurrieron este jueves cuando varios miembros de la ONG Parces fueron víctimas de agresiones verbales por parte de guardias de la prisión.

Se espera que la ONG presenta una queja formal el próximo lunes. / Archivo

Desde hace dos años la ONG Parces, que trabaja en la protección de los derechos de la comunidad LGBT en Colombia, visita todos los jueves la cárcel La Modelo en Bogotá para realizar talleres con varios reclusos. Ayer, cuando llegaron a organizar una actividad, fueron agredidos por varios guardias del Inpec. Aunque no es común que estos actos de represión se presenten en contra de los visitantes, lo que se evidencia, explica la organización, es el preocupante escenario de discriminación que se vive en esta prisión de la capital, un factor que se une a la muy delicada crisis carcelaria que existe ya hace varios años. 

Los hechos, explicaron miembros de Parces, comenzaron cuando un dragoneante de la guardia interna acorraló a una de las visitantes “y le expresó un discurso de odio, intimidación y grosería contra los miembros de diferentes poblaciones y comunidades". El mismo guardia les gritó a los visitantes que la comunidad LGBT y los afrodescendientes tenían que sufrir una "erradicación de plano para purificar la humanidad y tener personas más limpias...deberíamos encerrar a los gais y a toda la gente como esa en un solo sitio para que la raza humana sea mejorada y purificada".

Adriana Lloreda, una de las personas agredidas ayer, le explicó a este diario que, aunque los visitantes no suelen recibir este tipo de agresiones, para los internos es una realidad a la que se enfrentan a diario. "No puede ser que los guardias de una prisión estén trabajando con estos discursos de odio y homofobia. Hemos tratado de trabajar de la mano del Inpec pero no hemos recibido una respuesta contundente que nos ayude a frenar estos niveles de discriminación", dice Lloreda.

Otro de los hechos que Parces menciona en su denuncia es que, a pesar del trabajo que se viene haciendo desde hace dos año, todavía no hay un cambio sustancial en la manera en que los reclusos de la comunidad LGBT son tratados dentro de las cárceles. "Mientras llamábamos a un miembro del grupo con el que trabajamos para salir de su patio a la actividad con la organización, el patio entero comenzó a chiflarle y a gritarle: ¡Maricón de mierda, loca asquerosa! y el guardia del patio solo se rió. No hizo nada para defender los ataque que alrededor de 300 hombres efectuaron  contra una sola persona", dice la denuncia.

Se espera que el próximo lunes, Parces presente una queja formal. El Espectador intentó comunicarse con el Inpec para conocer su postura, pero no obtuvo respuesta.

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