Aparecieron los restos de Bernardo Beltrán, desaparecido del Palacio de Justicia

Medicina Legal y la Fiscalía le confirmaron a la familia del trabajador del Palacio que su cuerpo estaba en la tumba del magistrado auxiliar Jorge Alberto Echeverry Correa.

La toma del Palacio de Justicia ocurrió entre el 6 y 7 de noviembre de 1985.Archivo

Durante 31 años, la familia del trabajador de la cafetería del Palacio de Justicia, Bernardo Beltrán, luchó por saber qué le había pasado a su ser querido. Hoy, después de tres décadas de búsqueda, las autoridades les notificaron que sus restos fueron encontrados en Manizales. La historia se vuelve a repetir. El cuerpo de Beltrán fue hallado en la tumba del magistrado auxiliar de la Corte Suprema, Jorge Alberto Echeverry, quien falleció en noviembre de 1985 tras la toma violenta del Palacio.

El 6 de noviembre de 1985, Beltrán salió de su casa vistiendo un pantalón de pana beige, camisa de manga corta de cuadros pequeños, saco color verde manzana, medias blancas, zapatos negros y su morral de lona donde llevaba la camisa para trabajar. Su familia se enteró de las primeras noticias sobre la toma del Palacio, por parte de la guerrilla del M-19, pero estuvieron tranquilos pues un amigo de Beltrán les había informado que lo había visto salir en el primer grupo de evacuados.

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Al día siguiente, la familia Beltrán se dirigió hacia el centro de la ciudad en busca de alguna noticia de Bernardo. “Este día hasta muy entrada la noche estuvieron intentando reconocer los cadáveres y no encontraron nada. De los objetos personales que portaba Bernardo tampoco hubo rastro. Él siempre llevaba un cristo en relieve ligado a una cadena y su reloj Citizen”, explica la Comisión de la Verdad.

La familia relató, años más tarde del holocausto, que un juez de instrucción criminal intentó obligar a la madre de Beltrán a que reconociera una cadena y un reloj similares a los de su hijo como objetos de su propiedad. Pero la cadena que estaba en una bolsa no correspondía a la de él y que, además, el reloj era marca Orient y por eso, se negó a reconocer que los objetos eran los de su hijo.

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“Nuestra vida durante estos meses ha sido muy agitada; muy triste; pero siempre llevamos la esperanza de que el doctor (Eduardo) Umaña -el abogado que defendió a las víctimas de los desaparecidos y fue asesinado el 18 de abril de 1998- y las autoridades ayuden a aclarar todo esto. Tengo la absoluta seguridad de que mi hijo está vivo, lo mismo que sus compañeros de trabajo. Todos tienen familias honestas, trabajadoras, su único delito es haber trabajado en el Palacio”, declaró la madre de Bernardo Beltrán a los investigadores de la Comisión de la Verdad.

(Contexto: Radiografía de la investigación del Palacio de Justicia)

Bernardo Beltrán se convierte en el cuarto desparecido del Palacio de Justicia en ser encontrado por la Fiscalía. La Corte Interamericana de Derechos Humanos, al condenar al Estado en 2014, reconoció que eran 11 los desaparecidos: Carlos Augusto Rodríguez Vera, Irma Franco, Cristina del Pilar Guarín, David Suspes Celis, Bernardo Beltrán Hernández, Héctor Jaime Beltrán Fuentes, Gloria Stella Lizarazo Figueroa, Luz Mary Portela, Lucy Amparo Oviedo y Gloria Anzola de Lanao.

Esta no es la primera vez que las autoridades encuentran el cuerpo de un desaparecido de la toma del Palacio de Justicia en la tumba de otra persona fallecida en estos mismos hechos. El pasado 2 junio, aparecieron los restos del empleado de la cafetería Héctor Beltrán, quien estaba enterrado en Barranquilla en la tumba del magistrado auxiliar Julio César Andrade. En estos dos casos, junto con el de Luz Mary Portela, Lucy Amparo Oviedo y Cristina Guarín, quienes aparecieron hace dos años, han servido para reforzar la teoría de que el manejo de los cuerpos después del incendio del Palacio, estuvo plagada de errores. 

El fallo de la Corte IDH, junto con el informe de la Comisión de la Verdad, dejó al descubierto la cadena de fallas garrafales que se cometieron en 1985 al entregar los restos de algunas víctimas. Malos protocolos de necropcia, errores en el levantamiento e identificación de los cuerpos, y el hecho de que militares lavaran el piso del Palacio cuando todavía estaban los cuerpos calcinados de varias personas, son algunos de ellos. Por eso, desde el fallo del tribunal internacional, en 2014, la Fiscalía ha intentado enmendar los errores.

El ente investigador ya hizo un barrido de los nombres de las personas reportadas como desaparecidas y de documentos que daban cuenta de cómo se realizó la entrega de los cuerpos. Varias de las inconsistencias que halló, valga decirlo, estaban consignadas en documentos oficiales desde 1985. Además, ha exhumado 25 cuerpos, entre ellos los de los magistrados Serrano y Sandoval y los de varios familiares de quienes murieron entre el 6 y el 7 de noviembre de 1985 para hacer pruebas de ADN. De esa veintena de cadáveres se ha logrado la plena identificación de 16 y ocho han sido entregados a sus familiares.

Para el comienzo de la próxima semana, la familia de Beltrán está citada por la Fiscalía y Medicina Legal para que le entregue un informe completo sobre los hechos. Se espera que la familia del magistrado auxiliar Jorge Alberto Echeverry también reciba más información de las autoridades.