Argentina, ¿paraíso de narcos colombianos?

‘Narcolandia’, una investigación de dos periodistas argentinos que cuenta la compleja realidad que se vive en el sur del continente por cuenta de los narcos de Colombia.

Los periodistas argentinos Virginia Messi, y Juan Manuel Bordón publicaron su libro, que ya está entre los más vendidos en Buenos Aires.

El asesinato de dos colombianos en un prestigioso centro comercial argentino, ocurrido el 24 de julio de 2008, no pasó desapercibido para las autoridades ni para los periodistas que cubren temas policiales o judiciales. En parte por el modus operandi del crimen, pero sobre todo por quienes fueron las víctimas: Héctor Edilson Duque Ceballos, alias ‘Monoteto’ y Quinteros Gartner, dos narcoparamilitares colombianos.

Según Virginia Messi y Juan Manuel Bordón, autores del libro “Narcolandia” que acaba de publicarse en Buenos Aires, entre las hipótesis que aún se barajan es que el narcotraficante Daniel “El Loco’ Barrera fue quien lo mandó a matar y quien cumplió su orden habría sido su jefe de sicarios de aquella época, Héctor Jairo ‘Mojarro’ Saldarriaga Perdomo.

La idea de que capos y carteles colombianos estén operando en el país gaucho desató desde entonces un revuelo en los medios y las autoridades, comparable con el que existió cuando la viuda de Pablo Escobar, Victoria Eugenia Henao Vallejo (María Isabel Santos Caballero en Argentina), tuvo que pasar 18 meses en prisión por la acusación de supuesto lavado de activos provenientes del narcotráfico en 1999.

Al interés argentino por la presencia de narcos colombianos se sumó el alto raiting que generó hace un año la difusión de la serie El Patrón del Mal, producida por Caracol Televisión. Con este contexto a bordo, los periodistas argentinos Virginia Messi, y Juan Manuel Bordón publicaron su libro, que ya está entre los más vendidos en Buenos Aires. No ha llegado a Colombia, pero es claro que sus contenidos ofrecen una sólida vision del tema.

Por más de dos décadas, Virginia Messi ha sido redactora en la sección de Policiales del diario Clarín, mientras que Juan Manuel Bordón, quien también hizo parte de la redacción del diario argentino, hoy practica el periodismo de forma independiente. Desde la portada del libro, hay una atractiva apuesta visual. El rostro de Pablo Escobar vestido con los colores emblemáticos de la divisa argentina.

El libro comienza con la historia de Ignacio Álvarez Meyendorff, más conocido como ‘Nacho’ o ‘Mono’, uno de los primeros narcotraficantes colombianos en viajar a Argentina. Un hombre que a pesar de sus graves problemas de salud, logra radicarse desde el año 2004 en Buenos Aires, y establecer un emporio criminal de amplio impacto. Su capacidad para el lavado de dinero se convirtió en un ejemplo a seguir por parte de otros narcotraficantes colombianos que al mismo tiempo estaban huyendo de las autoridades.

Con los debidos contextos de la saga criminal de Pablo Escobar, o la capacidad corruptora de los hermanos Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela, el libro plantea una línea de tiempo que permite descifrar las claves de la historia del narcotráfico en Colombia. “Acudimos a diversas fuentes oficiales, a artículos periodísticos, fue un trabajo de largo aliento. Contactamos a varios periodistas que nos explicaron cada capítulo de las drogas”, anotó Juan Manuel Bordón.

Entre las conclusiones de los autores sobre la elección de los narcos colombianos están: la activa vida nocturna, la coincidencia del idioma, la posibilidad de acceder a complejos habitacionales cerrados y seguros, así como las facilidades que ofrecen los tratados del Mercosur o el cambio en la tendencia del consumo de drogas en los Estados Unidos hacia las drogas sintéticas. También, como lo resaltó Virginia Messi, “la porosidad y amplitud de la frontera norte con Bolivia.

Los autores de “Narcolandia” agregan que, según informes de inteligencia de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), “organizaciones criminales de colombianos y ucranianos se han establecido al sur de Bolivia dedicadas exclusivamente a la fabricación de pasta de base y también de cocaína transportándola de diversas formas hacia Argentina”.

Hoy existe gran preocupación en Buenos Aires y otras ciudades del país austral por los altos niveles de violencia que se han presentado, por ejemplo, en la ciudad de Rosario. Para junio de este año se habían registrado 125 muertos. El narcotráfico es hoy uno de los principales motores del repunte de la violencia, como lo han mostrado algunos reportajes, entre ellos uno realizado por el periodista Ignacio de los Reyes para BBC Mundo.

“En Rosario hay muchos crímenes relacionados con el narcotráfico y algunos analistas ven la mano de los carteles colombianos. En Buenos Aires, el fenómeno es más reciente y se expresa en inversiones inmobiliarias que puede ser una fuente directa para el lavado de dinero. Aún no hay una disputa del territorio, que en la provincia de Buenos Aires sería sobre todo por el control de las bandas locales”, anotó Virginia Messi.

‘No impera el interés por acaparar el mercado local, sino un afán por dominar las rutas hacia Europa”, agregó Juan Manuel Bordón. Su aporte se condensa en siete capítulos que abarcan una amplia evaluación desde los tiempos en que la viuda de Pablo Escobar llegó a Argentina, hasta el último caso de sicariato en Buenos Aires, donde la víctima fue Carlos Alberto Gutiérrez, encargado de coordinar envíos de droga a Europa, asesinado mientras paseaba por los bosques de Palermo el 3 de marzo de 2014.

La última reflexión apunta a volverse evidencia. Tiene que ver con los extraños movimientos que se han venido detectando en el barrio Nordelta, uno de los más prestigiosos en Buenos Aires, donde fueron identificadas edificaciones construidas para el lavado de activos. De manera complementaria, el libro concluye con un completo catálogo sobre los protagonistas del narcotráfico y la forma cómo el debate ya está impactando en el agitado mundo politico del país del sur del continente.