Arrancan audiencias en caso Interbolsa

Un año después de que se destapara el escándalo bursátil más grande de la historia en el país, arrancó ayer —sin mayores novedades— la audiencia de imputación de cargos contra nueve de los implicados en la quiebra de la comisionista Interbolsa.

Rodrigo Jaramillo podría aceptar cargos. / Luis Ángel

Un año después de que se destapara el escándalo bursátil más grande de la historia en el país, arrancó ayer —sin mayores novedades— la audiencia de imputación de cargos contra nueve de los implicados en la quiebra de la comisionista Interbolsa, quienes fueron citados para mañana a las 8:00 a.m. a los estrados para reanudar la diligencia judicial.

A pesar de que en junio de este año se intentó dar vía libre a esta audiencia, se presentaron una serie de factores, como el reconocimiento de víctimas, que impidieron dar inicio a uno de los procesos más esperados en el país. Entre los hoy procesados por los delitos de manipulación de acciones, administración desleal, operaciones no autorizadas con accionistas o asociados y concierto para delinquir se encuentra el presidente de la firma, Rodrigo Jaramillo, de quien se ha dicho aceptaría cargos.

El primer capítulo del caso Interbolsa se centrará en la triangulación irregular de dineros que se dio entre la Sociedad Administradora de Inversión de Interbolsa (SAI), la Clínica La Candelaria y el Holding de Interbolsa, que habrían permitido realizar las operaciones repo —venta con pacto de recompra de títulos para conseguir liquidez— que terminaron por incrementar de $30 a $90 las acciones de Fabricato. Este procedimiento habría llevado a la bancarrota a miles de inversionistas que no autorizaron estas operaciones y perdieron su dinero tras la desconfianza que generó en el mercado el incremento del valor de la acción de Fabricato.

Según han explicado las autoridades, la triangulación del dinero se hizo a través de un contrato en el que la SAI le entregaba a la Clínica La Candelaria cerca de $78.000 millones que posiblemente terminaron en las arcas del Holding de Interbolsa el mismo día en que se cerró el negocio. Al parecer, la idea era que la clínica funcionara como un intermediario entre las dos empresas de la comisionista de bolsa para intentar tapar el hueco fiscal que habían dejado las operaciones repos en la compra de acciones de Fabricato. Para la Fiscalía, todo se hizo para evitar que se registrara una crisis en la firma que le trajera futuras sanciones.

Quienes acompañan a Jaramillo en la audiencia son el expresidente de la SAI Jorge Mauricio Infante; el director del Cómite de Riesgos, Javier Tomás Villadiego; el mayor accionista de Fabricato, Alessandro Corridori, denominado el cerebro de las operaciones repo; la esposa de este último y ejecutiva de Interbolsa, Claudia Jaramillo; la ejecutiva María Eugenia Jaramillo; el fundador de la Clínica La Candelaria, Eduardo

Colmenares, y su hermana y representante legal, Luz Andrea Colmenares, y el representante legal de la firma P&P Investment —que participó en la venta de acciones de Fabricato—, Carlos Arturo Neira.