La arremetida de Santiago Uribe Vélez

El hermano del expresidente Álvaro Uribe dijo que su proceso por concierto para delinquir y homicidio es una vil persecución.

El empresario Santiago Uribe Vélez negó vínculos con el grupo paramilitar Los 12 Apóstoles. / Archivo

En indagatoria ante la Fiscalía, Santiago Uribe negó cualquier vínculo con la banda paramilitar de Los 12 Apóstoles y, además, arremetió contra el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, y contra quienes, en su criterio, quieren acabar con su hermano, el expresidente Álvaro Uribe.

Al finalizar su intervención y tras rechazar los señalamientos en su contra y a quienes han testificado en este proceso, Uribe dijo: “No quiero pasar como la pobre víctima de este conflicto que vive nuestra nación, pero no voy a dejar pasar la oportunidad para decirle que en 1983, cuando mataron a mi padre, fui herido de gravedad por miembros del frente 36 de las Farc. Tengo en la memoria la figura y la cara del guerrillero moreno, alto, que me disparó y del guerrillero pálido y bajo que impidió que el anterior me rematara”.

Y agregó: “A principios de los 90 fui extorsionado en La Carolina por miembros de las Farc, que el 25 de septiembre de 1990, el día en el que mi socio Manuel Santiago Mejía fue secuestrado en Medellín, me escapé milagrosamente de ser plagiado por dos guerrilleros del Eln, a quien(es) capturamos ese mismo día, estuvieron detenidos un mes y fueron dejados en libertad por falta de pruebas contundentes”.

Dijo que el proceso en su contra por, supuestamente, haber incurrido en los delitos de concierto para delinquir y homicidio es un calvario que empezó en 1996, “que lleva casi 18 años y del cual fue protagonista el senador Gustavo Petro en 2005, en su intervención al Senado (...). Una vil e inescrupulosa persecución contra Álvaro Uribe Vélez, mi hermano, gran patriota que algunos quieren ver muerto o en la cárcel para callarlo y así lograr que no pueda contrarrestar los males que poco a poco van llevando a este país hacia el abismo”.

Y señaló “que ojalá la Fiscalía encuentre las pruebas para determinar que Juan Carlos Meneses (quien ha señalado los supuestos vínculos de Uribe con el paramilitarismo) es un falso testigo y para esclarecer sus vínculos con (la banda criminal de) Los Comba y Varela (en referencia al asesinado capo Wilber Varela, alias Jabón). Agregó “que Eunisio Alfonso Pineda Luján es para mí un vivaracho pagado y a su vez un tonto utilizado”.

En lo atinente a las acusaciones en su contra, dijo que “los cargos que se me han imputado son completamente falsos, no tienen asidero, no hay prueba”, que en La Carolina, su finca en Yarumal (Antioquia), no había paramilitares y que no ha sido “jefe de ninguna organización”. No he portado ni tenido ni disparado ametralladora o arma larga alguna”.

Señaló, además, que su hermano, el expresidente Álvaro Uribe, nunca ha tenido vínculos con los paramilitares. Agregó que su también hermano Jaime Alberto— ya fallecido— quizá sostuvo encuentros con el exjefe paramilitar Raúl Hazbún, alias Pedro Bonito, al que se refirió como un empresario de Urabá. Ayer, los excomandantes paramilitares Fredy Rendón Herrera, alias El Alemán, y Pedro Bonito le dieron su versión de los hechos a la Fiscalía. El proceso continúa.