Arranca primer proceso oral en el Consejo Superior de la Judicatura

Casos que podían tomar años ahora pueden dirimirse en 60 días, dice magistrado Ovidio Claros.

El primero de los procesos orales por investigaciones disciplinarias se inició este jueves en el Consejo Superior de la Judicatura, con la versión libre del magistrado Germán Daza Ariza, a quien se le sindica de haber fallado una demanda en segundo grado, cuando se encontraba impedido para ello.

Para Ovidio Claros, ponente del caso y actual vicepresidente del Consejo Superior de la Judicatura, señaló que es tal el aporte de la oralidad en este tipo de procesos que se atreve a vaticinar que un plazo aproximado de 60 días se conocería el fallo, mientras que actuaciones de la misma naturaleza, mediante el sistema escrito han pasado años sin resolverse y hasta han prescrito por términos.

Frente al caso concreto, la Sala Disciplinaria investiga la presunta conducta irregular de Daza Ariza, quien como magistrado de la Sala Civil Familia Laboral del Tribunal Superior de Valledupar, en el Cesar, habría integrado el grupo que dirimió una demanda en segunda instancia, cuando se encontraba impedido para ello.

El mismo magistrado reconoció que cuando se desempeñaba como Juez Segudno Civil de la capital cesarense falló esta acción que había interpuesto la ciuadadana Marianela Pérez Pedrosa en contra de la firma Electricaribe, que determinó inadmitir en 2007.

En 2009, luego de más de medio año de haber asumido funciones como integrantes del Tribunal Superior de Valledupar fue presentado el proyecto de fallo de segunda instancia de la misma acción por parte de su compañero de Sala, el magistrado Leovedis Martínez Durán.

Recordando que había sido él quien había conocido la acción en primer grado, presentó su impedimento para discutir la ponencia presentada por Martínez Durán, requerimiento que fue aceptado en agosto del año anterior y que llevó al nombramiento de un conjuez que, como Raúl Gutiérrez Gómez, lo reemplazó en esta discusión.

Un mes después, la providencia y el auto que daba vía libre a que se hiciera uso del recurso extraordinario de casación aparecieron firmados por el procesado, lo que derivó en la apertura de la investigación en su contra por una falta que ha sido calificada como gravísima.

El magistrado Daza Ariza insiste en que nunca se hizo partícipe de la discusión y que su nombre apareció porque, por error, la auxiliar del magistrado sustanciador, María Teresa de González, lo incluyó en la convocatoria a la Sala en la que se decidió el caso, lo que llevó a que él mismo firmara la sentencia.

Explicó que la sentencia llegó a su despacho un miércoles, un día que por regla general se utiliza para firmar las providencias que ya han sido revisadas y corregidas y que al haber estampado su rúbrica en el documento lo había hecho sin ser consciente de lo que se trataba.

El ponente del proceso disciplinario contra Daza, el magistrado Ovidio Claros aceptó la petición de la defensa de escuchar los testimonios del sustanciador de la determinación de segunda instancia, la del conjuez y la de dos auxiliares al servicio del Tribunal. La audiencia continuará los próximos 19 y 20 de agosto, cuando los magistrados se desplazarán a Valledupar, Cesar, para tomar los testimonios.