Por ‘falso positivo’ aseguran a otro oficial del Ejército (r)

La medida también cobija a un suboficial y cinco soldados del Ejército Nacional.

Por su presunta responsabilidad en un ‘falso positivo', un tipo de ejecución extrajudicial, un oficial (r), un suboficial (r) y cinco soldados profesionales (r) fueron cobijados con medida de aseguramiento por parte de un Fiscal de la Unidad Nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, DIH.

La determinación, que obliga a la detención de los implicados, pertenecientes al Batallón de Contraguerrilla No.10, obedece a su sindicación como presuntos responsables del delito de homicidio agravado.

Esta medida incluye a Giovanny Serrano, capitán; Vladimir Ordóñez Daza, sargento segundo; Andrés Felipe Parra Ospina, Erickson Enrique Sánchez Puentes, Ramiro Antonio Cabarcas Ramírez, Domingo Gil Guzmán Buelvas, y Rigoberto Enrique Suárez Bánquez, soldados profesionales.

Los hechos ocurrieron el 22 de marzo de 2006 en la vereda la Pipiola de Tarazá, Antioquia, donde uniformados del Ejército Nacional presentaron los cadáveres de dos personas como extorsionistas dados de baja en combate.

El Fiscal asignado el caso pudo establecer que las víctimas, Cristián Esteban Quintero y Rubén Darío Montoya Urán, no ejercían ninguna actividad delincuencial que pudiera ser demostrada y que su deceso no fue el producto de ningún enfrentamiento armado.

El escándalo de los ‘falsos positivos' se originó luego del hallazgo de los cadáveres de 11 jóvenes en Ocaña, Norte de Santander, cuya identificación correspondía a la de un grupo de muchacho que habían sido reportados como desaparecidos en Soacha, Cundinamarca.

Los cadáveres habían sido presentados como bajas guerrilleras producidas en combates que, en realidad, nunca tuvieron lugar y que fueron producto del engaño a las autoridades y a las víctimas que, bajo inverosímiles ofertas laborales, habrían sido convocadas por sus homicidas.