Influencia de Farc en Tolima, punto a favor de ex senador García en parapolítica

Su abogado Javier Fernando Fonseca dijo que ni siquiera era cierto que el paramilitarismo controlara la Región, como se decía.

La influencia de las Farc en el Tolima demostrarían que el supuesto apoyo de los paramilitares no era fundamental para obtener réditos electorales en esa Región, sostuvo el abogado Javier Fernando Fonseca, defensor del ex senador del Partido de la U, Carlos García Orjuela, vinculado al escándalo de la parapolítica.

“Resulta que los testigos reconocen todo que no pasaban de 40 milicianos y resulta que los de las Farc en esa Región eran 700, mas el Ejército, entonces no se entiende cómo tenía dominio con un número tan reducido de militantes”, indicó el jurista.

Agregó que, paradójicamente, en los municipios donde ejercía influencia el Bloque Tolima de las Autodefensas el dirigente obtuvo votaciones que no fueron lo suficientemente satisfactorias ni significativas para lograr hacerse a su curul.

Fonseca señaló que su defensa fue desvirtuando una a una las afirmaciones que pretendían demostrar los nexos entre su apoderado y el grupo armado ilegal y que la misma Corte los ha venido desacreditando a través de algunas sentencias. 

La acusación que por parapolítica pesa en contra del ex senador Carlos García Orjuela fue controvertida este lunes por el propio dirigente, quien seguió tomando el uso de la palabra en los alegatos de conclusión del juicio que enfrenta ante la Corte Suprema de Justicia.

El líder político insiste en que los supuestos encuentros que tuvo con parmilitares del Bloque Tolima de las Autodefensas ni si quiera habrían podido tener lugar, tras la apretada agenda que por desarrolló durante los días que, se dice, se efectuaron las reuniones.

El procurador Delegado Judicial Jesús Billavona Barajas había solicitado su absolución en audiencia celebrada el miércoles pasado, en la que adujo que no había material probatorio que sustentara la responsabilidad del acusado en el delito de enriquecimiento ilícito que se le endilga.

Según el representante del Ministerio Público, eran inconsistentes y contradictorios los testimonios de las personas que aseguraban haber sido testigos del vínculo existente entre el dirigente y el grupo armado ilegal.

García Orjuela, quien había renunciado al fuero parlamentario luego de ser acusado por la Sala Penal de la Corte, había recuperado su libertad de manera transitoria gracias a que el Fiscal que había asumido la investigación en su contra archivó el proceso.

Sin embargo, en momentos en el cual los cuales el mismo ente acusador había objetado esa determinación, la Corte Suprema retomó el caso, al hacer uso de una vieja jurisprudencia que le permitía continuar juzgando a quienes, habiendo renunciado a su investidura, fuesen objeto de actuaciones penales relacionadas con el ejercicio de funciones propias de su condición de aforados.

Para la Sala Penal era este el caso que cobijaba a los vinculados en la parapolítica, y de ahí que hubiera asumido nuevamente este y otros procesos de la misma naturaleza, lo que finalmente llevó a juicio al ex presidente del Congreso y ex dirigente del Partido de la U Carlos García Orjuela.