Implicados en ‘chuzadas' reiteran que integraban plan de desprestigio a la Corte

Se trata de los ex funcionarios del DAS Jorge Lagos y Germán Ospina.

Dos de los implicados en las ‘chuzadas' admitieron, esta vez ante la Procuraduría, que integraban un plan para desprestigiar a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, según lo manifestó el delegado del Ministerio Público ante el Consejo de Estado, Fernando Brito.

Se trata del ex subdirector de Inteligencia del Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, Jorge Alberto Lagos, hasta ahora el único de los condenados penalmente, y del ex jefe del Grupo de Observación Nacional e Internacional, Goni, Germán Ospina, quien fue el primero en pasar de indiciado a testigo, tras ser cobijado con el principio de oportunidad; ambos reconocieron haber actuado ilegal e inconstitucionalmente.

"Aceptaron que era un proceso encaminado a desprestigiar a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia; así figura en las distintas versiones y declaraciones que han brindado. Como lo hemos dicho hoy, hemos hecho énfasis, pues sorprende muchos que en las oportunidades iniciales lo negaron rotundamente", sostuvo Brito Ruiz, procurador Tercero Delegado ante el Consejo de Estado.

Adicionalmente, la Procuraduría rechazó nuevamente la reposición presentada por tres de los defensores, que buscaban que se diera un reversazo a todo lo actuado, tras la negativa de inicial de conceder la nulidad.

El representante del Ministerio Público reiteró que no había lugar a considerar vulnerados los derechos al debido proceso y a la defensa de los indiciados, como lo anotó el abogado del ex detective Germán Enrique Villalba.

El jurista señalaba que en el curso del proceso nunca se había hecho claridad en torno a las supuestas conductas desplegadas por su defendido que eran materia de investigación, por cuanto solicitaba una nueva convocatoria a versión libre.

Sin embargo, Brito señaló que la interceptación de los correos electrónicos de varias de las víctimas era la causal de la apertura de proceso por parte del organismo de control, lo que a su juicio desvirtuaba los alegatos del abogado.

En igual sentido se pronunció frente a los requerimientos de nulidad invocados por otros defensores, que incluso llegaron a dar cuenta de la necesidad de ordenar la prescripción por vencimiento de términos, también controvertida por parte de Brito.