Álvaro Uribe dijo que su primo no participó en proceso de paz con AUC

No obstante, Eleonora Pineda señaló que ella y Mario Uribe se reunieron con Mancuso a favor de la paz.

El ex presidente Álvaro Uribe declaró ante la Corte Suprema de Justicia que su primo, el ex senador Mario Uribe, no tuvo parte en el proceso adelantado entre el Gobierno Nacional y los grupos paramilitares emergidos en el país en los años 80, que concluyó en su desmovilización.

En la declaración juramentada que rindió en forma escrita ante la Corte Suprema de Justicia, señaló que el dirigente de Colombia Democrática nunca se expresó a favor de esa estructura armada ilegal y no hizo parte de ese proceso de pacificación, pese a que la ex congresista Eleonora Pineda había indicado que ella y el ex senador se habían reunido con Salvatore Mancuso y que había sido para la búsqueda de la paz.

“Yo le dije a Mario Uribe que íbamos a hablar con unos amigos, con unos señores de Tierralta; lo dije de una manera muy pícara y jocosa”, señaló la ex congresista de Córdoba en declaración ante la Corte, ante la cual sostuvo que el encuentro se dio luego de su posesión en sus respectivas curules.

El ex congresista Miguel de la Espriella, por su parte, indicó que él consideraba que el propósito de Mancuso al reunirse con el primo del entonces Presidente era establecer un puente con el Gobierno, tratando de abrirse camino hacia una Ley de punto final y que fue ello lo que lo llevó a levantar un ‘tsunami político’, tratando de vincular con los paramilitares a funcionarios del Ejecutivo de la época, como Francisco Santos.

El ex mandatario, por su parte, manifestó que el ex legislador Uribe Escobar no tuvo injerencia alguna en el proceso al que se sometieron las Autodefensas durante su primer cuatrienio de mandato.  

“(…) Reitero que nunca se recibieron mensajes o sugerencias de los grupos paramilitares a través del doctor Mario Uribe Escobar. Igualmente, éste nunca adelantó gestiones de ninguna índole, ante el Presidente o ante el Gobierno a favor de esos grupos, y nunca participó en el proceso de paz que el Gobierno adelantó con las autodefensas y que culminó con su desmovilización y entrega”, dijo en la declaración obtenida por ElEspectador.com.

El ex jefe del Estado manifestó que su camino a la Presidencia en 2002, efectivamente, favoreció las aspiraciones electorales de quienes le ofrecieron su respaldo político en aquella época, como fue el caso de Mario Uribe.

“Fue el primero o uno de los primeros aspirantes al Congreso en adherir a mi candidatura. Otros que lo hicieron fueron Germán Vargas Lleras, Manuel Ramiro Velásquez y Luis Alfredo Ramos”, indicó el ex presidente.

Sin embrago, aclaró que ningún dirigente contó con trato preferencial desde su Gobierno y que su primo no fue la excepción, por cuanto desestimó beneficios en materia de inversión social para municipios de Córdoba como Montelíbano, Chinú, Sahagún, Puerto Libertador y Planeta Rica, por mediación de Mario Uribe.

Agregó que en 2006, la mayoría de los candidatos que lo apoyaban, pertenecientes a partidos como La U y Cambio Radical, obtuvieron altas votaciones, lo que no ocurrió tan notoriamente con su primo, que no integraba ninguno de esos dos movimientos, y que no obtuvo los mismos réditos electorales que los alcanzados cuatro años atrás.

Precisamente es la diferencia de los caudales electorales del ex senador en varios municipios de Córdoba entre 2002 y 2006, lo que ha llevado a la Corte a indagar si existió o no algún tipo de favorecimiento de parte de los paramilitares, que ejercían una fuerte influencia en la Región en el primero de los cuatrienios y que ya para el segundo se habían desmovilizado.