Testigo dice que escuchó alusión a desparecida del Palacio en Casa del Florero

“Oí que decían que Irma Franco era una guerrillera”, dijo en su declaración ante la Juez 51 Penal del Circuito de Bogotá.

La presencia de uno de los desaparecidos del Palacio de Justicia en la Casa del Florero volvió a ser sugerida, luego de que una testigo señalara que en el momento en que ella se encontraba en ese museo, tras la toma, escuchó cómo se comentaba que Irma Franco, una de las desaparecidas, era una guerrillera.

“Lo de Irma Franco lo oí en la Casa del Florero; que ella era una guerrillera”, dijo María Cristina García de Quintero, quien fungía como funcionaria de la Sección Primera del Consejo de Estado y ofreció declaración ante el Juzgado 51 Penal del Circuito de Bogotá, que adelanta el proceso en contra del general (r) Iván Ramírez Quintero, quien estaba al frente del Comando Operativo de Inteligencia y Contrainteligencia, Coici, durante la época de los hechos.

El 5 de marzo pasado el ex comandante del Cuerpo de Bomberos de Bogotá, general (r) Félix Gallardo, en declaración ante el mismo despacho judicial, también abrió las puertas a la eventual presencia de Irma Franco en la Casa del Florero y señaló que él mismo se comunicó con sus familiares, a los que conocía, para informarles sobre la posible presencia de la mujer en el sitio.

"Cuando salía de la Casa del Florero, oí que había una persona que se llamaba Irma Franco, que la tenían allá. Entonces, yo llamé al señor Jorge Franco (ex presidente de Millonarios y ex dirigente político) y le dije (...) Escuché el nombre y que la tenían detenida", precisó el General (r), que llegó al grado de teniente, actuando al servicio de la Policía.

Años después de la toma protagonizada por guerrilleros del M-19, se confirmó que se trataba de una insurgente que asistía regularmente al Palacio de Justicia para ultimar los detalles de la operación.

La eventual presencia de los desaparecidos en la Casa del Florero constituye uno de los elementos clave de la investigación, toda vez que los involucrados aseguran que todos murieron calcinados dentro del Palacio, en tanto que la parte civil insiste en que la prueba fehaciente de su salida con vida del edificio es el arribo de algunos de ellos al museo, pues hacia allí eran trasladados rehenes y sospechosos.