Por falsos positivos, condenan a 32 años de cárcel a ex comandante del Gaula Casanare

El mayor Gustavo Enrique Soto fue el encargado de planear y ejecutar el asesinato de dos jóvenes que luego fueron presentados como guerrilleros.

El mayor Gustavo Enrique Soto tendrá que pagar 32 años y 6 meses de cárcel por un caso de falsos positivos en Casanare.

El uniformado fue condenado por hechos ocurridos el 6 de abril de 2007 en la vereda Las Tapias, del municipio de Hato Corozal, donde miembros de ese grupo instalaron un retén en una vía del municipio de Sácama y, según versiones de varios testigos, detuvieron el vehículo donde se transportaban un joven y un niño.

Luis Guillermo Robayo Mora, de 25 años de edad, y a su hermano Rubén Darío Avendaño Mora, de 14 años, bajaron del automóvil y desaparecieron. Después los encontraron muertos y reportados como guerrilleros "dados de baja" en combate con el Frente 28 de las Farc.

"Según lo establecido, las víctimas llevaban $10 millones para comprar ganado, pero luego de su muerte no se les halló documentos de identidad, ni teléfonos celulares, ni el dinero en efectivo. De acuerdo con la investigación, en días anteriores la madre de las víctimas habría denunciado en la Personería de Sácama malos tratos, torturas y amenazas contra sus hijos por parte de integrantes del Gaula", señala informe de la Fiscalía.

En el proceso están vinculados el mayor Gustavo Enrique Soto Bracamonte, ex comandante del Gaula, como presunto determinador de los homicidios; los cabos Luis Eduardo Pereira Avilés y Gustavo Montaña Montaña; los soldados profesionales Campo Elías Correa Malatesta y Alexander González Almario por la presunta autoría material; Julio César Gutiérrez Mariño, Darío González, Oscar Blanco Avellaneda, Gilberto Blanco Aguilar, Carlos Alfredo Bello Bolívar y Oscar Mauricio Ramírez Laiton, en calidad de cómplices.