El anillo de seguridad de 'Cano' lo entregó

Fueron varios de sus hombres de confianza los que dieron la ubicación exacta para el bombardeo, que duró tres minutos.

Fue el anillo de seguridad de Alfonso Cano el que lo entregó. Así lo confirmó este diario con fuentes de la cúpula de las Fuerzas Militares. Sin la información precisa que tenían a la mano los hombres más cercanos del extinto comandante de las Farc, no habría sido posible que la llamada ‘Operación Odiseo’ hubiera tenido un éxito tan redondo. Ayer mismo, en el Ministerio de Defensa se evaluaba el pago de $5.000 millones a los informantes y cómo debía protegerse su identidad, ya que algunos siguen en las filas guerrilleras.

El propio Juan Manuel Santos en su alocución del sábado pasado ya había dado puntadas sobre la penetración del Estado a las entrañas del grupo que custodiaba a Cano. Pero, según trascendió, además de cuatro desmovilizados, los datos estratégicos fueron obtenidos por inteligencia militar y de Policía de la propia boca de estos guerrilleros que tenían muy cercanas relaciones con Guillermo León Sáenz. Todo eso acompañado por la ejecución de un impecable operativo, un bombardeo que tardó 180 segundos y un desembarco milimétrico de 969 hombres en la región de Chirriadero (Cauca) que permitió darle el golpe de gracia a las Farc.

El subcomandante de la Fuerza Aérea, general Flavio Ulloa, entregó más detalles del exitoso operativo que culminó el viernes pasado al filo de la medianoche, cuando agentes del CTI de la Fiscalía identificaron plenamente el cuerpo del subversivo de 63 años, quien pereció por tres impactos de bala, uno en el cuello otro en la ingle y un tercero en la cadera. Según el oficial Ulloa, 15 aeronaves participaron en ‘Odiseo’ y se estableció que una de las guaridas de Cano era la pequeña finca donde se desplegó el bombardeo, al norte del municipio de Suárez (Cauca).

Y ‘Timochenko’ en la frontera

El Espectador conoció que paralelamente al cerco de Alfonso Cano, experimentados hombres de inteligencia conocen hasta el más mínimo movimiento de uno de los jefes del secretariado que se perfila como su sucesor: Rodrigo Londoño Echeverri, conocido con el alias de Timochenko, otro de los históricos de las Farc, con más de 30 años de pertenencia al grupo ilegal y quien es reconocido como uno de los más radicales de la guerrilla.

Como lo ha venido haciendo en los últimos años, además de trabar contactos en Venezuela para desarrollar parte de sus operaciones en ese país, Timochenko ha creado una red de contactos y corredores fronterizos que le permiten movilizarse sin despertar mayor atención por parte de las autoridades. No obstante, en los últimos meses también su círculo de seguridad ha sido infiltrado y más tardaron las Farc en emitir un comunicado reconociendo la muerte de Cano, que las Fuerzas Militares diseñando el próximo bombardeo. en el que Timochenko es la prioridad como objetivo de alto valor.

Se sabe, por ejemplo, que permanece acompañado por Hermilio Cabrera Díaz, alias Bertulfo, uno de los más cercanos hombres del también jefe del secretariado Iván Márquez. Ambos se mueven en la frontera con Venezuela, principalmente en un corregimiento conocido como Las Mercedes, en jurisdicción de Sardinata (Norte de Santander), por donde delinque la columna móvil Antonia Santos de las Farc. Los curtidos hombres de inteligencia también han logrado ubicar el corredor de Timochenko y Bertulfo en la vereda Mesitas en el municipio de Hacarí.

El rastreo no sólo es consecuencia de oficiales infiltrados que se mueven en el área, sino del monitoreo electrónico y satelital a todos sus movimientos, como en las emblemáticas operaciones ‘Fénix’ o ‘Sodoma’. Uno de los centros de operaciones de Timochenko cuando está en Colombia se ubica en el perímetro urbano de San Calixto. A diferencia de lo ocurrido hace tres días con Alfonso Cano, se sabe que tiene varios campamentos con capacidad incluso para albergar a 200 guerrilleros en un corredor estratégico de movilidad entre los municipios de Hacarí, Sardinata y Tibú. Bertulfo es quien le habla al oído a Timochenko y, de hecho, éste no mueve un dedo sin primero consultar con él. Hoy por hoy la estructura de esa columna móvil, los integrantes que la componen, su red de contactos en Venezuela y hasta los más mínimos detalles de sus rutinas en la selva, son procesados y analizados por expertos hombres de inteligencia en Bogotá.

Muy cerca de ese radio de operaciones se mueve Luciano Marín Arango, más conocido como Iván Márquez, el hombre que tras la caída de Raúl Reyes el primero de marzo de 2008 fue encargado de coordinar la comisión internacional de las Farc y de acentuar los contactos que de tiempo atrás lo han mantenido conectado en Venezuela. De hecho, fue Márquez el emisario de un encuentro en el Palacio de Miraflores en el año 2007 con el presidente Hugo Chávez y la entonces senadora Piedad Córdoba. Como a Cano o a Timochenko, a Márquez las Fuerzas Militares lo tienen completamente monitoreado. Sus contactos del más alto nivel político y militar también están siendo rastreados y tienen escaso margen de maniobra.

Como están las cosas, según expertos en inteligencia consultados por El Espectador, las Farc, más desunidas que nunca, terminarán atomizadas y más parecidas a las bandas criminales que a una organización jerárquica y monolítica de casi medio siglo. Con Márquez y Timochenko en la frontera, es muy probable que sea Joaquín Gómez el que cobre protagonismo, aunque su estado de salud podría complicar la sucesión y refrendar a Márquez como el elegido. En ese pulso entre el bastión militar de Gómez y el político de Márquez define el secretariado el próximo número uno de la guerrilla.

Todo parece indicar que no habrá liderazgo único y que lo que viene en adelante será un mando colegiado que por las condiciones de presión militar hará que sea prácticamente imposible una reunión y, por lo tanto, un consenso. A todo ello habría que añadir, sostienen las fuentes consultadas por El Espectador, que si Márquez es el ungido, podrían radicalizarse los distintos frentes de las Farc, por cuanto desde Venezuela no tendría capacidad de mando. En síntesis, que la organización va camino a fracturarse y en cabeza de los mandos medios quedaría toda la operación de narcotráfico, secuestro y extorsión con que se financia la guerrilla.

“No creo que Iván Márquez se devuelva acá a poner el pecho; él se podría quedar como una especie de canciller y mientras tanto Timochenko y Joaquín dirigirían la guerrilla en Colombia. Márquez ahora mismo cree más en la revolución de Venezuela que en la de Colombia”, le dijo a este diario uno de los mayores conocedores de los entresijos del conflicto, quien pidió el anonimato. “Si Márquez es nombrado como sucesor de Cano, muchos mandos medios que han visto que se mueve cómodamente en Venezuela podrían resentirse. Además, hay comandantes como Óscar Montero o El Paisa y alias El Médico que están pidiendo pista para tener mayor ascendencia en la guerrilla”, añadió uno de los miembros de la cúpula de las Fuerzas Armadas.

El sábado en la noche las Farc emitieron un comunicado en el que prácticamente cerraron la puerta para eventuales desmovilizaciones de la guerrilla como salida para la paz. No obstante, ayer en Cali siete miembros de esa organización se entregaron a las autoridades de la III División del Ejército, en consonancia con el discurso que dio el jefe de Estado, Juan Manuel Santos. Otra fuente consultada por este diario resumió así lo que está ocurriendo con las Farc: “Cada frente se está mandando prácticamente solo y otros están de lleno metidos en el narcotráfico para poder guardar algún dinero por si hay una negociación cerca”.

En el Cauca los operativos continúan. El gobierno Santos, más que cualquier otro, parece estar ganando la partida del conflicto. Por un lado tiene completamente arrinconadas a las Farc, pero vía Congreso, además, impulsa una ley para que los miembros de grupos armados ilegales tengan herramientas jurídicas para desmovilizarse.

Los 14 puntos del fracasado plan de batalla de Cano

En agosto de 2008 inteligencia del Ejército interceptó la hoja de ruta de la nueva comandancia de Álfonso Cano’ en la guerrilla de las Farc. Entre los 14 puntos que planteó resaltaban los siguientes:

Que Timoleón Jiménez, alias ‘Timochenko’ continúe desarrollando estrechos vínculos “con los amigos colaboradores del presidente (Hugo) Chávez”. Básicamente le encargaba que se mantuviera una presión internacional para ganar espacios políticos fuera de Colombia, presionar el canje de secuestrados por guerrilleros presos o extraditados, como ‘Simón Trinidad’ o alias ‘Sonia’, y conservar los nexos con el ex ministro del Interior venezolano Ramón Rodríguez Chacín, incluido en la Lista Clinton del Gobierno de E.U. por sus vínculos con las Farc.

Según el documento, ‘Cano’ pretendía crear un partido político del pueblo y buscar una alianza con el Movimiento Bolivariano y, en el campo militar, pasar a la guerra de guerrillas. También pidió gastar 5 ó 6 millones de dólares del fondo del Secretariado para adquirir material de guerra y comunicaciones y fortalecer la capacidad de combate. Para ello sugirió la compra de misiles.

El jefe guerrillero advierte que es importante reforzar los encuentros con los mandos del Eln y plantea que sería importante crear una fusión en zonas de dominio primordial de las Farc, como Arauca. En el documento, fechado el 16 de agosto de 2008, ‘Cano’ felicita a los jefes guerrilleros ‘Jesús Santrich’ y alias ‘Matías’ por su trabajo las células del Cauca, Valle y Nariño, tres departamentos claves para la guerrilla, en especial por sus cultivos de coca.

‘Alfonso Cano’ consideró en ese momento que la mejor manera de detener el avance de las operaciones militares del gobierno son los campos minados —“ya conocemos que es el único factor que los detiene e intimida”—, por lo que solicita aumentar los cursos de explosivistas y ejecutar atentados que infundan terror y que eviten “un ambiente de derrota progresiva de las Farc”. Y señaló ‘Cano’ que había una urgencia en la guerrilla por infiltrar al Ejército, tal como lo estaban intentando los bloques Sur y Oriental.