Las Bacrim se extienden a territorio venezolano

Los Urabeños, Los Rastrojos y Los Paisas estarían formando alianzas con delincuentes comunes.

Grupos paramilitares colombianos, que formaron parte de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), extendieron sus acciones en poblaciones fronterizas del oeste venezolano, donde, según informó la prensa local el lunes, se dedican al narcotráfico en alianza con delincuentes comunes.

"Usted escucha Los Urabeños, Los Rastrojos, Los Paisas, Los Gaitanistas, Los Águilas Negras, ellos están generando un conflicto binacional porque toman el eje fronterizo como zona de aliviadero que permite la impunidad", dijo el director de la Policía del Estado Táchira, Jesús Berro, al diario El Nacional.

"Ahora están organizados con la delincuencia común, con disidencia y se han atomizado", apuntó el responsable, citado en un reportaje del diario venezolano, en el que se asegura que al menos 20 personas fueron asesinadas en las últimas semanas en la frontera colombo-venezolana por la acción de estos grupos, que tienen como principal "negocio" el narcotráfico.

"El terror es un elemento mediante el cual estos grupos someten al silencio a personas en razón de amenazarlos con su vida si no cooperan con ellos", dijo por su parte el gobernador de Táchira, César Pérez Vivas, sobre los llamados grupos "neoparamilitares" que antiguamente pertenecieron a las AUC, según El Nacional.

"Una verdadera masacre permanente se está produciendo en la zona que es responsabilidad de la Guardia Nacional", señaló también este gobernador opositor del presidente Hugo Chávez, al considerar necesario que los gobiernos de Colombia y Venezuela "establezcan coordinaciones para combatir las acciones" de estos grupos.

Según el reportaje, algunos de estos grupos -y en especial Los Rastrojos y Los Urabeños- se disputan el control de un área de la frontera colombo-venezolana donde se maneja el abastecimiento de sustancias químicas para la elaboración, procesamiento y distribución de la cocaína.

Para lograr el control del área, las bandas también amedrentarían a los locales a través de amenazas de muerte y extorsiones, dijo el Nacional.

Venezuela y Colombia comparten una frontera de 2.219 km afectada por acciones del narcotráfico, paramilitarismo, guerrilla y delincuencia común.

En abril de 2006, el gobierno colombiano anunció el fin oficial de la desmovilización de las AUC iniciada en 2003 y durante la cual más de 30.000 paramilitares entregaron sus armas.

El origen de las AUC se remonta a los años ochenta cuando nacieron las primeras fuerzas de ultraderecha.