Expresidentes Betancur y Pastrana explicarán proceso de creación de la UP

Así lo determinó el Consejo de Estado en una histórica decisión en el proceso con el que se busca restablecer la personería jurídica.

Los expresidentes de la República, Belisario Betancur y Andrés Pastrana tendrán que presentar declaración dentro de la demanda con la que se busca restablecer la personería jurídica del Partido Unión Patriótica (UP).

En la trascendental decisión tomada por la Sección Quinta del Consejo de Estado, se señala que es menester que los exmandatario den detalles de las condiciones políticas en las que se creó la colectividad, el cual nación después de las negociaciones de paz llevadas a cabo entre el Gobierno y las Farc, en el año de 1985, año en el cual Belisario Betancur era presidente.

En este caso se busca establecer el marco político, económico, social y cultural que existía en la época, y el que conllevó a la creación de dicho partido, conformado por guerrilleros que habían abandonado las armas y buscaban una salida política al conflicto armado.

Durante la administración de Betancur la Unión Patriótica empezó su marcha política con el fin de conseguir adeptos y votantes en gran parte del territorio nacional para las elecciones celebradas en 1986, en la cuales consiguieron un número importante de votos logrando importantes puestos en alcaldías, gobernaciones, concejos y asambleas.

En este proceso, tendrá que responder Andrés Pastrana, quien vio durante su Gobierno (1998 -2002) eran asesinados la mayoría de los miembros de la UP en lo que se conoció como el “exterminio”.

En ese año, una reforma política derivó en la desaparición del movimiento, al final del periodo presidencial de Pastrana al no alcanzar un margen mínimo de votos durante las elecciones parlamentarias de aquel año, el Consejo Nacional Electoral dispuso el retiro del reconocimiento político a la UP, a través de las resoluciones 5659 y 7477 de 2002.

En los últimos meses, sobrevivientes del partido de izquierda y la Corporación Reiniciar demandaron la nulidad de ambas directivas, que ahora son materia de estudio en la Sección Quinta del alto tribunal.