Fiscalía imputó cargos a implicados en "feria de contratos" en el Hospital de Meissen

En el centro médico se presentaron irregularidades por más de 2.000 millones de pesos.

Ante el juez 4  de garantías, un fiscal de la unidad anticorrupción le imputó cargos a tres personas implicadas en el llamado “festival de contratos” en el Hospital de Meissen que tuvo un valor superior a los 2.000 millones de pesos.

Durante la diligencia judicial, la Fiscalía le imputó los delitos de peculado por apropiación y peculado por apropiación en modalidad de tentativa a Blanca Dora Reyes, una contratista del Hospital quien habría recibido seis contratos por un valor superior a los 1.500 millones de pesos para el suministro de alimentos no perecederos.

En este caso llamó la atención la Fiscalía sobre el hecho de que dichos contratos fueron hechos de manera directa, por lo que se presentó una seria irregularidad puesto que no se hizo licitación pública como se exige. 

Igualmente se indicó que la contratista elevó "considerablemente" los precios de los alimentos y elementos no perecederos, afectando así las finanzas del Hospital ubicado en la localidad de Ciudad Bolívar.

'Hubo una alianza funesta entre la contratista y las directivas del Hospital para vender productos caros y comprarlos a exagerados precios', manifestó el representante del ente acusador.

En el caso de la subgerente administrativa del Hospital distrital, Marleny Sierra, le fueron los delitos de peculado por apropiación a favor de terceros y contratos si el cumplimento de los requisitos legales.

En su intervención la Fiscalía General manifestó que la mujer celebró dos contratos por un valor cada uno de 186 millones de pesos para la compra de 1.544 colchones y colchonetas, las cuales en su gran mayoría, se encuentran en las bodegas del centro hospitalario.

"En este caso no se presentaron estudios técnicos para determinar la necesidad de dicha compra", precisó el fiscal anticorrupción.

La mujer, que es asesorada legalmente por el exfiscal General, Mario Iguarán, no aceptó los cargos que le imputó el ente investigador y acusador. 

Por su parte la Fiscalía General le imputó al exgerente del Hospital, Carlos Lizcano los delitos de violación al régimen de incompatibilidades e inhabilidades, como autor, y a título de coautor los cargos de peculado por apropiación a favor de terceros en modalidad continuada, contratos sin los requisitos legales, falsedad ideológica en documento público, peculado por apropiación a favor de tercero, peculado por apropiación a favor de terceros en modalidad tentada.

Durante la diligencia judicial se conoció que el médico José Félix Restrepo está negociando un preacuerdo con la Fiscalía General en la investigación que se adelanta por dichas multimillonarias contrataciones.

Así mismo,  Julio Gómez Doncel, padre del polémico contratista Julio Gómez, no se presentó a la diligencia judicial puesto que registró una excusa médica. Ante esto, la Fiscalía General anunció que le imputará cargos en otra audiencia cuya fecha se definirá en los próximos días.  

El derroche

Langostinos, tocino, costillas de ternera, merluza, queso amarillo fino, botellas de vino, unidad de huevo comprada a 380 pesos, libra de café a 17.000 pesos, entre otros insumos, hacían parte del rubro cargado a la minuta de alimentación para pacientes atendidos en el Hospital de Meissen.

Estos y otros hallazgos fueron presentados por la Secretaría de Salud, que luego de realizar un acompañamiento a este centro hospitalario de II nivel durante cerca de tres meses pudo evidenciar gastos descomunales en alimentación, papelería, combustible, nómina, entre otros. Por ejemplo, se encontró que por cada 10 kilómetros que recorría un vehículo, facturaba un consumo de combustible de 6,2 galones de gasolina.

También se hizo pública la inversión de 1.514 millones de pesos de contratos suscritos entre 2009 y 2012 para consultores y facilitadores del diseño y la implementación del Sistema de Gestión de Calidad.

La revelación en nómina, de honorarios pagados a un asesor por la suma de 25 millones de pesos mensuales, así como perfiles contratados no existentes y funcionarios con dos y tres contratos simultáneos, entre otros hallazgos dejaron al descubierto la falencias administrativas y de control por parte de la gerencia.

En ese momento, el secretario de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, denunció que durante el año 2009 las juntas directivas se reunieron en lujosos hoteles de Bogotá. “Doce juntas directivas que se hacían en los hoteles más exclusivos de la ciudad, eso le costó al hospital en el año 2009 14 millones de pesos”, señaló.

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