'El Paisa', un objetivo clave

Desde 1995 lidera la columna Teófilo Forero de las Farc, responsable de los peores crímenes que se le han conocido a ese grupo insurgente.

A Hernán Velásquez, alias ‘El Paisa’, las autoridades lo responsabilizan de crímenes tan graves como la bomba contra el club bogotano El Nogal.  /Archivo
A Hernán Velásquez, alias ‘El Paisa’, las autoridades lo responsabilizan de crímenes tan graves como la bomba contra el club bogotano El Nogal. /Archivo

Mientras en La Habana las Farc y el Gobierno dialogan, en Colombia la Fuerza Pública le sigue la pista a Hernán Darío Velásquez Saldarriaga, alias El Paisa, uno de los hombres más relevantes de esa organización guerrillera. El Paisa, en términos de guerra, se convirtió en el objetivo militar más importante en el sur del país luego de que fuera abatido el jefe de la columna móvil Jacobo Arenas, Leonidas Zambrano, alias Caliche.

Con la muerte en combate de Caliche, las autoridades dejaron sin cabeza a una de las dos columnas móviles que durante años han aterrorizado el sur del país. La otra, la Teófilo Forero, es comandada precisamente por El Paisa, un hombre a quien las autoridades ya tienen fichado: saben que le gustan las armas, específicamente las nuevas, y que acostumbra reunirse con traficantes de armamento y de estupefacientes.

Saben, además, que tiene conocimientos sobre pilotaje, explosivos y manejo de masas. Desde el año pasado, cuando el Ejército comenzó su campaña ‘Espada de Honor’ con el fin de golpear a las organizaciones guerrilleras y criminales, han sido capturados 71 miembros de la Teófilo Forero. Por su parte, 22 guerrilleros han sido abatidos, entre ellos el jefe de seguridad de El Paisa, alias Nicuro. Asimismo, 15 guerrilleros se han desmovilizado. Sin embargo, para las Fuerzas Militares es prioridad dar con el paradero de El Paisa.

Este hombre, de 50 años y oriundo de Remedios (Antioquia), es desde mediados de los años 90 el jefe de esta columna que, de acuerdo con documentos oficiales conocidos por El Espectador, cuenta hoy con 240 miembros, cinco compañías y fuerte presencia entre Caquetá, Huila y Meta. Una de esas compañías se llama Sonia La Pilosa, en honor a la compañera sentimental de El Paisa que fue capturada en 2010.

En los últimos meses esta columna ha protagonizado hostigamientos contra la Policía. La Fuerza Pública intenta establecer si además estaría planeando un ‘Plan pistola’ contra uniformados en San Vicente del Caguán, Puerto Rico y Florencia, en Caquetá. Todo, orquestado por El Paisa, el hombre cuyo prontuario incluye asesinatos, secuestros, atentados y tomas.

Esta no es la primera vez que se conoce que la Fuerza Pública ha enfilado sus baterías en contra de El Paisa. Los hechos que se atribuyen a su liderazgo no dan para menos: ataque a la base militar de Las Delicias en 1996; asesinato del representante a la Cámara Diego Turbay Cote y cinco personas que se encontraban con él, entre ellas su madre Inés Cote, en 2000; asalto al edificio Altos de Miraflores en Neiva, en 2001, en que fueron secuestrados la excongresista Gloria Polanco y sus hijos; secuestro del senador Jorge Gechem Turbay en 2002, como antesala al fin de la zona de distensión.

La lista de este escurridizo jefe guerrillero, que era hombre de confianza del Mono Jojoy, sigue: en 2002 planeó y ejecutó el secuestro de 12 diputados del Valle, de los cuáles sólo uno —Sigifredo López— regresó a la libertad con vida; un año más tarde, su mano criminal sacudió a Bogotá con el bombazo al Club El Nogal: murieron 36 personas. En 2006 llevó a cabo la masacre de nueve concejales de Rivera (Huila), y a finales de 2009, hombres bajo su mando secuestraron y degollaron al gobernador de Caquetá, Luis Francisco Cuéllar Carvajal, quien ya había sido plagiado cuatro veces por esa organización guerrillera.

Un extenso historial

Hernán Darío Velásquez Saldarriaga se inició en la criminalidad de la mano del capo de capos Pablo Escobar, como parte de su grupo de sicarios. No obstante, en 1982, con 19 años, se fue para la guerrilla porque tenía muchas amenazas en su contra y creía que en esa organización guerrillera lo protegerían. Estuvo en los frentes 1 y 16, así como en la red urbana en Bogotá.

El 4 de enero de 1989 fue capturado en Kingston (Jamaica) por el tráfico de mil fusiles, 250 ametralladoras y 600 granadas. En el operativo participó quien años después se convertiría en el director de la Policía, el general (r) Óscar Naranjo. Sin embargo, al regresar a Colombia, El Paisa fue dejado en libertad por asuntos de procedimiento.

En 1995 asumió como comandante de la Teófilo Forero. Documentos oficiales lo señalan como el tercero en importancia dentro del bloque Sur, por debajo de Joaquín Gómez y Pablo Catatumbo, este último negociador en La Habana. Es en buena parte por las acciones que El Paisa comanda que la Fuerza Pública señala que, a pesar de los diálogos de paz, no se puede bajar la guardia.

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