RSF denuncia amenazas de muerte de paramilitares a una radio comunitaria

<p>La organización Reporteros Sin Fronteras denunció este viernes en París las amenazas de muerte atribuidas a paramilitares contra el director de la emisora comunitaria Ecos de Tiquisio, el sacerdote Rafael Gallego y otros dirigentes de organizaciones sociales.</p>

 RSF aseguró que Gallego, párroco de la población de Tiquisio, forma parte de una lista de personas a las que fueron dirigidos dos mensajes electrónicos atribuidos a las Águilas Negras, “una unidad paramilitar salida de las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, y muy presente en los departamentos septentrionales del país”.

“Con estas maniobras de intimidación, las Águilas Negras intentan no sólo extender el miedo entre los trabajadores de la emisora, sino también desacreditarles ante la población local, intentando consolidar así su influencia en la zona, muy afectada ya por la violencia armada” , señaló RSF en un comunicado.

La organización defensora de la libertad de prensa pidió a las autoridades de Bolívar que garanticen “la protección de Gallego y de todos los profesionales de la radio”.

En un comunicado fechado el 16 de abril de 2008, la Red de Emisoras Comunitarias del Magdalena Medio  (Aredmag) , a la que pertenece Ecos de Tiquisio, denunció las amenazas de muerte dirigidas a los representantes de varias asociaciones regionales, entre ellos Gallego.

Firmado por el comandante del Bloque Norte de las Águilas Negras, Camilo Mora, el mensaje definía a esas personas como “objetivos militares” y anunciaba la creación de un “plan de aniquilamiento” , en el que todos iban a ser “exterminados uno por uno” , precisó RSF.

Indicó que el 19 de abril otro correo electrónico, enviado en nombre de la misma banda armada, acusaba a los dirigentes de las organizaciones sociales, religiosas y de defensa de los derechos humanos de “complicidad” con las guerrilleras Farc y Eln.

Ese día se celebró una reunión en Cartagena, capital de Bolivar, entre el presidente de ese departamento, representantes del Gobierno central y emisarios de la iglesia católica.
Tras la reunión, Gallego anunció que él y los otros curas amenazados habían decidido no aceptar la protección ofrecida por la policía del Estado, precisó RSF.