Van cinco militares capturados por masacre de San José de Apartadó

<p>La decisión de la Fiscalía afecta a tres subtenientes, cuatro sargentos segundos y ocho cabos del Ejército, por la masacre de once personas en 2005.</p>

La base del proces es el testimonio de Jorge Luis Salgado, un paramilitar desmovilizado que acusó a varios militares de asociarse con miembros de las autodefensas para asesinar a 11 personas en San José de Apartadó, en 2005.

La Fiscalía solicitó al general Mario Montoya, en un comunicado, la captura inmediata de los subtenientes Jorge Humberto Milanés Vega, Édgar García Estupiñán y Alejandro Jaramillo Giraldo.

Además la de los sargentos segundos Ángel María Padilla Petro, Henry Guasmayán Ortega, Darío José Brango Agamez y Óscar Jaime González. Los cabos Sabaraín Cruz Reina, Ricardo Bastidas Candia, Héctor Londoño Ramírez, Luis Gutiérrez Echeverría, Jesús David Cardona Casas, Yuber Carranza Rodríguez, Ramón Mican Guativa y José Carmona.

Por información extraoficial se sabe que ya se realizaron cinco capturas.

Masacre en una comunidad de paz

El crudo recuento que realizó Salgado a las autoridades, permitió establecier los hechos que hace tres años rodearon la masacre. El pasado 30 de enero, el desmovilizado relató cómo las Auc, presuntamente, en complicidad con varios miembros de la Fuerza Pública asesinaron a tres niños y ocho adultos en la comunidad de paz de San José de Apartado.

"Los niños estaban debajo de la cama. La niña era muy simpática, de unos 5 ó 6 años y el peladito también era curiosito (...) Propusimos a los comandantes dejarlos en una casa vecina pero dijeron que eran una amenaza, que se volverían guerrilleros en el futuro (...) 'Cobra' tomó a la niña del cabello y le pasó el machete por la garganta".

El 22 de febrero de 2005 a la comunidad de San José de Apartadó entraron hombres del ejército y de las Auc en una operación militar que terminó con la vida de varios campesinos de esa región, entre ellos, el líder comunitario Luis Eduardo Guerra, su esposa y sus hijos. Esta comunidad se declaró neutral en 2000, luego de sufrir constantes ataques de los diferentes actores del conflicto armado.

Según el relato de Salgado, "el padre de la niña degollada les suplicaba de rodillas que no mataran a los menores". Además contó cómo la niña creyó que se trataba de un paseo y le guardó a su hermanito una muda de ropa para el viaje. "Le decía adiós con la manito", recordó Salgado.

Los hechos narrados por el paramilitar le permitieron a un fiscal especializado dictar una medida de aseguramiento a Joel José Vargas Flórez y de José Clímaco Falco, alias 'Cobra', dos ex jefes paramilitares señalados de participar activamente en la masacre.

Un hecho repudiable

Desde el 2002, la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA había formulado medidas cautelares, en las que le exigía al Gobierno nacional velar por la seguridad de cada uno de los miembros de esa comunidad de paz.

Las denuncias por este caso y otros asesinatos cometidos en Apartadó están en trámite en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Washington. Además varios informes han sido puestos en conocimiento a la Corte Penal Internacional, al Parlamento Europeo, a la Oficina de la Alta Comisionada de Derechos Humanos de la ONU y a otros organismos internacionales.