Acusan a militar retirado sirio de vínculos con las Farc

Yamal Yusef, según las autoridades de EE.UU., cambió armas por droga.

El traficante de armas y ex militar sirio Yamal Yusef, que fue trasladado este miércoles a Nueva York desde Honduras, fue acusado de participar en un plan para vender armas a las Farc a cambio de casi una tonelada de cocaína, según informó la Fiscalía federal en Manhattan.

Las autoridades estadounidense alegan que Yusef, también conocido como Talal Hasan Gantu, negoció junto a otros implicados en ese país centroamericano la venta de diversos tipos de armas a las Farc a cambio de 938 kilos de cocaína.

Yusef y sus asociados no conocían, sin embargo, que los presuntos representantes de ese grupo armado colombiano con los que negociaban eran en realidad informantes que trabajaban de forma confidencial con la Dirección Estadounidense Antidrogas (DEA), explicó este miércoles la Fiscalía en un comunicado de prensa.

Entre el armamento que se ofrecía para el canje se incluían un centenar de rifles de asalto AR-15, una cantidad similar del modelo M16, una decena de ametralladoras M-60, unas 2.500 granadas de mano, explosivos y misiles tierra-aire.

En el documento acusatorio dado a conocer este miércoles se explica que las Farc son un grupo terrorista internacional que, además de realizar actos de violencia en Colombia, se convirtió en el “mayor suministrador de cocaína del mundo” y que tanto EE.UU. como la Unión Europea lo consideran una organización terrorista.

Se señala además que las Farc es una organización muy estructurada y de estilo militar, con entre 12.000 y 18.000 miembros, y que para llevar a cabo sus actividades terroristas y su objetivo de derrocar al Gobierno electo democráticamente de Colombia “intenta activamente” obtener armas y munición.

Las autoridades estadounidenses alegan que, desde julio de 2008, Yusef y otros cómplices a los que no se identifica han estado negociando con fuentes confidenciales de la DEA en Centroamérica y acordaron intercambiar armamento de tipo militar por grandes cantidades de cocaína.

“Los conspiradores alegaron que las armas habían sido robadas de Irak y estaban almacenadas en la casa de un pariente de Yusef en México. Mantenían que ese familiar era miembro de Hizbulá”, señala el documento acusatorio, que recuerda que ese grupo está considerado también por Estados Unidos como una organización terrorista.

Las autoridades describen en su escrito de acusación diversas reuniones que tuvieron lugar en Honduras en septiembre y octubre del pasado año entre representantes de Yusef e individuos que se hacían pasar como representantes a las Farc hasta que, a finales de octubre, quedó acordada la transacción.

El ex militar sirio está acusado de participar en un plan de narco-terrorismo, delito para el que se establece desde una pena mínima de 20 años de prisión hasta cadena perpetua.

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