Denuncian que indígena detenido por masacre de Awas es de 'Los Rastrojos'

El presidente de la Onic advirtió además que Jairo Miguel Paí también se acercó a grupos guerrilleros.

Jairo Miguel Paí, detenido el lunes por su presunta implicación en la reciente masacre de doce indígenas Awá, es un aborigen de este mismo pueblo que pertenece a la organización de 'Los Rastrojos', según denunciaron los presidentes de la Organización Nacional Indígena de Colombia (Onic) , Luis Evelis Andrade, y de la Unidad Indígena del Pueblo Awá (Unipa) , Gabriel Bisvicus.

Sin embargo, los líderes aborígenes advirtieron de que el detenido también se acercó a grupos guerrilleros con actividad en la región y ofreció colaboración al Ejército.

Es "muy peligroso el grupo al que pertenece (Paí)", afirmó Bisvicus, quien viajó a la capital colombiana para participar en un acto en memoria de los doce niños y adultos awás asesinados el pasado 26 de agosto en las montañas de Nariño, departamento de la frontera sur con Ecuador.

La matanza fue cometida por varios hombres armados con fusiles y pistolas y vestidos con prendas militares en el domicilio de Tulia García, testigo en un proceso por el asesinato de su esposo, muerto el pasado mayo a manos, al parecer, de miembros del Ejército.

Las autoridades colombianas mencionaron la implicación de Paí pocas horas después de los hechos.

Pese al arresto por la supuesta implicación de Paí con la masacre, Bisvicus sostuvo que esta detención se produjo dentro de un proceso por el homicidio de un campesino con el que fue vinculado el aborigen.

"Sabemos que lo detuvieron por una denuncia por un homicidio", insistió el presidente de la Unipa, que precisó que Paí hizo parte del desaparecido Bloque Libertadores del Sur (BLS), de la Auc, organización que se disolvió a mediados de 2006 tras desmovilizar a más de 31.000 paramilitares.

El BLS actuó en Nariño y Putumayo, bajo el mando de 'Pablo Sevillano', que se desarmó en julio de 2005 junto a 677 paramilitares, entre los que no estaba Paí, que siguió en armas.

El presidente de la ONIC puntualizó que Paí "ha sido un delincuente que ha estado en el paramilitarismo, que a veces ha tratado de acercarse o colaborar con la insurgencia (guerrilla) y lo que comenta la gente, que no se atreve denunciarlo, es que lo han visto ofreciendo colaboración al Ejército".

En este sentido, Andrade dijo que en la Onic esperan que esta detención, así sea por otro caso, ayude a esclarecer esta matanza, que se suma a los más de cien casos de asesinato de miembros de la misma etnia que se han registrado en los años recientes.

El dirigente aborigen admitió que tiene dudas de que este crimen masivo pueda corresponderse con una venganza o litigios entre familias indígenas, que es una de las hipótesis que han sido planteadas por algunas autoridades.

"Nos parece grave, porque los indígenas, generalmente, se vengan con armas de otro tipo, con machete, con flecha, pero no con este armamento tan sofisticado (fusiles y pistolas)" , advirtió Andrade, para quien detrás de la masacre debe haber una fuerza o grupo "con mayor organización o capacidad".

Andrade y Bisvicus encabezaron el acto de homenaje a las víctimas, que comenzó con un desfile fúnebre simbólico por la céntrica carrera Séptima de Bogotá, entre la sede de la Onic y la histórica Plaza de Bolívar, donde fueron depositados doce ataúdes con los nombres de las víctimas.

Un ritual de armonización, a cargo de un "taita" (sacerdote indio) , hizo parte del programa de este homenaje, que incluyó la liberación de decenas de globos y el intento de elevación con cometas que también tenían escritas las identidades de los fallecidos.

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