Imputarán cargos a Mario Aranguren por caso DAS

Mario Aranguren, director de la Uiaf, tendrá que enfrentar un proceso por concierto para delinquir, prevaricato y abuso de autoridad.

El director de la Unidad de Inteligencia y Análisis Financiero, Mario Aranguren, junto a Luis Eduardo Daza y Martha Inés Leal, directora de inteligencia, tendrán que asistir a una audiencia de imputación de cargos el próximo 26 de mayo, por el caso del espionaje telefónico y financiero de que fueron objeto algunos magistrados de las altas cortes y otros personajes políticos.

Concretamente a Aranguren y a sus dos directivos de la Uiaf se les procesará por haber revelado información confidencial sobre la situación financiera y los movimeintos bancarios de varios magistrados. 

En 2008, el subdirector de contrainteligencia del DAS Jorge Alberto Lagos León le pidió a la dirección de la UIAF información sobre seis personas allegadas al empresario Ascencio Reyes Serrano.

El oficio quedó fechado el 22 de abril de 2008 y da cuenta de cómo Jorge Alberto Lagos le pidió al director de la UIAF, Mario Aranguren, información sobre los tres hijos y tres allegados del empresario.

La entonces directora del DAS, María del Pilar Hurtado, ya reconoció públicamente que fue citada en la Casa de Nariño para que investigara a Reyes porque sobre él recaían sospechas por sus relaciones con dignatarios de la justicia y porque supuestamente el objetivo era esclarecer si la Corte estaba infiltrada por el narcotráfico y la Fiscalía por el paramilitarismo.

María del Pilar Hurtado admitió que la persona que la citó fue el secretario general de la Presidencia, Bernardo Moreno Villegas. Hace pocos días el senador Rodrigo Lara Restrepo reveló que por la misma época, cuando oficiaba como Zar Anticorrupción, el asesor de la Presidencia, José Obdulio Gaviria, lo llamó para hacerle el mismo requerimiento en relación con Ascencio Reyes. Lo cierto es que la respuesta de la UIAF al subdirector de contrainteligencia del DAS no se hizo esperar. 48 horas después de la petición del capitán Lagos ya estaba lista la respuesta.

El 24 de abril de 2008, en un oficio firmado por el subdirector de análisis de operaciones de la UIAF, Luis Eduardo Daza, el organismo le envió al DAS 111 folios sobre lo requerido, en un dossier que poco a poco se filtró a los medios de comunicación con un sugestivo rótulo: "El Caso Paseo". Un detallado reporte sobre el viaje que los magistrados de la Corte Suprema de Justicia hicieron a Neiva el 9 de junio de 2006 para celebrar la designación de Yesid Ramírez, hijo de esta tierra, como presidente del alto tribunal. Ese informe representó un nuevo intento por desacreditar las investigaciones de la parapolítica.

Las sospechas sobre el empresario huilense Ascencio Reyes Serrano causaron efecto y los medios de comunicación, incluido El Espectador, dieron cuenta de su papel protagónico ante los dignatarios de la justicia. El aspecto más polémico e insuficientemente investigado, sus relaciones comerciales con el narcotraficante José María Ortiz Pinilla, extraditado a Estados Unidos en enero de 2008. Lo más publicitado, el pago que hizo a la empresa Viajes y Turismo Basan, de propiedad de su familia, del viaje que hicieron los magistrados de la Corte Suprema de Justicia a Neiva en 2006. Un informe que levantó polvareda y suspicacias.

El Espectador constató que el principal reporte de la UIAF llegó al DAS el 25 de julio de 2008, y que fue recibido por Marta Leal, la misma funcionaria que hizo presencia en la reunión en la Presidencia con alias Job y que hoy es investigada por la justicia por haber emitido un informe falso con fecha equivocada sobre lo sucedido en dicho encuentro. Además, la UIAF siguió enviando datos clave al DAS para detallar, por ejemplo, giros del magistrado del Consejo de la Judicatura Alfredo Escobar a Ascencio Reyes por $25 millones, o depósitos del actual presidente del Consejo de Estado, Rafael Lafont, al mismo personaje.

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