¿Qué se sabe de la recaptura de Aida Merlano?

hace 3 horas
El expediente ya está en manos de jueces

Así afectó la mafia al proyecto Meritage

Esta es la primera parte de la historia de un proceso de extinción de dominio en el que participan agencias como el FBI, la DEA y la OFAC, y que tiene al borde de la quiebra a la propuesta inmobiliaria más ambiciosa de Medellín. En juego está un negocio de $470.000 millones.

El estadounidense Ángel Seda, gerente del proyecto Meritage Luxury Community. Nelson Sierra

Hace casi 10 años, en julio de 2007, después buscar negocios inmobiliarios en México, Cuba, Costa Rica, República Dominicana o Panamá, el ciudadano norteamericano Ángel Seda llegó a Colombia. Con licencia de constructor y título de la Universidad de California, encontró en Medellín el escenario para consolidar su empresa Royal Property Group. Después de algunos proyectos, terminó liderando el plan hotelero y de vivienda más ambicioso hoy en Antioquia: el Meritage Luxury Community. El mismo por el cual libra una dura confrontación judicial en la que la mafia es protagonista y que ya está ante jueces. (Lea aquí la segunda parte de este reportaje)

Ángel Seda no tuvo problemas para desarrollar el hotel Charlee en el Parque Lleras en 2008. Tampoco para promover un proyecto hotelero en Guatapé (Antioquia). En 2013, con apoyo económico de socios de su país y la fiduciaria Corficolombiana, concretó la compra de un terreno de 56 hectáreas, situado a escasos minutos del peaje de la vía Las Palmas que conduce al aeropuerto de Rionegro. El terreno fue comprado a la empresa La Palma Argentina y CIA. Ltda, que a su vez lo había adquirido en 2007 a la reconocida modelo paisa Tatiana Gil Muñoz y a su prima y hermana de crianza, Mónica Marcela Rendón.

A pesar de que el negocio se hacía con una reconocida top model colombiana, en su momento la sociedad La Palma Argentina pidió a la Fiscalía una certificación sobre la legitimidad del bien. El 30 de octubre de 2007, el ente investigador respondió que no encontró registro de que estuviera involucrado en investigaciones penales o en trámites de extinción de dominio. De todas formas, para curarse en salud antes de comprar el terreno, en 2013 Seda y Corficolombiana decidieron garantizar que no existieran problemas legales. Por eso optaron por contratar un estudio de títulos.

Lo hizo la firma Otero & Palacio, que consultó los nombres de los que figuraron como dueños del bien, y comprobó que ninguno aparecía en la Lista Clinton. Luego presentó un derecho de petición a la Fiscalía, que reiteró en septiembre de 2013 que no había antecedentes judiciales ni de las personas ni del inmueble en cuestión. Corficolombia aplicó controles antilavado de activos y tampoco halló anomalías. En consecuencia, en octubre de 2013 se suscribió el negocio de compraventa por $40.000 millones que dio vida al proyecto Meritage para construir 414 apartasuits, 36 locales y 116 casas.

Todo iba bien. El proyecto vendió el 97% de la primera fase y se había logrado el punto de equilibrio para el resto del negocio avaluado en $470.000 millones, hasta el 3 de agosto de 2016. Ese día, apareció en el predio una fiscal de la Dirección de Extinción de Dominio y lo embargó. La Fiscalía justificó la decisión como parte de un proceso de extinción de dominio iniciado en abril de ese año. Es decir, pasó lo que los socios del proyecto Meritage temían: que el bien estuviera vinculado con la mafia. Además, el caso se relacionó con los reclamos de un particular que argumentaba ser dueño de esas tierras, ubicadas en la vereda Perico de Envigado.

El reclamante resultó ser Iván López Vanegas, extraditado a Estados Unidos en noviembre de 2003 y condenado a 282 meses de prisión en una Corte de Miami por tráfico de drogas. En 2007, el caso fue revocado porque López probó que la droga nunca llegó a Estados Unidos sino a Europa. Cuando eso sucedió, según relató en una tutela interpuesta a comienzos de 2016, ya se había enterado por su hijo Sebastián López que miembros de la tenebrosa Oficina de Envigado le habían quitado los predios donde hoy se realizan las obras del proyecto Meritage. Además, su hijo le contó que lo hicieron después de secuestrarlo en septiembre de 2004.

Durante el plagio, al parecer, a Sebastián López lo obligaron a firmar un papel en blanco y escrituras de los terrenos. Así, supuestamente, pudo la Oficina de Envigado concretar el traspaso del bien. Por eso López, una vez libre, empezó a reunir información para saber quién se había quedado con sus tierras. De esa forma llegó a Héctor Restrepo Santamaría, alias Perraloca, un exparamilitar que operó en el suroeste antioqueño y se desmovilizó con el bloque Bananero en noviembre de 2004, pero que básicamente era narcotraficante. Por eso terminó extraditado y preso en Estados Unidos.

Iván López decidió buscarlo. Para llegar a él contactó a Guillermo Arango uribe, conocido como Guru, un negociante de tierras en Medellín y esposo de la modelo Tatiana Gil, a quien conocía porque había sido novia de su hijo Sebastián López. En 2011, López viajó a Bogotá, se reunió con Guru en el hotel Marriot de la 95, y éste le consiguió la cita con Perraloca para la primera semana de diciembre de ese año. En compañía de Sebastián y de un abogado, la reunión se realizó en un centro comercial de Miami. En esta cita, Perraloca reconoció que él había participado en el negocio, pero que no quería tener problemas con el destino de esa propiedad.

López contó que incluso Perraloca le ofreció $10.000 millones y hasta una tierra en Cartagena para resolver el problema, pero que se quedó esperando casi tres años a que esa promesa se cumpliera. Luego Perraloca fue capturado. Entonces, en julio de 2014, López decidió acudir a la Fiscalía y denunció lo sucedido desde el secuestro de su hijo en 2004. Es decir, tardó casi 10 años en reportar a las autoridades los hechos y lo hizo un año después de iniciadas las obras del proyecto Meritage. Según él, se demoró porque estaba recopilando la documentación del caso.

Además del lío penal, López presentó la tutela para tratar de embargar el predio y detener la obra urbanística. En ambos escenarios quedó evidenciada la mano de la mafia. La historia de la tierra donde se construye el Meritage comenzó con Iván López Vanegas y su hermano medio, Jaime Orozco Vanegas, quienes la compraron en 1994, dividieron en proporciones del 75% y 25% respectivamente y parcelaron en dos lotes. Hasta que apareció un tal Luis José Varela Arboleda comprando toda la parte de Iván López en 2004. Varela Arboleda resultó ser un vendedor callejero de mangos y cuidador de carros en Medellín registrado en el Sisbén. Citado por la Fiscalía, Varela declaró que nunca ha tenido dinero para comprar nada y había extraviado su cédula.

Después de la compra a nombre del tal Varela, se dieron otras transacciones y apareció en escena el ingeniero José Ignacio Cardona Rodríguez comprando ese mismo 75% del terreno. El otro 25% siguió en manos de Jaime Orozco, hermano medio de Iván López. Cardona declaró ante la Fiscalía que en abril de 2005 lo contactó Jaime Orozco para hacer un trabajo de topografía en el predio de la vereda Perico y que luego éste le propuso que las escrituras quedaran a su nombre para facilitar la parcelación de los terrenos con miras a un futuro proyecto inmobiliario.

El ingeniero Cardona añadió que entre septiembre y octubre de 2006, por orden de Jaime Orozco Vanegas, traspasó las escrituras a su nombre así: el 16,1% a la firma inversiones Aler de Medellín, dedicada a la compraventa de tierras, y el 83,9% a la modelo Tatiana Gil y su prima Mónica Rendón. En otras palabras, junto al 25% de Jaime Orozco, los cuatro se convirtieron en los dueños del predio. A pesar de que Cardona aparece en todos los trámites, aseguró a la Fiscalía que nunca conoció al cuidador de carros ni a las dos mujeres ni a Iván López ni a su hijo Sebastián. Siempre obró por instrucciones de Jaime Orozco.

Un año después, en septiembre de 2007, la modelo Tatiana Gil y su prima le vendieron su porcentaje a la sociedad La Palma Argentina por $50 millones menos de lo que ellas habían comprado: $450 millones. La modelo fue citada por la Fiscalía y manifestó que durante 10 años fue la pareja de Guillermo Arango o Guru, y que él siempre trabajó en compraventa de propiedad raíz. Sobre el negocio de la vereda Perico, al que entró por invitación de Guru, sostuvo que se hizo a través de tres comisionistas, pero que el verdadero vendedor del lote era Héctor Restrepo, alias Perraloca, de quien dijo que no era amiga. Todos eran conocidos de su compañero Guru.

Si alias Perraloca no aparece en ninguna de las negociaciones de los lotes donde hoy se construye el proyecto Meritage, y el ingeniero Cardona sí sale en los documentos, pero asegura que apenas cumplía órdenes de Jaime Orozco Vanegas, ¿quién estaba realmente detrás de este negocio de compraventa? En el expediente todavía no está claro, pero al menos la modelo Tatiana Gil señaló que Guru fue quien se quedó con los $405 millones que les dieron por su porción del lote. Lo ratificó su prima Mónica Marcela Rendón, quien al ser consultada por la Fiscalía sobre por qué terminaron vendiendo por debajo del precio que compraron aclaró: porque necesitaban la plata.

Por esa misma época (2007) fue que Iván López recobró su libertad en Estados Unidos y, según él, cuando se enteró por su hijo Sebastián de lo que había pasado con su tierra en la vereda Perico. Cuatro años después, a través de Tatiana Gil contactó a Guru y así concretó la reunión en diciembre de 2011 en Miami con Perraloca para tratar de recuperar su propiedad. Lo que no quedó relacionado en su relato es que su hermano medio, Jaime Orozco Vanegas, el hombre que en realidad controlaba las tierras en cuestión, murió el 9 de agosto de 2011, es decir, cuatro meses antes de la supuesta reunión de López y Perraloca en Miami.

Sobre su hermano medio Jaime Orozco, López declaró que no se comportó como era de esperar cuando él estuvo preso en Estados Unidos y que las relaciones con su viuda, Lina Beatriz Echeverry, son distantes. López agregó que cuando empezó a recaudar la documentación sobre el lote y apareció en ella su hermano, quiso conocer sus explicaciones, pero nunca pudo dialogar con él. La viuda de Jaime Orozco también compareció ante la Fiscalía y afirmó que nunca supo nada del supuesto secuestro de Sebastián López en 2004, que tampoco conoció al ingeniero Cardona y que la relación entre los hermanos López y Orozco era muy distante.

El pasado 7 de abril la Fiscalía comunicó que el proceso de extinción de dominio de las tierras donde se construye el Meritage ya fue enviado a jueces. El ente investigador no duda de que se trata de un bien relacionado con la Oficina de Envigado, que pasó por las manos de terceros que no tenían capacidad económica para comprarlo y que el estadounidense Ángel Seda y sus socios debían saber del oscuro pasado de sus expropietarios. Seda insiste en que hizo todo lo posible para blindar el proyecto Meritage y que sobre este predio hay una versión no contada de presiones indebidas y personajes que le han dicho que si no les paga $50.000 millones lo llevarán a la quiebra.

Lea en nuestra edición del lunes 17 de abril la segunda parte de este reportaje.

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Redacción Judcial

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Así afectó la mafia al proyecto Meritage

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