Así obtuvo el ‘hacker’ su preacuerdo

Diez años de cárcel podría pagar Andrés Sepúlveda. Se comprometió con la Fiscalía a ser testigo en procesos que se adelantan contra líderes del Centro Democrático.

Andrés Sepúlveda, el polémico ‘hacker’ que infiltró el proceso de paz. / Archivo

El hacker Andrés Fernando Sepúlveda acaba de recibir carta blanca para convertirse en el principal testigo contra los directivos del Centro Democrático. El juez 22 de conocimiento de Bogotá avaló su preacuerdo con la Fiscalía. Su condena se conocerá el 10 de abril. Lo más probable es que pague 10 años de prisión luego de aceptar su responsabilidad en cinco delitos —violación ilícita de comunicaciones, uso de software malicioso, espionaje, concierto para delinquir y violación de datos personales—. El protagonista del escándalo más grande en 2014 también se comprometió a colaborar en las investigaciones que se adelantan por las irregularidades que se cometieron en la fachada de inteligencia del Ejército Andrómeda.

Sepúlveda, el hombre que supuestamente infiltró los diálogos de paz en La Habana (Cuba), no asistió a la audiencia en que se avaló su preacuerdo, por motivos de seguridad. Desde que fue capturado el 5 de mayo de 2014, el hacker ha dado de qué hablar. Primero quedó en libertad por errores de procedimiento en su arresto. Veinticuatro horas después lo recapturaron. En esa época el ambiente para las elecciones estaba bastante agitado por las acusaciones que se lanzaban el presidente Juan Manuel Santos y Óscar Iván Zuluaga. Las investigaciones entraron en un punto muerto mientras pasaban las votaciones.

Todo parecía indicar que el hacker guardaría silencio. Luis Carlos Sepúlveda manifestó que desde la Fiscalía estaban presionando a su hermano para que arremetiera contra los miembros del Centro Democrático. La Procuraduría fue la que dio a conocer esta información y señaló que el 13 de junio de 2014 Andrés Sepúlveda confirmó la versión. Sin embargo, a finales de julio de ese mismo año todo dio un giro de 180 grados. El hacker contrató a otros abogados, se acercó a la Fiscalía para colaborar, cambió su versión sobre las supuestas presiones del ente investigador y, también, se reveló que existía un plan para asesinarlo en la cárcel La Picota.

De inmediato se ordenó su traslado a los calabozos del búnker. Se convirtió en el nuevo aliado de la Fiscalía y empezó a dar rienda suelta a sus controvertidas declaraciones. En agosto de 2014 apareció Sepúlveda en medios de comunicación. Señaló que habían sido funcionarios del Ministerio Público quienes lo habrían forzado a hablar contra la Fiscalía para desprestigiar la investigación. El hacker agregó que David Zuluaga, hijo de Óscar Iván y exgerente de la campaña presidencial, y el exasesor Luis Alfonso Hoyos fueron los que le dieron la orden de filtrar el proceso de paz, desprestigiar por redes sociales a Santos y comprar información que comprometía la seguridad nacional.

La Fiscalía anunció en octubre del año pasado que había llegado a un preacuerdo con Sepúlveda. Por esas fechas, la revista Semana reveló apartes del documento: “El primer delito por el que la Fiscalía lo acusará en forma legal es el de concierto para delinquir en calidad de autor (…) De acuerdo con el análisis de las evidencias 16, 28 y 29, siendo esta última la 29 la correspondiente a su celular iphone de donde se extractan conversaciones vía Skype con el señor Daniel Bajaña (hacker ecuatoriano) y otros, evidenciándose la comisión de delitos con permanencia en el tiempo (…) se tiene probabilidad de verdad que usted y otros cometieron el delito de acceso abusivo a un sistema informático agravado, ya que sin tener ninguna autorización accedió al correo del exvicepresidente Francisco Santos, de la secretaria de este y de alias Boris, miembro de la mesa de negociación de La Habana. (…) Todo lo anterior generando un riesgo para la Seguridad y Defensa Nacional”.

Ayer se terminó de consolidar la alianza entre Sepúlveda y la Fiscalía, que asegura tener un arsenal de pruebas contra Óscar Iván Zuluaga, David Zuluaga y Luis Alfonso Hoyos. El excandidato presidencial rindió interrogatorio el pasado 30 de enero. Su hijo lo hizo hace una semana en el consulado de Nueva York, porque manifestó que no podía venir al país por sus compromisos académicos. Por su parte, Hoyos se negó a ampliar su interrogatorio y salió del país. Está en Miami y, al parecer, si lo llegan a llamar a imputación de cargos, solicitará asilo en Estados unidos argumentando persecución política.

Además de los testimonios conta la familia Zuluaga y Hoyos, el hacker se ha convertido en uno de los pilares en las pesquisas del caso Andrómeda. Sepúlveda ha sostenido que a esta fachada de inteligencia le compró información de seguridad nacional, especialmente de las Farc. Ya será cuestión de días para que la Fiscalía determine el futuro de las investigaciones tanto en el caso de los militares como en el de los directivos del Centro Democrático, quienes desde un principio han sostenido que todo se trata de una persecución para acabar con el partido de oposición.