Bandas criminales estarían asesinando en Colombia y huyendo a Venezuela

‘Los Rastrojos’ y ‘Los Urabeños’ estarían perpetrando crímenes en la frontera con Cúcuta para después esconderse en Venezuela.

Han pasado 11 días desde que se registró la masacre de cinco personas en el estado de Táchira, zona fronteriza entre la ciudad de Cúcuta y Venezuela. Familiares de las víctimas y habitantes de Cúcuta han denunciado que detrás de los asesinatos estarían las bandas criminales de ‘Los Rastrojos’ y ‘Los Urabeños’, quienes ocultarían sus crímenes aprovechando la frontera.

De acuerdo con las autoridades colombianas, secuestran a ciudadanos en el país y los asesinan al otro lado de la línea fronteriza. Las más recientes víctimas (un chef, dos carpinteros, un vendedor y un constructor) no presentaban antecedentes judiciales y conforme a sus familias, se encontraban de descanso en el río donde ocurrieron los hechos.

Los habitantes de Cúcuta indican que los colombianos asesinados son enterrados en fosas comunes y de acuerdo con Medicina Legal, entre 2013 y 2014 se han reportado 113 casos de desaparecidos. Sumado a ello, los ciudadanos indican que hay campos de entrenamiento de bandas criminales.

“Hay asentados, sobre todo en el municipio de Ureña (Venezuela), unos campos de entrenamiento para que estos muchachos (pertenecientes a las bandas criminales) aprendan a usar armas y explosivos, además cuando termina este entrenamiento les entregan las cédulas de ciudadanía venezolana”, manifestó a Caracol Noticias Wilfredo Cañizares, director de la fundación Progresar.

En este contexto, la Defensoría del Pueblo emitió una alerta por reclutamiento forzado en varios barrios de Cúcuta y la Fiscalía General de la Nación reveló que varios colombianos han sido asesinados en Venezuela: “capturan y secuestran ciudadanos colombianos a quienes capturan en la misma Venezuela o los trasladan donde al parecer, son asesinados. Tenemos por lo menos nueve casos de homicidios”, añadió Camilo Burbano, asesor del vicefiscal General de la Nación.

Lo alarmante es que ni la Policía, ni la Fiscalía pueden controlar a las bandas criminales debido a que, presuntamente, se esconden en Venezuela.
 

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