"Belisario se dedicó a hacer poesía"

Para ella es una vergüenza que el exjefe de Estado, en vez de reconocer sus culpas, purgue su pena con la historia escribiendo literatura.

Anahí Urán, hija del exmagistrado Carlos H. Urán, quien falleció en los hechos del Palacio de Justicia. / David Campuzano

Anahí Urán, la hija mayor del exmagistrado Carlos Horacio Urán, muerto en el holocausto del Palacio de Justicia, desahogó su indignación con el Estado hablando duro. Según dijo, la defensa de Colombia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos en Brasil fue indignante. Así se despachó con El Espectador.

¿Qué fue lo más indignante para su familia respecto a la defensa del Estado por el holocausto del Palacio de Justicia?

El perdón de la señora Adriana Guillen no nos pareció real. También que los abogados dijeran que probablemente los desaparecidos se hubieran “perdido”. Indignante además que busquen un perito que no esté documentado y que dé información que ellos saben que es equivocada, como los datos del incendio. Según el perito Máximo Duque, es posible que hubieran desaparecido los cuerpos por el fuego que consumió el Palacio. Una tesis absurda.

Duque dijo además en la audiencia en Brasilia que era imposible que su padre Carlos Urán fuera el mismo hombre que aparece en videos saliendo del Palacio. ¿Qué opina?

Es impresionante que la gente que está trabajando en este caso no tenga ningún problema en mentir. Eso no es viable porque perpetúa la barbarie. Lo que esperaríamos de un perito del Estado es que sea un profesional. Pero él afirmó que mi papá tenía una fractura en la cadera, además de la del fémur en el lado izquierdo, que le hacía imposible caminar. Absurdo porque en los videos se ve claramente que es mi papá.

Su mamá, Ana María Bidegain, lo reconoció en varios videos.

Sí, pero Duque dice que es imposible por la fractura en la cadera. Sin embargo, eso se hubiera notado en la primera necropsia. Otra mentira que dice Duque es que a mi mamá le entregaron el cuerpo el 7 de noviembre de 1985 y en realidad fue al mediodía del 8. Duque juró decir la verdad frente a la CIDH y dijo esa barbaridad. Nos escupe en la cara al decir que el cuerpo fue entregado esa noche del 7. El cuerpo de mi papá lo lavaron y a mamá le entregaron el anillo y un llavero en la morgue. ¿Cómo sabían que era de él?  ¿Por qué apareció la billetera de mi papá en el Cantón Norte?

Veintiocho años después no hay certezas de lo que pasó en el Palacio de Justicia. ¿No es absurdo?

Esto desbarató nuestra familia. Mi mamá quedó con cuatro hijos, abrumada, con una información incierta, pero no estaba en posición de ponerse averiguar. Los militares la habían visitado los dos años siguientes para sugerirle que se fuera del país. Quedamos con la versión del fuego cruzado y sin poder hacer un duelo. Pero la valerosa exfiscal Ángela Buitrago encontró pruebas de lo ocurrido y empezamos a conocer parte de la verdad. Eso nos alivió un poco.

¿Qué fue de la vida de ustedes después del holocausto?

Nos fuimos a los dos años, mis hermanas estaban muy chiquitas y eso ha hecho que ninguna quiera vivir en Colombia. Somos una familia desmembrada, con relaciones muy difíciles. Hemos tenido una vida en soledad. Esta es una sociedad que señala a quienes exigen sus derechos. Lo hacen ver como un lamento injustificado. Eso desbarata la vida porque levantarse a diario sabiendo que torturaron y asesinaron a tu papá no es fácil. Sobretodo en una sociedad que guarda silencio frente a estos hechos.

¿Y el silencio del expresidente Belisario Betancur?

Para mí es inconcebible que Betancur no le quisiera pasar al teléfono al presidente de la Corte Alfonso Reyes Echandía, quien insistió hasta que lo consumió el incendio. El expresidente no quiso detener la guerra ni los disparos de los cañones. Decidió no negociar con el M-19, dejó que mataran a toda la corte. No tenía capacidad ni criterio. Ninguno de los ministros, salvo Enrique Parejo, quiso poner un freno a lo que estaba sucediendo. Y se pasó un partido de fútbol a esa hora para no enterar a la gente.

¿Qué le diría hoy al expresidente Bentacur?

Que me desbarató la vida su decisión. Que nos ha irrespetado. Que se ha burlado de las víctimas durante estos 28 años dedicándose hacer poesía y a aparecer en las páginas sociales. Es una vergüenza porque piensa que paga su pecado escribiendo. Bentacur es responsable de toda la barbarie que se vino después de la toma del Palacio de Justicia.

Hace más de tres años la Fiscalía vinculó al expediente por el crimen de su papá a los generales (r) Carlos Fracica, Rafael Hernández y Jesús Arias Cabrales. ¿Qué ha pasado?

Es que el mismo día que la fiscal Ángela María Buitrago los llamó a indagatoria la sacaron de la Fiscalía. Después pusieron a un fiscal que al parecer estaba sesgado en favor de los militares. Pedimos cambio de fiscal y esto apenas ocurrió la semana anterior a la audiencia ante la CIDH. Se designó a Marta Lucía Zamora.

¿Qué certeza tiene la familia de lo que pasó con Carlos Urán?

Hay una infinidad de pruebas que dejan ver que a mi papá lo mató el Ejército. Su cuerpo fue hallado por una amiga médica de mi mamá y un sobrino de él, en un cuarto de la morgue donde estaban los guerrilleros. El cuerpo de papá llegó allá lavado. En unas fotos del levantamiento hay unas en la que se muestra el pantalón, lo que permite corroborar que salió vivo porque es la misma ropa que aparece en el video. En otras fotos aparece totalmente desnudo. Hubo manipulación de los levantamientos porque no se siguieron los procedimientos. En las fotos del levantamiento son evidentes las muestras de tortura porque tiene la mandíbula rota y eso no es resultado de fuego cruzado. Tenía un ojo totalmente reventado y los dedos de una mano rotos. Además, tiene un orificio de bala en la sien y se ha determinado que fue un tiro a corta distancia. Y está el video, el hecho de que estuviera acordonada la zona, lo que hacía imposible que los rehenes y los guerrilleros pudieran estar en un sitio distinto que en poder de los militares. Hay un desfase con las horas de la muerte y el momento del levantamiento del cadáver. Otro tema era que la Corte estaba llevando los casos de tortura por parte del Ejército.

¿Quién fue Carlos Horacio Urán?

Era un hombre alegre y con un gusto por la música colombiana. Entregado a sus hijas y su familia. Yo recuerdo la pasión con la que hablaba de política y discutía con sus amigos la indignación que se repetía en el país. Le gustaba estar entre la gente. Su padre era un campesino acomodado, pero sin educación. Nació en Antioquia y su primer empujón fue haber sido el mejor estudiante cuando se graduó de bachiller. Me parece que le encantaba investigar por la cantidad de artículos y textos que dejó. Su muerte fue cortar una cantidad de proyectos y de sueños y de ver crecer a sus hijas.

¿Qué recuerda de ese 6 de noviembre de 1985?

Mi mamá nos recogió en el colegio y nos explicó que mi papá le había pedido que nos recogiera porque se habían tomado el Palacio. Llegamos todas a la casa y empieza a llegar gente, periodistas y amigos de mis padres. Uno de ellos con muy buena intención pero con mal tino se lleva a mis hermanas menores. Se termina el día con muchas hipótesis de lo que estaba pasando. Hacia las 5:00 p.m. mi papá llamó y yo contesté. Me pidió que le pasara a mi mamá y le dijo que cuidara mucho de sus hijas, que la quería mucho. Hasta ese momento estaba convencida de que iba a salir vivo. Al día siguiente se mantenía la zozobra pero ya el viernes por la tarde mi mamá me contó que lo mataron.

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