¿Qué busca alias 'Otoniel' al convocar movilización en el Urabá?

Esta región, azotada por la violencia durante décadas, es un puente para la entrada y salida de drogas y armamento del país.

La sorpresiva convocatoria de un paro en la región del Urabá llama la atención porque no fue organizado por la sociedad civil sino por el Clan Úsuga, grupo armado ilegal, que comanda nada más y nada menos que alias Otoniel, uno de los narcotraficantes más buscados en el mundo y por quien Estados Unidos ofrece recompensa de 5 millones de dólares.

A través de un comunicado esa banda criminal anunció que decreta un paro “a partir de las 00 horas del 31 de marzo, hasta las 00 horas del 1 de abril de 2016 para que se cese con todo tipo de actividades económicas, laborales y académicas” en la región antioqueña.

La pregunta que salta a la vista es ¿con qué fin las denominadas "Autodefensas Gaitanistas" llaman a la población a unirse a dicha movilización? Es claro, que no escogieron un sitio cualquiera, sino una parte del país que está bajo el poder de esta organización ilegal que, generando zozobra y terror a sus habitantes hoy en día se da el lujo, al estilo del capo del narcotráfico Pablo Escobar con el Cartel de Medellín, de llamar a la gente a aglomerarse en las calles para demostrar su poderío en la región, retando una vez más al Estado al señalar que allí tiene “dominio territorial”. (Lea: El nacimiento de los Urabeños)

La intención de este grupo armado, de acuerdo al documento, es “conmemorar” la muerte de Francisco José Morelo Peñate, alias ‘Negro Sarley’, quien precisamente resultó muerto en un operativo de la Policía el 24 de abril de 2013. (Lea: Las vírgenes del 'Clan Úsuga', niñas reclutadas para una red de proxenetismo)

Este llamado se da precisamente cuando la Policía Nacional se encuentra en alerta debido al ‘Plan Pistola’ que inició el Clan Úsuga la semana pasada y que ha cobrado la vida hasta el momento de seis policías en hechos violentos registrados en los días de la Semana Santa en Cartagena, Cauca, Antioquia y Nariño. El presidente Juan Manuel Santos calificó este acto de "cobarde" y le reiteró al Clan Úsuga que "la Fuerza Pública está detrás de ustedes y no va a descansar un solo minuto hasta tenerlos a buen recaudo”.

El primer asesinato ocurrió en Caloto (Cauca), donde el patrullero Hugo Efrén Pacheco Martínez fue abaleado. En Medellín de igual forma murió el agente Carlos Augusto López Flórez. Un auxiliar bachiller y dos de agentes más fueron asesinados en un retén en una vía de Cartagena y finalmente en el municipio de Contadero (Nariño), le quitaron la vida a los efectivos Duván Andrés Franco González y Carlos Elvis Herrera Castañeda.

Por su parte, el comandante de la Policía de la región antioqueña, el coronel Javier Darío Sierra, reiteró que las autoridades dispusieron de un operativo especial para garantizar la seguridad y disipar toda alerta de una acción armada, que “se trata simplemente de acciones de ese grupo criminal para generar zozobra y pánico”, señaló.

Según la investigación de la Policía, este documento es una respuesta por las afectaciones que las autoridades le han causado a ese grupo armado, que ha concentrado su accionar principalmente en esa zona del occidente del país, centro de disputa, hace muchos años, entre la guerrilla y los paramilitares, que por su ubicación geográfica, se ha convertido en un puente con el extranjero para entrada y salida de drogas y armamento.