Buscan tumbar caso contra Silvia Gette

Los abogados de Silvia Gette Ponce, la cuestionada exrectora de la Universidad Autónoma del Caribe, instauraron un control de legalidad que busca devolverle la libertad.

La exrectora de la UAC Silvia Gette fue detenida en febrero de 2013. / Archivo - El Espectador

Tal como ocurrió hace pocas semanas en Barranquilla con el caso del exgobernador de La Guajira Kiko Gómez, los abogados de la detenida Silvia Gette Ponce, exrectora de la Universidad Autónoma del Caribe, interpusieron ante los jueces del circuito de la capital del Atlántico un control de legalidad que busca tumbar el expediente que se le sigue por su presunta apropiación de US$1 millón de recursos de la institución educativa. De hecho, el pasado 25 de mayo un fiscal delegado ante el tribunal confirmó la medida de aseguramiento en contra de Gette por el delito de abuso de confianza agravado.

El objetivo del control de legalidad es devolverle la libertad a la cuestionada exrectora, detenida desde febrero de 2013 por cuenta del presunto soborno que pagó para que Édgar Ignacio Fierro, alias Don Antonio, cambiara la versión que la relacionaba con grupos de autodefensa en el crimen de su yerno, Fernando Cepeda. Según trascendió, el próximo 31 de julio un juez dictará sentencia en este controvertido caso. De ser absuelta, y de caerse el expediente por el supuesto robo de US$1 millón, la exrectora podría salir de prisión.

Esto, muy a pesar de que la persiguen varias acusaciones: el crimen de Cepeda (que todavía está en etapa de investigación), presuntas maniobras para autorizarse una millonaria pensión (de casi $100 millones), aparentes negocios leoninos para el alma máter y hasta compras de acciones en exclusivos clubes de Barranquilla. Todas estas denuncias ya son investigadas por la Fiscalía. Pero quizá el expediente por el delito de abuso de confianza sea uno de los más avanzados. El 26 de diciembre de 2014 un fiscal especializado le dictó medida de aseguramiento y esa decisión fue confirmada este lunes.

El origen del caso se remonta a una denuncia interpuesta por el abogado Mario Iguarán en representación de la Universidad Autónoma. Según se reseñó, en febrero de 2007, a través de una triangulación bancaria, Gette se apropió de US$1 millón de recursos de la institución educativa. Primero abrió una cuenta en el Helm Bank de Miami (Estados Unidos), a donde giró un cheque por US$1 millón el 20 de febrero de 2007. Y ese mismo día ese banco emitió un cheque de gerencia a nombre de Silvia Gette por ese mismo valor. Con una particularidad: la exrectora también tiene una cuenta en Leichtensteinische Landsbank de Zúrich (Suiza), cuyo saldo es exactamente US$1 millón.

Para la Fiscalía no hay dudas sobre la maniobra de la detenida exrectora para apropiarse de esos dineros que eran de la universidad. Gette llegó a manejar los hilos del poder de la Autónoma del Caribe tras la muerte de su esposo, Mario Ceballos Araújo, en 2003. Durante una década, hasta su captura, Silvia Gette controló estratégicamente los cargos directivos de la entidad educativa, según la Fiscalía, y por eso disponía a su antojo de los recursos de la misma. No obstante, Gette siempre ha sostenido que es una persona inocente, que la nueva administración de la universidad busca enlodarla y que durante los años que estuvo al frente de esa institución no incurrió en negocios ilegales.

No obstante, en el expediente por la presunta apropiación de US$1 millón hay evidencias que la salpican. Por ejemplo, Gette ha venido sosteniendo que ese dinero iba a ser utilizado como “fondos semilla” para un megaproyecto de ampliación y remodelación de la universidad en sus sedes de Bogotá y Miami. Sin embargo, la Fiscalía constató que la junta directiva de la institución educativa jamás autorizó dicho desembolso, que el negocio al final no se realizó y que el dinero de la universidad se embolató en el entretanto en una cuenta personal de la exrectora.

A pesar de que esta triangulación bancaria ocurrió en 2007, apenas en 2013 se descubrió lo ocurrido, cuando el revisor fiscal de la universidad encontró estos movimientos en los registros contables. “Gette tuvo acceso a todas las áreas de la universidad, poniendo a su disposición recursos económicos y logísticos para su beneficio personal”, sostuvo la Fiscalía al dictarle medida de aseguramiento a la exrectora. El control de legalidad interpuesto por los abogados de Silvia Gette será fallado la próxima semana.