Cae red de contrabando que azotó al sector textil

Entre 2009 y 2011 la Comercializadora Internacional Cititex logró ‘engrasar’ una maquinaria para vender telas libre de impuestos provenientes de Asia.

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Mientras la Fiscalía adelantaba las pesquisas para establecer cuáles empresas se beneficiaron del cartel de las devoluciones del IVA, descubrió una red de contrabando de textiles que desde 2009 logró lavar, al parecer, más de $6.000 millones. Ante la preocupación de entidades como el Ministerio de Industria y Comercio y la Asociación Nacional de Industriales (ANDI), el ente investigador y la Policía Aduanera comenzaron la investigación desde hace un año y ayer lograron capturar a tres de los señalados siete cerebros de este desfalco a la Nación –otras cuatro personas ya habían sido arrestadas por estos hechos–. Entre las empresas implicadas se encuentran la Comercializadora Internacional (CI) Cititex de Colombia y CI Dominio de las Américas, dos de las principales exportadoras de textiles del país.

En total son cinco las empresas implicadas. Además de las dos comercializadoras internacionales, resultaron salpicadas la Agencia de Aduanas FB Logistic y las Cooperativas La Floresta y Los Almendros. Según los investigadores, lo que se fraguó fue un contrabando técnico, es decir, un delito mucho más sofisticado que el ingreso de mercancía no reportada al país. El modus operandi era que a través del denominado Plan Vallejo –que consiste en importar materias primas sin el pago de impuestos como el arancel y el IVA con el compromiso de convertirlas en productos de exportación en fábricas colombianas para generar empleo–, la CI Cititex traía telas de Taiwán y China, que entraban por los puertos de Buenaventura y Barranquilla y que eran vendidas ilegalmente en el mercado nacional. Las autoridades presumen que esta organización movía anualmente $60.000 millones de contrabando.

Para lograr este objetivo, la CI Cititex creó dos cooperativas fachadas: Los Almendros y la Floresta. Estas dos sociedades tenían el compromiso de generar empleo como lo establecía el Plan Vallejo, porque eran las encargadas de maquilar las telas y confeccionar la ropa que luego sería vendida en el exterior como un producto hecho en Colombia. Sin embargo, tal situación jamás sucedió. Además, se simuló la contratación de personal y se radicaron documentos adulterados de la Agencia Aduanera FB Logistic que soportaban las exportaciones ficticias hacía Venezuela y Guatemala.

Según las pesquisas, entre 2009 y 2011 CI Citetex realizó 46 importaciones desde Asia. Algo más de 4.220.000 metros de telas, 53.142 kilogramos de productos textiles y 765.300 unidades para la manufacturación de ropa. La Fiscalía indicó que esta mercancía tuvo un costo de $4.492 millones, por lo que recibieron beneficios por $1.608 millones por el no pago del IVA y de aranceles. Agregó el ente investigador que al realizar las inspecciones a las bodegas de la comercializadora internacional e instalaciones de las cooperativas las encontraron desocupadas. Finalmente, las autoridades evidenciaron que a las arcas de la CI Cititex y de la CI Dominio las Américas ingresaron $4.800 millones por concepto de devoluciones ilegales del IVA.

Los capturados por estos hechos fueron: Carlos Alberto Velásquez, gerente de Citetex con un patrimonio de $62.000 millones gracias a la comercializadora internacional y con 12 procesos investigativos por contrabando y lavado de activos –se presume que realizó exportaciones ficticias por más de $34.000 millones–; Frank Rosanía, representante legal de la agencia aduanera FB Logistic y Mario Parra Solano. Este último, es un hombre vinculado a la empresa de transporte venezolano Kadimar y tenía acceso al sistema Muisca de la DIAN, lo que le permitía expedir manifiestos de carga para legalizar las exportaciones ficticias al vecino país. Las autoridades buscan capturar a Carlos Duán Ibarra, representante de Kadimar, Amanda González, revisora fiscal de Cititex y a los hermanos Daniel y Joaquín Bruges Gómez.

Fuentes cercanas al proceso indicaron que estos dos últimos fueron los cerebros de la operación. Se descubrió que Joaquín Bruges, quien evitaba aparecer vinculado formalmente en cualquiera de las empresas implicadas, era el dueño de la CI Dominio de las Américas y de las cooperativas La Floresta y Los Almendros. La comercializadora internacional la creó a nombre de su cuñado Fernando Medina Herrera –ya capturado y procesado–. Por otro lado, su hermano Daniel era el gerente de la agencia aduanera FB Logistic y encargado de emitir los documentos que aparentaban el cumplimiento del Plan Vallejo y que le permitieron obtener cuantiosos recursos por las devoluciones ilegales del IVA. Trabajaba en los puertos de Buenaventura y Barranquilla.

Además de Medina Herrera, ya habían sido capturados Luis Fernando Díaz Fuentes, gerente de la cooperativa Los Almendros, Luis Enrique Arteta, gerente de La Floresta, y Marelvi Benavidez Pérez, revisora fiscal de la CI Dominio de las Américas. Los implicados en este desfalco están siendo procesados por los delitos de lavado de activos, concierto para delinquir, enriquecimiento ilícito, exportaciones e importaciones ficticias, fraude procesal y falsedad en documento privado.

 

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