Campesino que cuidó al hijo de Clara Rojas niega acuerdo de indemnización con el Estado

José Crisanto Gómez, quien cuido a Emmanuel durante el cautiverio de Rojas, aseguró que no ha llegado a ningún acuerdo con el Estado por los años que estuvo preso, siendo inocente.

Clara Rojas junto a su hijo Emmanuel. / Foto: Oscar Pérez López/ Elespectador.com

El campesino José Crisanto Gómez, que cuidó a Emmanuel, el hijo de la ahora congresista Clara Rojas cuando estuvo secuestrada por las Farc, dijo este lunes a Efe que no ha llegado a ningún acuerdo con el Estado sobre una indemnización por los cuatro años que estuvo injustamente preso.

"Hasta el momento ni mis abogados o yo hemos firmado ninguna conciliación por mi detención arbitraria ni por los daños morales a mí y a mi familia", dijo Gómez a Efe por teléfono.

El campesino explicó que su caso lo lleva la Fundación Defensa de Inocentes y que la demanda al Estado es por las actuaciones de la Fiscalía y la rama judicial, que lo procesaron por secuestro extorsivo agravado, fraude procesal, rebelión y falso testimonio.

Gómez aclaró que más allá de la indemnización lo que busca es que su nombre quede limpio porque estuvo preso y condenado por delitos que no cometió, pero desmintió rumores en el sentido de que haya pactado una suma de dinero como compensación.

Los hechos se remontan a noviembre de 2004 cuando las Farc le encargaron a Gómez, que vivía con su familia en una zona remota de El Retorno, en el departamento del Guaviare (este), que cuidara al bebé que Rojas, secuestrada por esa guerrilla dos años antes, dio a luz en cautiverio producto de una relación consentida con un guerrillero.

El campesino huyó junto a su familia y buscó refugio en San José del Guaviare, la capital regional, donde entregó al pequeño al estatal Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).

En diciembre de 2007, Gómez descubrió que ese bebé, al que cuidó como a uno más de sus hijos, era el de la abogada Rojas, que estuvo en poder de las Farc desde su secuestro en 2002 junto con la excandidata presidencial Ingrid Betancur, hasta su liberación en 2008.

Agobiado por la persecución de las Farc para que les entregara al pequeño, al que habían prometido liberar junto con su madre, Gómez confesó la historia ante las autoridades y fue así como dieron con el paradero de Emmanuel, según la versión del campesino.

En mayo de 2008, Gómez fue detenido por la Fiscalía acusándolo de varios delitos y el Tribunal Superior de Villavicencio lo sentenció a pagar una pena de 33 años de cárcel.

Sin embargo en diciembre de 2013 la Corte Suprema de Justicia lo absolvió y anuló la sentencia en su contra, lo que dio pie a su demanda contra el Estado. "El daño que se hizo fue muy grande", subrayó Gómez, quien añadió que sus siete hijos, sus hermanos y otros familiares "sufrieron enormes daños morales" por la injusta condena.

Igualmente pidió que los magistrados que lo condenaron reciban su castigo "porque esas personas actuaron mal en la administración de justicia, que es lo que justamente se busca".

Gómez manifestó su enojo porque han circulado rumores acerca del monto de la indemnización que recibiría, que "lo único que hacen es ponerme en peligro" porque, explica, "en Colombia se mata hasta por un celular".

En su fallo, la Corte Suprema dijo que no estaba probado que Gómez fuera miembro de las FARC y que en zonas de dominio guerrillero, como El Retorno, no se podía exigir a los ciudadanos que se opongan a los alzados en armas.

La historia de José Crisanto Gómez y Emmanuel fue llevada al cine por el director Miguel Courtois-Paternina con el nombre de "Operación E". El filme franco-español, protagonizado por el español Luis Tosar, se estrenó en 2012, tras superar una serie de obstáculos como un recurso de amparo presentado por Rojas.

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